Trump ordena la retirada de tropas en Irak y Afganistán

Por: EFE

Política y conflictos
Trump ordena la retirada de tropas en Irak y Afganistán
Foto: Goran Tomasevic| Reuters

Donald Trump ha ordenado una nueva retirada de tropas estadounidenses de Irak y Afganistán a culminar antes de que abandone el cargo el 20 de enero. Estados Unidos reducirá así su fuerza militar en ambos países dejándola en 2.500 efectivos en cada nación, según ha anunciado el Pentágono.

Por qué te lo contamos: esta reducción de tropas supone dejar el contingente estadounidense más pequeño en dos décadas de conflicto. Actualmente, Estados Unidos mantiene cerca de 4.500 militares en Afganistán y 3.000 en Irak.

Alrededor de 2.000 soldados se retirarán de Afganistán para el 15 de enero y 500 más saldrán de Irak, dijo el nuevo ministro de Defensa interino, Christopher Miller, quien aseguró que ello refleja el deseo de Trump «de poner fin de manera exitosa y responsable a las guerras en Afganistán e Irak y traer a nuestros valientes soldados a casa».

Miller remarcó en una intervención en la sede del Departamento de Defensa que la decisión no supone un cambio de política, y es coherente con los objetivos estratégicos de Estados Unidos.

La sustancial reducción de tropas ordenada por el presidente saliente, Donald Trump, se producirá apenas unos días antes de la toma de posesión de su sucesor, el presidente electo Joe Biden.

Trump despidió de manera fulminante el pasado 9 de noviembre el hasta entonces jefe del Pentágono, Mark Esper, una decisión esperada después de que el jefe militar se opuso este verano al plan del mandatario de desplegar militares en la represión de las protestas contra la violencia policial que sacudieron el país.

A la par, y en el mismo mensaje a través de Twitter, el mandatario anunció la designación como nuevo secretario de Defensa en funciones de Miller, hasta entonces director de Contraterrorismo.

A finales de febrero, los talibanes y EEUU firmaron un histórico acuerdo en Doha por el que los estadounidenses anunciaban la retirada de sus tropas en un periodo de 14 meses, al tiempo que los insurgentes se comprometían a evitar que el territorio afgano pudiera prestar apoyo alguno a actividades terroristas en el futuro.

Además, los talibanes se comprometieron a liberar a un millar de miembros de las fuerzas de seguridad afganas y Kabul debería hacer lo propio con otros 5.000 insurgentes, un proceso que tras sucesivos desacuerdos se completó en septiembre, lo que dio inicio ese mismo mes a las ansiadas conversaciones intraafganas en Doha.