La presión del coste de la vida dispara el interés por la vivienda inversa entre los mayores
El envejecimiento de la población y la menor capacidad adquisitiva multiplica el atractivo de estas opciones

Una pareja de jubilados.
El interés por la vivienda inversa y otras fórmulas similares, como la hipoteca inversa o la nuda propiedad, está creciendo con fuerza en España. Según datos analizados por Almagro Capital, el volumen de personas interesadas en la vivienda inversa ha pasado de una media de 166 casos anuales entre 2017 y 2019 a 1.423 entre 2023 y 2025, lo que supone un incremento del 757%. Este aumento no mide operaciones cerradas, sino el número de consultas de propietarios que quieren saber cuánto podrían obtener por su vivienda.
La combinación de un envejecimiento progresivo de la población y un incremento constante del coste de la vida está detrás de esta tendencia, según los expertos consultados por THE OBJECTIVE. En España, muchos propietarios mayores concentran gran parte de su patrimonio en la vivienda, y dependen en buena medida de pensiones públicas que resultan insuficientes para cubrir gastos cotidianos. «Con el incremento del coste de la vida, la gente empieza a preguntarse: ¿Qué alternativas tengo», explica Felipe de los Ríos, socio de Almagro Capital, en conversación con este diario. «Muchos buscan fórmulas para obtener liquidez sin renunciar a su casa».
Encarecimiento de la vida
El encarecimiento de los precios de la energía, la alimentación y los servicios básicos ha reducido el poder adquisitivo de una parte de la población senior. Además, la vivienda en España ha subido de precio de forma sostenida en los últimos años, lo que, paradójicamente, refuerza el interés por soluciones que permitan monetizarla sin mudarse. «Antes alguien vendía la casa familiar por un millón de euros y podía comprarse otra por 200.000 porque necesita menos tamaño. Pero ahora esa vivienda cuesta 600.000, por lo que ese intercambio ya no resulta tan rentable», señala De los Ríos. En este contexto, «muchos prefieren vender por un poco menos y quedarse en su hogar, tranquilos, el resto de su vida».
Estas circunstancias explican por qué fórmulas como la vivienda inversa, la hipoteca inversa o la nuda propiedad se han convertido en alternativas cada vez más conocidas. Cada una ofrece ventajas diferentes según las necesidades del propietario, según los expertos. La hipoteca inversa permite obtener un préstamo garantizado sobre la vivienda, que se devuelve al fallecer o vender la propiedad. La nuda propiedad consiste en vender la propiedad pero mantener el derecho a residir en ella de por vida. La vivienda inversa, por su parte, combina la venta con un contrato vitalicio que permite al propietario seguir viviendo en la vivienda mientras recibe liquidez inmediata.
Fiscalidad
«Muchos propietarios no quieren ceder su casa. El coste emocional de dejarla es muy alto», explica De los Ríos. «Por eso valoran soluciones que les permitan seguir viviendo en ella. Nosotros les decimos: puedes vender tu casa, recibir liquidez y seguir viviendo allí como si nada». Según la compañía, este modelo permite adaptar el patrimonio inmobiliario a necesidades reales sin comprometer el bienestar del propietario ni su seguridad financiera.
El crecimiento del interés también está influido por incentivos fiscales. En España, los mayores de 65 años que venden su vivienda habitual tienen derecho a una exención del 100% de la plusvalía en el IRPF, lo que convierte estas operaciones en una opción atractiva frente a alternativas tradicionales, asegura el experto. La hipoteca inversa, por ejemplo, no implica la venta inmediata, y los herederos pueden verse obligados a pagar impuestos sobre la sucesión. «Cuando la gente dice que no necesita que sus hijos hereden la casa porque ya tienen su vida hecha, la vivienda inversa se convierte en la alternativa ideal», asegura De los Ríos.
Geográficamente, el interés sobre esta última alternativa se concentra en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, donde la difusión de este tipo de soluciones es mayor y el mercado inmobiliario está más tensionado. Sin embargo, según Almagro Capital, la tendencia no se limita a estas zonas. Cada vez más personas en otras comunidades buscan fórmulas similares.
Mayor esperanza de vida
El auge de estas soluciones refleja además un cambio de mentalidad en la población mayor. «España concentra mucho del ahorro familiar en la vivienda, más que otros países europeos. Por eso estas alternativas tienen un gran potencial y seguirán creciendo en los próximos años», augura. A pesar del auge de la hipoteca inversa y la vivienda inversa, estas fórmulas operan todavía en un marco legal incompleto y poco definido. Según recientes declaraciones del Banco de España a la prensa económica, «la normativa actual sobre hipoteca inversa sufre una falta de desarrollo en áreas relevantes».
Esto deja a bancos y aseguradoras en una situación delicada: deben ofrecer productos complejos a personas mayores sin contar con un marco regulatorio que asegure transparencia, asesoramiento imparcial o protección suficiente al consumidor. La carencia de reglas claras no solo aumenta la incertidumbre para las entidades financieras, sino que también deja a los propietarios más vulnerables expuestos a riesgos financieros que podrían haberse evitado con una regulación más sólida y específica.
