The Objective

VÍDEO | México y el Rey: échame a mí la culpa | ANÁLISIS ECONÓMICO

El reciente reconocimiento de Felipe VI sobre los «abusos» durante la conquista ha reavivado un debate que parece no tener fin. Para la actual Administración mexicana, estas palabras son un «primer paso» necesario; sin embargo, tras la exigencia de disculpas se esconde una narrativa que busca responsables en el siglo XVI para justificar las carencias del siglo XXI.

Culpar al pasado virreinal es un ejercicio de distracción eficaz. Mientras otras naciones prosperaban, México se sumergía en políticas que priorizaban la nacionalización y el gasto desmedido por encima de la seguridad jurídica.

Cuando un Estado ignora la propiedad privada y monetiza sus déficits, no hay tesoro de Moctezuma que pueda salvar su economía.

La justicia social no se alcanza exigiendo perdón por agravios de hace 500 años, sino gestionando con responsabilidad el presente. Buscar culpables en las carabelas de Colón es, al final del día, el mejor recurso para no rendir cuentas sobre la gestión de hoy.