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Economía

Moncloa se prepara para un choque frontal en Indra entre Simón y De los Mozos

La estructura actual de la empresa obliga a convivir a dos perfiles con intereses opuestos

Moncloa se prepara para un choque frontal en Indra entre Simón y De los Mozos

Sede de Indra. | Eduardo Parra (Europa Press)

Pedro Sánchez daba carpetazo a la crisis en Indra tras la renuncia de Ángel Escribano a la presidencia de la corporación pública. Abandonó el sillón como consecuencia de las fuertes presiones ejercidas desde Moncloa. El detonante fue la intención de Escribano de comprar la empresa que él mismo fundó (EM&E), y que fue abortada por el Ejecutivo.

Sin embargo, la marcha de Escribano ha abierto un nuevo frente que amenaza con abrirse dentro del consejo de la corporación pública tecnológica tras el nombramiento de Ángel Simón en calidad de presidente no ejecutivo. Simón estará a las órdenes de José Vicente de los Mozos, su consejero delegado. Su intención era dejar Indra tras la renuncia de Escribano —han sido meses muy complicados—, pero finalmente se mantuvo en el puesto con un aumento de salario.

Simón llega con cargo no ejecutivo, pero esta atribución no está alineada con su ADN. Fuentes cercanas a Indra consultadas por este diario aseguran que se trata de un perfil muy combativo, con espíritu de toma de decisiones. El hecho de que sea una pieza clave colocada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) —accionista mayoritario de Indra con el 28%— le da poder de influencia en la compañía.

Será el periscopio del órgano que controla las inversiones del Estado. Fiscalizará todas las decisiones que tome De los Mozos. Pese a que este último comunicó, tras conocerse su continuidad en el cargo, la firme determinación de dotar de estabilidad a Indra —extremo en el que se ratifican las fuentes oficiales de Indra consultadas por este diario—, es consciente de que tiene un duro hueso de roer. La línea entre la gestión industrial y la estrategia institucional es muy delgada.

Su trayectoria en el pasado confirma este carácter. Simón fue presidente de Agbar (Aguas de Barcelona) liderando la compañía durante años, y vicepresidente de Veolia, así como gerente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Es un directivo con un marcado sesgo político y que defenderá los intereses de Moncloa, si bien tendrá en frente al primer ejecutivo de Indra, significado con el Partido Popular y especialmente con Alberto Núñez Feijóo, quien lo apoyó en mayo de 2023 para alcanzar el puesto que hoy ocupa. Desde Moncloa saben que Indra puede convertirse de nuevo en un polvorín y analizan de cerca todo lo que sucede.

Ángel Simón fue uno de los hombres fuertes de Isidro Fainé y ejerció como primer directivo en Criteria Caixa (de enero de 2024 a mayo de 2025), pero el máximo responsable de CaixaBank decidió prescindir de sus servicios. En los círculos empresariales se habló de deslealtad, de converaciones a espaldas de Fainé, contactos con políticos sin avisar de que se estaban produciendo y una fuerte vinculación con el PSC:

Los puntos aquí detallados sobre Simón y De los Mozos en Indra son el germen de una discordia en ciernes, según las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE. Mientras el primero está ligado al mundo político, el segundo es un gestor industrial de contrastado renombre. Agua y aceite en una compañía que Sánchez quiere convertir en el campeón nacional de la defensa, pero que ha quedado en agua de borrajas tras los últimos acontecimientos. Sin control efectivo sobre el consejo, Sánchez pretende con Simón equilibrar las fuerzas.

La crisis en Veolia como espejo de Simón

El carácter de Simón se pone de manifiesto en la crisis que se vivió en Veolia con él como actor protagonista. El conflicto estalló cuando intentó recuperar el control de la empresa de aguas Agbar —propiedad de la compañía Suez— para el capital español cuando Veolia compró esta última en 2020 —él era el vicepresidente de Veolia—.

La maniobra se interpretó desde la enseña francesa como una deslealtad institucional. La tensión escaló hasta el punto de que la dirección de Veolia le acusó de realizar maniobras para forzar una venta que no deseaban. Todo culminó con la dimisión de Simón. No es un gestor que acepte fácilmente un papel secundario.

Este antecedente es crucial para entender su llegada a Indra, pues en Veolia ya demostró que la jerarquía de cargos no frena su capacidad de intervención. Llega para ejercer de contrapeso a De los Mozos. El rol de Simón como escudero de la SEPI y correa de transmisión de Moncloa le otorga un poder real más allá de sus atribuciones teóricas.

La colisión se agrava por la polarización de sus respaldos: mientras Simón es el brazo ejecutor de la estrategia de Pedro Sánchez para controlar un sector estratégico, De los Mozos es un perfil alineado con el entorno del Partido Popular y Alberto Núñez Feijóo.

La estructura actual de Indra obliga a convivir a dos gallos en un mismo corral con visiones distintas: el intervencionismo político frente a la gestión. Un terreno de juego en el que el pegamento que busca el Gobierno puede convertirse en un disolvente.

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