Acuerdo de París, mascarillas, vuelta a la OMS... Biden deshace las decisiones de Trump

Política y conflictos

Acuerdo de París, mascarillas, vuelta a la OMS... Biden deshace las decisiones de Trump
Foto: Tom Brenner| Reuters

El presidente estadounidense, Joe Biden, ha firmado este miércoles una orden ejecutiva para devolver a EEUU al Acuerdo de París, un gesto que busca devolver a Washington al liderazgo en la lucha contra el cambio climático y sirve para cumplir una de sus principales promesas electorales. En total, Biden ha firmado en sus primeras horas de mandato  17 decretos, por lo que avanza más rápido en el desmantelamiento del legado de su predecesor que cualquier otro presidente moderno.

En contexto: Biden ya había anunciado que haría grandes cambios en sus primeros días de mandato y desharía algunas de las decisiones tomadas por su predecesor, Donald Trump. Tras su toma de posesión del cargo, ha cumplido con su promesa y ha firmado 17 decretos que afectan a diferentes sectores y ámbitos. 

Estas son algunas de las decisiones y decretos que ha adoptado Biden en sus primeras horas de mandato:

Acuerdo de París

La orden ejecutiva firmada por Biden convierte a EEUU de nuevo en signatario del Acuerdo de París, del que se retiró oficialmente el 4 de noviembre del año pasado, solo un día después de las elecciones y después de que el ya expresidente Donald Trump anunciara la salida de su país en junio de 2017.

«Vamos a combatir el cambio climático de una forma que no habíamos intentado hasta ahora», ha dicho Biden a los periodistas tras firmar los decretos que incluyen medidas de protección medioambiental, pero también normas para luchar contra la pandemia del coronavirus.

Evitar la salida de la OMS

Biden ha firmado otra orden para evitar la salida de su país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un proceso que inició Trump y que estaba previsto que se hiciera efectivo en julio de 2021. Uno de los primeros actos de Biden como presidente ha sido detener el proceso que Trump inició oficialmente en julio del año pasado para sacar a Washington de la OMS, organismo al que también dejó de ayudar económicamente, lo que supuso un gran varapalo porque EEUU era su mayor donante.

Mascarillas contra el coronavirus

El líder demócrata ha propuesto el desafío de 100 días de uso de mascarillas, el mismo tiempo que se ha dado para vacunar a más de 100 millones de estadounidenses.

«El presidente lanzó su reto de usar mascarilla 100 días, pidiendo a los estadounidenses que hagan su parte», ha explicado la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su primer encuentro con los periodistas, en el que ha añadido que la orden de llevar mascarilla también regirá en medios de transporte público.

Biden busca desvincularse así de la gestión de Trump de la pandemia, que convirtió el uso de mascarillas en motivo de polémica. Durante meses, Trump y sus seguidores se negaron a usarlas en público, e incluso el propio líder republicano se contagió de la COVID-19 en octubre pasado.

Vía a la ciudadanía para 11 millones de indocumentados

Además, el presidente ha cumplido su promesa electoral de presentar en su primer día de mandato un amplio proyecto de ley de inmigración que incluye una vía a la ciudadanía para unos 11 millones de indocumentados en el país.

Tras cuatro años de mano dura contra los inmigrantes de Trump, el equipo de transición de Biden ha anunciado este miércoles los detalles del proyecto de ley que el demócrata envía hoy mismo al Congreso como parte de su compromiso de «modernizar» el sistema de inmigración, denominado «Ley de Ciudadanía de EEUU de 2021».

Biden ha firmado una orden ejecutiva para salvaguardar el programa DACA, que protege de la deportación a unos 650.000 indocumentados que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños, conocidos como dreamers. El presidente también ha firmado este miércoles otro decreto que ordena detener la construcción del muro fronterizo con México, al acabar con la emergencia nacional decretada por su predecesor, Donald Trump, para desviar fondos hacia ese proyecto.

La iniciativa, que deberá recibir al visto bueno de ambas cámaras legislativas, dominadas por los demócratas, pretende administrar y proteger de «manera responsable» la frontera, mantener a «familias y comunidades seguras y administrar mejor la migración en todo el hemisferio», señaló un comunicado.

De ser aprobado, el proyecto legislativo de Biden supondría la mayor reforma migratoria desde el Gobierno del republicano Ronald Reagan (1981-1989), que legalizó a 3 millones de indocumentados en 1986.

Adiós al veto a los viajeros de 11 países de mayoría musulmana

En otra orden ejecutiva, Biden ha anulado el veto migratorio que impuso Trump a los viajeros de 11 países de mayoría musulmana, conocido popularmente como el «veto a los musulmanes». Ese veto, promulgado por Trump cuando llegó al poder en 2017, obstaculiza actualmente la entrada a EE.UU. de los nacionales de 11 países con una significativa población musulmana (Eritrea, Irán, Kirguistán, Libia, Birmania, Nigeria, Somalia, Sudán, Siria, Tanzania y Yemen), e incluye restricciones para Venezuela y Corea del Norte.

Una carta «muy generosa»

Biden también ha comentado que Trump le ha dejado una carta «muy generosa» en el Despacho Oval, cumpliendo con una tradición del cambio de mando, pese a que no ha asistido a la ceremonia. «El presidente me ha dejado una carta muy generosa», ha dicho Biden a los periodistas en la Casa Blanca.

Suspensión de las deportaciones durante 100 días

Biden ha anunciado una suspensión de 100 días de las deportaciones de inmigrantes, aunque con algunas excepciones, según un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). «Durante 100 días, a partir del 22 de enero de 2021, el DHS suspenderá las deportaciones de ciertos no ciudadanos cuya deportación haya sido ordenada», ha detallado el secretario interino, David Pekoske, recién nombrado por Biden.

La razón es «garantizar» que Estados Unidos tenga «un sistema migratorio justo y eficaz centrado en proteger la seguridad nacional, la seguridad fronteriza y la seguridad pública», por lo que ha ordenado «revisar y reiniciar» los protocolos.

Durante la campaña, Biden ya se comprometió a esta suspensión de las deportaciones aunque en ese entonces lo hizo sin excepciones. Biden adquirió este compromiso después de recibir duras críticas durante las primarias demócratas por las deportaciones masivas del Gobierno de Barack Obama, del que él fue vicepresidente. Durante la Presidencia de Obama fueron deportados tres millones de inmigrantes, más que con ningún otro gobierno del país, incluido el de Donald Trump.