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Música

¿Es el 'hard techno' el nuevo punk? De las raves marginales a juntar a 40.000 personas en Ifema

La quinta edición de Blackworks Dimension llega a Madrid tras cosechar éxitos por todo el mundo

¿Es el ‘hard techno’ el nuevo punk? De las raves marginales a juntar a 40.000 personas en Ifema

Una sesión de Blackworks. | Cedida

Hay un tipo listo que suele decir que, en este encorsetado mundo, la cultura rave es uno de los últimos resquicios de ocio libre. 

—Eso solo lo dices tú…

—Y, como ves, me tengo en muy alta estima. A callar.

El caso: en las últimas décadas, la música electrónica surgida del mundo marginal de los sound systems ha vivido una auténtica revolución. Un ejemplo notable es el evento que va a tomar Ifema los próximos días 27 y 28 de marzo: Blackworks Dimension, que prevé convocar a 40.000 personas a ritmo de un género tan de nicho como es el hard techno. Es decir, tecno, pero más rápido, más extremo, más intenso… En definitiva, menos recomendable para personas con problemas de corazón.  

La mente detrás de este evento es el promotor y DJ Dani Novoa, conocido artísticamente como Dexphase. Con solo 28 años, Novoa ha creado un evento masivo y lo ha llevado hasta Alemania, Francia, Países Bajos, Colombia, Canadá, Estados Unidos… Y ya está estudiando su desembarco en Asia y Oceanía. En pocos años, ha pasado de ser un simple relaciones públicas de discoteca a facturar cantidades que exceden con creces el sueldo medio español. ¿Cuál es el truco?

«Es verdad que no es habitual crecer así, sobre todo como promotor. Como DJ, sí que hay muchos artistas que hoy en día, con las redes sociales, con TikTok, con todo esto, de repente surgen de la nada», explica Novoa en llamada telefónica con este periódico. 

«Pero los promotores habitualmente son los mismos desde hace muchos años, los que están haciendo los eventos más importantes. Yo creo que lo mío fue una combinación de estar en el momento y sitio adecuados, trayendo algo que no estaba visto y ofreciendo algo diferente a la gente, algo con lo que los jóvenes se sienten identificados. Un movimiento y una comunidad con la que se sienten reflejados».

Dani Novoa, conocido artísticamente como Dexphase. | Cedidas por Blackworks.

Y el camino ha sido duro. Cuando Novoa empezó su andadura, tuvo que enfrentarse a algunos promotores con largo recorrido y al ninguneo de la escena por su corta edad. «Al principio te intentan bloquear artistas o incluso recintos», afirma, pero esos tiempos han quedado atrás. «Ahora mismo no tengo queja».

Del club a la nave

La andadura de Blackworks empezó, como suelen hacerlo estos fenómenos, en las discotecas: «Tuvimos dos residencias mensuales en Madrid durante una época». Y de ahí, ha pasado a llenar un pabellón de Ifema cuatro veces. Serán cinco si se cumplen las previsiones de la semana que viene. El cartel de esta edición incluye a DJs como Kobosil, 6EJOU, SNTS, Angerfist, I Hate Models, Vendex, Lee Ann Roberts, Fernanda Martins y, cómo no, el propio Dexphase.

«Madrid ha mejorado muchísimo. Yo creo que es uno de los puntos del mapa donde más y mejores eventos se hacen. Pero sí es verdad que nos faltan todavía recintos. No es nada fácil para el promotor. A nivel de permisos, es bastante difícil. Se ponen muchas trabas y hay mucha tensión desde el punto de vista del promotor», asegura el joven DJ. Y, pese a eso, «sin duda, Madrid para la escena es un punto clave. Estos últimos años ha crecido muchísimo la oferta y la calidad».

La revolución de la electrónica, especialmente para la generación Z, es tal que ya hay quien habla del «nuevo punk». Pero esto no es nuevo, ¿verdad? Se ha dicho de muchas otras cosas, incluso de asuntos que poco tienen que ver con la música. ¿Por qué todo el mundo quiere ser punk? ¿Qué tiene el punk para que todos lo reclamen como suyo?

«Yo lo he hablado con mis padres, que vivieron esa época, y es cierto que me dicen que no es lo mismo, porque el punk era más marginal», explica el promotor. «Puede ser como una nueva revolución por el momento sociocultural y económico que tenemos. Los jóvenes no lo tienen nada fácil. El paro juvenil es muy grande, las dificultades de acceso a la vivienda, la época de la covid. Muchos jóvenes salimos con muchas ganas de fiesta y sonidos más radicales, más fuertes. Al final estuvimos encerrados dos años, prácticamente, sin poder salir. Entonces, yo creo que eso ha influenciado mucho por eso. Tal vez todos estos factores se relacionen». 

Es el tecno como vía de escape, en su faceta más radical, para una generación que apenas ha conocido un mundo sin crisis. Y la fórmula funciona. La quinta edición de Blackworks está aquí para demostrarlo.

«Vamos a hacer nuestro propio récord de asistencia. Tengo muchas ganas de enseñar a todo el mundo lo que tenemos preparado en cuanto a producción. Al final, es nuestro punto más fuerte: seguir superándonos en cuanto a producción y sorprender a la gente y que vean el trabajo que hay detrás. Sin duda, yo creo que vamos a sorprender». 


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