Plus Ultra se escuda en la guerra de Irán para no devolver 19 millones de su rescate público
La aerolínea deja de pagar el primer tramo, que venció la semana pasada, y negocia un nuevo calendario

Un cartel de Plus Ultra. | EP
Plus Ultra se ha escudado en la guerra de Irán y la constante incertidumbre geopolítica para no devolver el primer tramo del rescate al Gobierno. La aerolínea ha pactado ya con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que se acoge a esta circunstancia excepcional para no realizar el desembolso de 19 millones de los 53 millones que le fueron concedidos en marzo de 2021, de acuerdo con las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE, al corriente de las negociaciones.
Las partes están trabajando en el establecimiento de un nuevo calendario para que el Estado pueda recuperar la cuantía, que debía haberse abonado la semana pasada. Las mismas fuentes sostienen que en los próximos dos o tres meses podría haber un acuerdo sobre el espacio temporal para el reintegro.
El estallido de la guerra de Irán ha sido aprovechado por Plus Ultra para poder aplazar el pago, una vez que sí ha satisfecho el compromiso de los intereses del crédito otorgado por la SEPI, que alcanza los 3,3 millones. La normativa del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee) permite una adaptación de los reembolsos en función de «la situación y perspectivas del mercado en el que opera el beneficiario», con el objetivo de que el Estado pueda recuperar el importe total y que los beneficiarios puedan mantener su viabilidad. De esta manera, no ha habido un incumplimiento de las condiciones.
Petróleo por las nubes
El conflicto bélico ha disparado el petróleo, lo que supone una amenaza para la cuenta de resultados de las compañías aéreas por el peso del combustible en sus gastos operativos. Un coste que no puede trasladarse a los clientes, porque los billetes, por lo general, son vendidos con antelación. Además, la duración de las hostilidades entre EEUU e Israel y el régimen de los ayatolás no está clara, y las repercusiones sobre la inflación y el crecimiento económico mundial. Otras partidas podrían encarecerse sustancialmente para Plus Ultra, como son el mantenimiento de los aviones si el estrecho de Ormuz permanece cerrado meses.
En este escenario, la aerolínea se ha acogido a la excepcionalidad de la norma para evitar el desembolso de los 19 millones. Dentro de dos años tendrá que abonar los restantes 34 millones. No obstante, existían serias dudas de que pudiera haber reembolsado la cantidad establecida debido a la evolución de sus cuentas. Ya lo advertían a finales del año pasado los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía tras los registros a la sede y la detención de sus máximos responsables, Julio Martínez Sola y Roberto Rosselli, en el marco de un presunto caso de blanqueo de capitales a nivel internacional con el dinero del rescate del Gobierno. Entonces, lanzaron este aviso: la compañía «no tiene capacidad financiera» para reintegrar el dinero.
Cuentas de 2025
Las últimas cuentas del cierre de 2025, que todavía son previsionales, ponen de manifiesto la situación en la que se encuentra. Aunque cerró el ejercicio con ganancias y dejó atrás las pérdidas de 2024, el resultado es muy inferior al proyectado en el plan de viabilidad acordado con la SEPI en el momento de la concesión de las ayudas. Tal y como ha publicado este periódico, es un 83% menos de lo pronosticado en 2021, ya que su beneficio fue de apenas 1,3 millones.
Fuentes oficiales de la compañía apuntan a que el número final podría estar un poco por encima y que a día de hoy ya no trabaja con estas estimaciones, ya que el proyecto ha sido adaptado por la guerra de Ucrania en 2022 y el alargamiento de las restricciones de movilidad durante la pandemia. Además, sostienen que su ebitda (beneficio antes de amortizaciones, impuestos y deterioros) ha mejorado su caja, al alcanzar los 10,6 millones el año pasado.
Foco judicial para Zapatero y su amigo Julio Martínez
La investigación judicial, que ha pasado recientemente a la Audiencia Nacional, ha colocado en el punto de mira al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por los trabajos realizados para Plus Ultra por parte de su amigo personal, Julio Martínez Martínez, que también fue detenido el pasado diciembre. La magistrada Esperanza Collazo, que instruía el caso, se mostró «escandalizada» por la documentación y los indicios recabados durante los últimos meses de investigación.
El rescate de la aerolínea se autorizó por el Consejo de Ministros a principios de marzo de 2021, a pesar de que entonces únicamente contaba con muy pocos aviones y sus accionistas mayoritarios eran venezolanos. Este periódico informó de que Zapatero había presionado al que fuera ministro de Transportes, José Luis Ábalos, para dicha aprobación, un extremo que el expresidente del Gobierno está negando en las últimas semanas.
