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Sociedad

El 'caso Noelia' y el efecto Werther: ¿hay riesgo de imitación tras su impacto mediático?

Algunos expertos alertan de que, como en el caso de los suicidios, puede haber un fenómeno de contagio

El ‘caso Noelia’ y el efecto Werther: ¿hay riesgo de imitación tras su impacto mediático?

Noelia Castillo. | Antena 3

El caso de Noelia Castillo, la joven de 25 años a la que se le practicó una eutanasia el pasado jueves en Barcelona tras dos años de lucha judicial y la oposición de uno de sus progenitores, podría tener «otras consecuencias» en el conjunto de los jóvenes, según han alertado expertos en psicología y psiquiatría. Se trata del llamado efecto Werther —tradicionalmente asociado al suicidio—, que refleja un fenómeno de contagio o imitación después de que un caso en particular coseche mucho eco mediático o mucha popularidad en un entorno determinado. La principal característica es un aumento en la tasa de suicidios.

Castillo llevaba dos años esperando recibir una muerte digna. Si su intento de suicidio, años antes de dicha petición –y que le dejó muy reducida su movilidad– se hubiera consumado, muy probablemente no habríamos oído hablar de ella. Sería uno más de los 4.000 casos de suicidio que se producen anualmente, sobre los que hay una convención social, respetada en los medios de comunicación, de no darles cobertura para precisamente no alentar otros casos.

No obstante, en el caso de Noelia, que no era un suicidio sino una prestación de eutanasia sobre la base de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia aprobada en 2021, esta premisa saltó por los aires. La joven fue entrevistada 24 horas antes de morir en el programa Y ahora, Sonsoles, de Antena 3. La repercusión fue máxima, hasta el punto de abrirse un encendido debate en los medios de comunicación y las redes sociales sobre la idoneidad de practicar una eutanasia a una chica tan joven cuyo principal problema apuntaba a una depresión severa después de varias violaciones y situaciones de desestructuración familiar.

El efecto Werther

El término «efecto Werther» proviene de la novela de Goethe Las penas del joven Werther, tras cuya publicación en 1774 se reportaron múltiples suicidios por imitaciones. Este fenómeno se basa en la identificación con la víctima y la romantización o detalles explícitos de su muerte, algo que afecta principalmente a jóvenes.

En una coyuntura poscovid y con las redes sociales a la orden del día, en las que se ha hablado incluso de una pandemia de problemas de salud mental entre los más jóvenes, resulta procedente abordar esta cuestión. Uno de los primeros que lo ha sugerido es el psiquiatra Francisco Traver, autor del blog Neurociencia, Neurocultura. En su perfil de X sostuvo que otra de las «consecuencias» del caso de Noelia en la que «nadie» estaba reparando era «un efecto Werther de la eutanasia». Añadía, además, que no es lo mismo «la eutanasia que la performance», es decir, el circo mediático en el que se vio envuelto el caso.

Como Traver, la psicóloga Margarita García, especializada en abuso sexual infantil y directora del Centro Hara, considera a instancias de THE OBJECTIVE que este efecto ya se está observando en la reacción de muchos jóvenes. «Muchos jóvenes dicen que quieren la misma pastilla porque no aguantan la vida» y alerta a los jóvenes de que muchos de estos casos tienen solución sin llegar a actuaciones irreversibles. «Como psicóloga llevo mucho tiempo trabajando con el dolor y sé que con el tiempo, constancia y ganas se puede salir. He visto en mi consulta que sanar es posible».

Jóvenes y salud mental

Según el Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2025, un documento elaborado por Fundación Mutua Madrileña y Fad Juventud, más de la mitad de los jóvenes españoles (54,7%-59%) declaró haber sufrido problemas de salud mental en el último año, destacando la ansiedad (39,8%) como síntoma creciente, especialmente en mujeres y el grupo de 20-24 años.

En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado que uno de cada siete jóvenes entre las edades comprendidas de 10 a 19 años (14%) padece algún trastorno mental. La ansiedad y la depresión son las más comunes, con un aumento significativo de casos tras la pandemia.

España es el cuarto país en legalizar la eutanasia, tras Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo. Los datos oficiales de eutanasias practicadas demuestran que los casos como el de Noelia son minoritarios. La mayoría se han producido entre personas mayores de 75 años. Por comunidades autónomas, destaca Cataluña, donde se practican la mayoría de eutanasias, el doble que la segunda región, la Comunidad de Madrid, con 142 frente a 62 casos consumados.

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