El primer ministro belga, Charles Michel, ha afirmado que Bélgica “tiene un interlocutor” en el contexto de la crisis catalana, “que es el Gobierno de Madrid”. A su vez, ha abogado solventar este asunto a través de “una solución política duradera” que “está en España y no en Bélgica”. Michel ha sido explícito al asegurar que no existe “ninguna ambigüedad” en esta cuestión. Puigdemont es “un ciudadano europeo que debe responder de sus actos con derechos y obligaciones, sin privilegios, ni más ni menos, a quien guste y no guste”, ha aclarado.