Mario Alonso Puig, médico, sobre la importancia de hacer ejercicio diario: «Cuando movemos el cuerpo, tomamos mejores decisiones»
Se trata de un enfoque que reconoce el movimiento como un motor de bienestar integral, capaz de regular emociones

Mario Alonso Puig | Instagram
El reconocido médico y conferencianteMario Alonso Puig enfatiza la importancia de incorporar el ejercicio diario como una herramienta fundamental no solo para mantener lasalud física, sino también para potenciar las capacidades cognitivas y emocionales. Según él, durante un post que subió en sus redes sociales, «Cuando movemos el cuerpo, tomamos mejores decisiones». Esta afirmación refleja una visión integral de la salud que vincula directamente la actividad física con el funcionamiento del cerebro y la calidad de vida.
Diversos estudios en neurociencia han demostrado que la actividad física activa áreas cerebrales clave, especialmente aquellas relacionadas con la atención, la memoria y la capacidad de tomar decisiones conscientes. Una meta‑análisis reciente publicado en Scientific Reports recopiló datos de 20 estudios de resonancia funcional (fMRI) y encontró que programas de ejercicio regulares modifican la activación cerebral en regiones como la corteza frontal, el giro frontal medio, el precuneus y el cingulado anterior, todas implicadas en funciones ejecutivas, atención y toma de decisiones. Este trabajo destaca que el ejercicio incrementa la activación de estas zonas durante tareas cognitivas en personas sanas, mostrando un efecto directo del movimiento sobre la función cerebral
Mario Alonso Puig insiste en que el movimiento no solo fortalece los músculos, sino que despierta el cerebro. La práctica regular de ejercicio genera un flujo sanguíneo más eficiente, facilita la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, y promueve la plasticidad neuronal. Todo esto se traduce en una mente más ágil, capaz de analizar situaciones con claridad y tomar decisiones más acertadas en la vida cotidiana.
Regulación emocional y reducción de la ansiedad
Más allá de los beneficios cognitivos, el ejercicio desempeña un papel crucial en la regulación emocional. «Cuidar el cuerpo es una de las formas más profundas de cuidar la mente», afirma Puig. La actividad física ayuda a reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y facilita un equilibrio emocional que favorece la empatía y la comprensión hacia los demás. Personas que realizan ejercicio regularmente suelen experimentar menor ansiedad, mayor resiliencia frente a situaciones adversas y una mejor gestión de emociones negativas, lo que impacta directamente en la calidad de sus relaciones personales y profesionales.
Una herramienta para la toma de decisiones
La relación entre movimiento y decisiones conscientes es uno de los puntos que Puig subraya con más énfasis. Cuando el cuerpo se activa, el cerebro recibe señales que mejoran la capacidad de analizar información, evaluar riesgos y anticipar consecuencias. Esta conexión entre cuerpo y mente permite enfrentar desafíos con mayor claridad y menos impulsividad. La práctica constante de ejercicio convierte así a la actividad física en un aliado estratégico para la vida profesional, personal y social, fortaleciendo no solo la salud física, sino también la inteligencia emocional y la capacidad de liderazgo.

Ejercicio como hábito transformador
Para que los beneficios del ejercicio se traduzcan en mejoras cognitivas y emocionales, es fundamental incorporarlo como un hábito diario. Mario Alonso Puig insiste en que no se trata únicamente de realizar entrenamientos intensos, sino de mantener un movimiento constante y consciente, adaptado a cada persona. Caminar, correr, practicar yoga o cualquier actividad que implique movimiento corporal contribuye a estimular el cerebro y consolidar hábitos de bienestar. La clave está en la constancia y en escuchar al propio cuerpo, respetando sus límites mientras se potencia su rendimiento.
El mensaje central de Puig apunta a una integración plena entre mente y cuerpo. La salud mental y la capacidad de tomar decisiones no son independientes de la condición física; por el contrario, están profundamente conectadas. Activar el cuerpo permite activar la mente, y cuidar la mente implica cuidar el cuerpo. En un mundo donde la vida sedentaria y la sobrecarga de información afectan la concentración y la estabilidad emocional, la recomendación de incorporar movimiento diario se vuelve aún más relevante, no solo como un consejo médico, sino como una estrategia de vida integral.
