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El dinero en efectivo bate otro récord en España en pleno impulso al proyecto del euro digital

Por segundo año el metálico registra máximos históricos, tras alcanzar los 129.300 millones en 2025

El dinero en efectivo bate otro récord en España en pleno impulso al proyecto del euro digital

Una persona sacando dinero de un cajero automático | Europa Press

El dinero en efectivo ha batido un nuevo récord en España, a pesar del auge de los pagos con tarjeta y móvil y del impulso del BCE para implantar el euro digital y hacer frente a la guerra comercial desencadenada por la Administración de Donald Trump. Por segundo año consecutivo, el volumen de retirada de metálico de los cajeros automáticos alcanzó en 2025 otro máximo histórico, tras avanzar un 1,37% frente al ejercicio anterior.

Los datos recopilados por THE OBJECTIVE del Banco de España indican que el saldo que los ciudadanos sacaron de estas máquinas llegó a los 129.300 millones de euros. Una cantidad que pone de manifiesto el interés de la población por el uso de los billetes y las monedas para pagar sus compras. Desde la pandemia, cuando las operaciones se desplomaron por el miedo al contagio del coronavirus y los menores gastos por las prohibiciones de movilidad, esta modalidad no ha dejado de aumentar. En 2020, ejercicio del coronavirus, las retiradas de efectivo cayeron un 18%. Pero desde entonces, su evolución es positiva.

Las cifras de los sistemas de pago indican que las transacciones con tarjeta en los comercios también se incrementaron, debido a la mayor utilización de los móviles como medio para abonar la adquisición de bienes y servicios en nuestro país. Lo hicieron incluso con una intensidad superior, ya que el importe ascendió a los 286.622 millones, tras subir un 5,5%.

La idea de que es necesario disponer de dinero en metálico se ha ido extendiendo a lo largo del último año. En España este fenómeno cobró fuerza debido al apagón de abril de 2025. Entonces, la red de terminales punto de venta (TPV) para pagar con plástico dejó de funcionar y muchos ciudadanos no pudieron realizar compras de productos básicos al no tener billetes en su cartera. Los cajeros tampoco estuvieron operativos en las horas que duró la caída del sistema eléctrico.

En otros Estados europeos, debido a la situación geopolítica y los ataques cibernéticos, también se asume la necesidad de contar siempre con un pequeño colchón de efectivo en casa. Hace unos días, Suecia recomendó a la población disponer de unos 100 euros como mínimo en los hogares para situaciones de emergencia.

En este contexto, el BCE está decidido a poner en marcha el euro digital, una alternativa al dinero contante y sonante. La intención del organismo comunitario es lanzar las pruebas piloto en 2027 y que en 2029 sea una realidad. Para ello, está trabajando intensamente, pese a que en algunos países como España, la idea no cuenta con el respaldo popular.

Este periódico ya publicó hace unos meses que un estudio del Banco de España reflejaba desconfianza hacia el euro digital, incluso entre el colectivo joven, más propenso a la tecnología y las nuevas herramientas. En 2023, cuando el supervisor llevó a cabo un primer análisis, un 65% señaló que no lo usaría. En 2025, el porcentaje había crecido cinco puntos con respecto a hace dos años.

En la cohorte entre 18 y 24 años, el repudio de la moneda digital europea también era mayoritario: un 53% no tiene previsto operar con la divisa virtual cuando se ponga en circulación. El rechazo, de acuerdo con el mismo informe, aumentaba según avanza la edad hasta llegar a un 84% entre las personas de más de 65 años.

El BCE lleva tiempo urgiendo al Parlamento Europeo a que regule el euro digital. El calendario que se maneja es que este 2026 puedan ponerse las bases legales, aunque los políticos todavía muestran sus reticencias a diseñar y acordar la normativa. Para el organismo monetario, «Europa no puede permitirse depender excesivamente de soluciones de pago no europeas, porque [la] deja a merced de la generosidad de terceros en un contexto de elevada tensión geopolítica».

El sistema de medios de pago comunitario está dominado por empresas estadounidenses como PayPalApple y Visa, y hay un retroceso en el uso del efectivo, salvo en algunos países como España, por el auge de las plataformas virtuales y el comercio electrónico. Por ello, además del euro digital, se está también construyendo la interconexión entre las diferentes redes nacionales para hacer posible, por ejemplo, transacciones a través de los distintos Bizum desde cualquier territorio europeo.

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