Las denuncias por ruido en casas triplican a las de bares y locales en el centro de Madrid
El número total de denuncias y quejas por ruido en el Centro ha descendido un 34,4% desde 2021

Concierto.
Lejos de lo que se puede pensar, las denuncias por ruido en las viviendas triplican a las de bares y locales de ocio en el distrito Centro de Madrid. El nuevo Plan de Acción en materia de Contaminación Acústica del Ayuntamiento refleja una reducción sostenida del ruido nocturno en las últimas dos décadas, situando la actividad de los locales como un foco minoritario dentro del problema. Entre 2021 y 2025, las denuncias totales por ruido en el distrito descendieron un 34,4%, pasando de 13.363 a 8.777. La caída es aún más pronunciada en locales de ocio y hostelería, que registraron un descenso del 42,1%, hasta representar solo el 8,23% del total, es decir, menos de dos avisos diarios.
En términos relativos, el principal foco de ruido corresponde a los espacios públicos, con un 43% de las denuncias, en las que se incluyen el tráfico nocturno, los camiones de basura, la música callejera y las concentraciones de público frente a establecimientos 24 horas. Las viviendas se sitúan en segundo lugar con el 29,5% del total de quejas, desde conflictos vecinales hasta pisos compartidos y viviendas turísticas. El botellón representa el 15,7% de las denuncias. Es decir, las denuncias por el ruido que se produce en las casas triplican a las de bares y restaurantes.
«Los datos de ruido nocturno ponen de manifiesto el importante retroceso del 77% en los últimos 20 años. Se constata el importante retroceso y el escaso papel que tienen los locales de ocio», apunta Vicente Pizcueta, portavoz de Plataforma por el Ocio. En términos absolutos, durante todo 2025 se contabilizaron 722 denuncias relacionadas con locales de ocio, lo que equivale a menos de dos avisos diarios en el principal núcleo de actividad nocturna de la capital.
Reclaman cambios en la normativa
Según la plataforma, los datos reflejan que las políticas actuales de Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE) y las restricciones al ocio regulado han quedado desfasadas. «Ha llegado el momento de abordar de forma transversal el problema del ruido nocturno, superando la estigmatización de las pymes del ocio y la hostelería y centrando la atención en los verdaderos focos emisores».
La organización reclama revisar el marco regulatorio vigente en el distrito Centro y adaptar las medidas a la situación real del ruido urbano, con criterios técnicos y objetivos, para garantizar que las decisiones sobre aforos y ZPAE respondan a los problemas actuales y no penalicen de forma injusta al sector del ocio y la hostelería.
Clave para la economía madrileña
Las denuncias por ruido en bares y locales de ocio representan solo el 8,2 % del total en el distrito Centro, y el sector continúa siendo un motor económico fundamental para Madrid. Según datos recientes, los turistas internacionales mayores de 25 años generan un gasto medio de aproximadamente 120 euros por noche en actividades de ocio nocturno, representando alrededor del 68 % del gasto total de visitantes extranjeros en este segmento, con un impacto estimado en 272 millones de euros anuales.
El ocio nocturno no solo contribuye al turismo, sino que también dinamiza la hostelería y la cultura local, y genera empleos temporales y estacionales, especialmente durante picos de actividad como diciembre, que representa cerca del 19 % de la facturación anual del sector. Por ejemplo, tal y como destacan a THE OBJECTIVE, durante eventos destacados como FITUR, la noche madrileña aporta cifras significativas al conjunto de la economía local, con más de 18 millones de euros generados en ocio, hostelería y espectáculos en un solo evento.
En términos comparativos con el periodo prepandemia, el ocio nocturno ha mostrado señales de recuperación y crecimiento. Datos de ferias y eventos vinculados al sector, como la influencia de FITUR en 2025, sugieren un incremento del 4,5 % en el impacto económico respecto al año anterior, con alrededor de 18,4 millones de euros generados específicamente en ocio, hostelería y espectáculos durante ese evento. Aunque no existen cifras oficiales comparables directas año a año para todo el sector global del ocio nocturno madrileño, estas tendencias y el gasto medio por salida indican una recuperación sólida tras los cierres y restricciones vividos durante la pandemia, así como una creciente importancia de la noche madrileña dentro del turismo urbano.
