Seis ejercicios recomendados por los expertos de Casa Barré para fortalecer el suelo pélvico
Un recordatorio de que, a veces, lo más esencial en el cuerpo no se ve, pero se siente en cada movimiento

Ejercicios de suelo pélvico | Cedida
El suelo pélvico es uno de esos grandes aliados silenciosos del cuerpo, responsable de sostener órganos internos, mantener la estabilidad corporal y contribuir a la salud íntima, pero a menudo relegado a un segundo plano en los entrenamientos convencionales. Su fortalecimiento no solo influye en la prevención de molestias y disfunciones, sino que también mejora la postura, la circulación y la percepción de equilibrio general. En un contexto donde los métodos de alto impacto dominan el mundo fitness, Casa Barré se presenta como una alternativa consciente y delicada, que combina ballet, pilates y entrenamiento funcional para trabajar el suelo pélvico de manera segura y efectiva. Su enfoque se centra en movimientos controlados, con respiración coordinada y atención plena, permitiendo que la musculatura profunda se active sin sobrecargas ni riesgo de lesiones.
El método de Casa Barré se articula en dos modalidades principales, Resistance e Interval, cada una con ejercicios específicos que favorecen la tonificación pélvica, la fuerza del core y la estabilidad corporal. Resistance se caracteriza por movimientos isométricos y controlados, ideales para activar la musculatura profunda y estabilizadora, mientras que Interval añade un componente cardiovascular, combinando fuerza, resistencia y coordinación, estimulando la estabilidad del suelo pélvico a través del control postural.
Uno de los beneficios más destacados de este enfoque es la fortaleza del core profundo, al activar simultáneamente el abdomen interno y el suelo pélvico. Esto proporciona una base estable que sostiene el resto del cuerpo y reduce la presión sobre la zona lumbar. Para mujeres que atraviesan procesos postparto, el método se convierte en una herramienta segura de recuperación, ayudando a prevenir la debilidad pélvica y a tonificar progresivamente la musculatura. La práctica regular también mejora la postura y la alineación corporal, favorece la circulación y la conciencia corporal, y aumenta la estabilidad y la confianza, factores que se traducen en bienestar integral y en mayor control sobre los movimientos cotidianos.
Ejercicios de la clase Resistance
Dentro de la clase Resistance, los ejercicios seleccionados por los expertos se centran en la conexión entre el suelo pélvico, el abdomen y los glúteos. Diseñada con movimientos isométricos y controlados, esta sesión se centra en la activación profunda del core y la musculatura estabilizadora.
- Pliés en segunda posición con activación abdominal: fortalece la base pélvica manteniendo la contracción mientras se trabaja el tren inferior.
- Puentes de glúteo (glute bridge): uno de los ejercicios más eficaces para conectar suelo pélvico, abdomen y glúteos sin impacto.
- Work on the mat (trabajo en colchoneta): series lentas de “tilt pélvico” y contracciones controladas que ayudan a activar la musculatura interna sin sobrecarga.

Ejercicios de la clase Interval
El componente cardiovascular de esta clase, combinando fuerza y resistencia, estimula la estabilidad pélvica a través del control postural.
- Squats y lunges con control de respiración: fortalecen piernas y glúteos mientras activan de forma refleja el suelo pélvico.
- Series de balance y relevés (elevaciones sobre puntas): mejoran el equilibrio y la coordinación entre el abdomen profundo y la pelvis.
- Ejercicios de core flow con banda elástica: añaden resistencia suave para mantener la conexión abdominal-pélvica durante todo el movimiento.
Este tipo de ejercicios no se limitan a fortalecer la musculatura superficial, sino que propone un entrenamiento integral que une movimiento, respiración y atención plena, favoreciendo la activación de los músculos internos que sostienen la pelvis y el tronco. Este enfoque permite a los participantes prevenir disfunciones como la incontinencia urinaria, la debilidad abdominal o los dolores lumbares, al tiempo que mejora la postura, la distribución del peso y la percepción de equilibrio.
