The Objective
El Gris Importa

Una nueva era de incertidumbre energética

‘El Gris Importa’ analiza las consecuencias energéticas del cierre del estrecho de Ormuz y el futuro de la guerra de Irán.

El 18 de febrero, mientras Donald Trump aún sopesaba si bombardeaba o no Irán, Chris Wright, el secretario de Energía de Estados Unidos, declaraba a un entrevistador que no le preocupaba que la operación pudiera interrumpir el suministro de petróleo de Oriente Próximo, y puso de ejemplo la reacción del petróleo durante los 12 días de guerra de junio. «Subió temporalmente y luego volvió a bajar».

Este infundado optimismo se ha visto frustrado con una respuesta mucho más agresiva y, si uno lo piensa, tiene todo el sentido, porque el régimen de los ayatolás sabe que está en juego su supervivencia. El propio Trump lo corroboró apenas una hora después de lanzar la primera andanada de misiles, con un vídeo en el que animaba al pueblo iraní a «tomar el control de su destino» y «actuar».

Su invitación no encontró, por desgracia, el eco esperado y el presidente ha quedado en una situación algo desairada.

Podría anunciar una victoria resonante, ponerse un 15 sobre 10 y retirar sus portaviones, pero el programa nuclear iraní seguiría y su amenaza sería si acaso mayor, porque después de todo el sufrimiento experimentado, los ayatolás van a acometerlo con ánimo redoblado, convencidos de que es el único modo de que los dejen en paz.

Tampoco es posible alcanzar una victoria militar mediante una campaña de bombardeos, por masivos que sean. Habría que poner botas sobre el terreno y eso es impensable, dada la escasa popularidad de la guerra dentro de los propios Estados Unidos.

El Pentágono podría alargar indefinidamente el conflicto si no tuviera otro coste que el de remunicionar, pero la factura se eleva astronómicamente con el bloqueo de Ormuz y, para mantenerlo, Teherán no necesita inundarlo de minas. Basta con que una supere el filtro estadounidense y estalle para que cunda el pánico entre las navieras y ningún buque se atreva a cruzarlo.

A la vista de todo esto y salvo sorpresa, Trump podría inclinarse por negociar una salida más o menos airosa, que luego él envolvería en el consabido discurso triunfalista, pero que encubriría el fracaso de su intento de derribar a Irán.

Y no solo eso. Según The Economist y sea cual sea el desenlace, hemos entrado en una nueva era de inseguridad energética. En un mundo con fuertes tensiones geopolíticas, derivadas de la emergencia de China y del auge de los nacionalismos, y en el que las sanciones comerciales están en el orden del día, la prima de riesgo de la energía ha aumentado y somos todos un poco más pobres, aunque no se inquieten: la lucecita de la Moncloa nunca se apaga y Yolanda Díaz estudia llevar al próximo Consejo de Ministros una prohibición del despido por causas energéticas.

De todo ello debaten el profesor del IESE Javier Díaz-Giménez y el corresponsal económico de THE OBJECTIVE Miguel Ors Villarejo en este nuevo episodio de El Gris Importa.

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