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Tecnología

Los robotaxis se consolidan en EEUU y Uber prevé que lleguen a Madrid este año

Por el momento, la normativa no permite la circulación comercial de vehículos sin conductor

Los robotaxis se consolidan en EEUU y Uber prevé que lleguen a Madrid este año

Un vehículo autónomo. | EP

Los taxis sin conductor se expanden por todo el mundo de la mano de las compañías tecnológicas y Uber ha anunciado su intención de lanzar el servicio de robotaxis en Madrid durante 2026. Además de la capital española, la empresa estadounidense tiene previsto introducirlos en otras nueve ciudades, entre ellas Houston, Hong Kong y Zúrich. El Ayuntamiento de Madrid asegura que no ha recibido ninguna notificación y puntualiza que actualmente no está autorizada la circulación comercial de coches completamente autónomos.

Los robotaxis comenzaron a utilizarse en Estados Unidos en 2022, con la empresa Waymo, matriz de Google y Alphabet, como pionera junto a Cruise, una compañía controlada por el fabricante de automóviles General Motors. En un primer momento, los viajes eran gratuitos y se requería la presencia de un conductor humano para poder cobrar.

En 2023, Uber llegó a un acuerdo con Waymo para integrar los vehículos autónomos de la compañía en su aplicación, comenzando en la ciudad de Phoenix (Arizona). La empresa norteamericana aspira a convertir los coches sin conductor en uno de sus principales motores de crecimiento, para lo que ofrecerá este tipo de transporte en más de diez mercados de todo el mundo durante 2026. Ha invertido cientos de millones de dólares en socios tecnológicos autónomos y se ha comprometido a comprar flotas de robotaxis.

Uber anunció en diciembre de 2025 que comenzará un programa piloto con los robotaxis Apollo Go RT6 de Baidu en Londres en el primer semestre de 2026, y se espera que los servicios comerciales en la ciudad comiencen antes de que finalice el año.

Estos coches cuentan con un sistema formado por cámaras de alta resolución, radares y sensores que cubren todo el entorno del vehículo, lo que les permite detectar lo que ocurre a su alrededor y circular de forma segura y eficiente. La compañía se ha marcado como meta disponer de la mayor flota de coches autónomos del mundo para 2029. Para lograrlo, ya trabaja con distintos proveedores de tecnología y fabricantes de automóviles, entre ellos marcas reconocidas como Hyundai y Mercedes.

En paralelo, otras compañías tecnológicas también compiten por liderar el desarrollo de la movilidad autónoma. Empresas de Estados Unidos, China y Europa trabajan en sistemas similares, lo que ha intensificado la carrera por dominar un mercado que muchos analistas consideran que será uno de los grandes cambios del transporte urbano en las próximas décadas.

Tesla, propiedad de Elon Musk, ha logrado un gran crecimiento también por la irrupción de los vehículos autónomos. Actualmente, el 52% del valor de la compañía estadounidense se atribuye al negocio de los robotaxis, según estimaciones de Bank of America, mientras que la división automotriz tradicional representa apenas un 21%.

El Ayuntamiento no sabe «qué quiere hacer»

El Ayuntamiento de Madrid aún no ha tenido noticias de la intención de Uber de desplegar robotaxis en la capital, como anunció la compañía de servicios de transporte a principios de febrero.

Así lo trasladó el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, tras inaugurar el centro de experiencias Discovery Center del Campus de Videojuego Madrid in Game. El alcalde dijo que era «prematuro» adoptar una posición, ya que es necesario conocer «exactamente qué es lo que quiere hacer» Uber para dar «una respuesta desde el punto de vista normativo» y desde la «realidad y movilidad de la ciudad».

La llegada de los robotaxis a España dependerá también del marco regulatorio. Actualmente, la normativa no permite la circulación comercial de vehículos completamente autónomos sin conductor, por lo que cualquier implantación inicial tendría que hacerse mediante proyectos piloto o pruebas supervisadas. En los últimos años, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha comenzado a estudiar posibles cambios legales para facilitar la experimentación con este tipo de tecnologías.

Por este motivo, si finalmente se pone en marcha el servicio en Madrid, lo más probable es que el despliegue se haga de forma gradual. En una primera fase, los vehículos podrían contar con un operador de seguridad a bordo mientras se evalúa el comportamiento del sistema en condiciones reales. Si los resultados fueran positivos y la regulación lo permite, posteriormente podrían realizar trayectos completamente autónomos.

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