Un estudio calcula que relajar las normas a la banca facilitaría 2,8 billones de créditos en la UE
La AFME reclama simplificar las reglas para que las entidades ayuden al crecimiento europeo con más préstamos

Un cartel del BCE. | EP
Un estudio de la Asociación para los Mercados Financieros de Europa (AFME), que representa al sector bancario europeo, llega a la conclusión de que simplificar la regulación del marco de capital al sector en el Viejo Continente liberaría 2,8 billones de euros para otorgar nuevos créditos con los que financiar la economía real. Desde hace meses, las entidades reclaman cada vez con mayor presión una rebaja de las normas.
El informe, al que ha accedido THE OBJECTIVE, calcula que con una reducción del coste del capital de los bancos en alrededor de 62 puntos básicos se alcanzaría dicha cifra para la mayor concesión de préstamos. Solo con la aplicación efectiva de las propuestas de AFME, añade el documento, supondría un ajuste del coste de capital de 28 puntos básicos para los bancos continentales de importancia sistémica a nivel mundial, como el Santander. Para las entidades sistémicas, la disminución alcanzaría los 51 puntos básicos y para entidades menos significativas, de hasta 132 puntos básicos.
«Reforzar la competitividad de Europa requiere un marco regulador que sea a la vez resiliente y eficiente. La simplificación de los requisitos de capital superpuestos mantendría la estabilidad financiera, permitiendo al mismo tiempo que los bancos apoyen mejor el crecimiento, la inversión y las necesidades de financiación de la economía europea», señala Adam Farkas, director general de AFME.
Por su parte, la directora general de Gestión de Capital y Riesgos de la asociación, Caroline Liesegang, indica que «la estructura de capital bancario de Europa se ha vuelto excesivamente compleja, con colchones superpuestos que añaden costes sin un beneficio prudencial claro». «Nuestra propuesta demuestra que el sistema puede simplificarse preservando la resiliencia construida desde la crisis financiera. Un marco más claro reduciría los costes de financiación de los bancos y fortalecería su capacidad para respaldar el crédito a la economía europea».
El informe destaca que los bancos de la UE operan actualmente bajo «un sistema particularmente complejo». Las entidades bancarias europeas se enfrentan a una estructura de siete capas de colchones (buffers) de capital, varias de las cuales se establecen bajo discrecionalidad nacional. Como resultado, un grupo bancario transfronterizo que opere en todos los Estados miembros puede estar sujeto hasta a 86 requisitos distintos de colchones de capital, lo que refleja las diferentes calibraciones nacionales. En comparación, los grandes bancos de Estados Unidos operan bajo un marco más sencillo con solo tres colchones de capital a nivel nacional.
El documento también señala que los bancos continentales mantienen ratios de capital Tier 1 de alrededor del 17,7 %, cifra que se sitúa por encima de muchas estimaciones de niveles óptimos (en torno al 10-15 %) y es superior a los requisitos comparables en otras jurisdicciones. A su juicio, la acumulación de colchones superpuestos ha generado ineficiencias que, en última instancia, aumentan el coste de financiación para empresas y hogares.
AFME, en el mismo estudio, estima que las reformas propuestas podrían liberar aproximadamente 281.000 millones de euros de capital de máxima categoría, que los bancos podrían reasignar para apoyar la concesión de crédito. Un impacto que sería diferente para cada grupo de entidades en función de su tamaño.
Las conclusiones de la asociación se publican en un momento en el que los responsables políticos europeos están estudiando formas de simplificar el marco prudencial de la UE. En diciembre de 2025, el BCE publicó 17 recomendaciones para racionalizar las normas bancarias de la UE sin perder resiliencia, que se incorporarán al próximo trabajo de la Comisión Europea sobre el marco. Y cuando las entidades están exigiendo una rebaja de los costes de capital para competir con la gran banca norteamericana.
AFME espera colaborar con los responsables políticos y las partes interesadas de toda Europa para seguir debatiendo estas propuestas y apoyar el desarrollo de un marco de capital más sencillo y eficaz. Para ello, propone simplificar la estructura de capital de la UE en tres niveles y eliminar los colchones que se solapan, incluyendo la eliminación gradual del colchón de riesgo sistémico y el reajuste del colchón anticíclico.
Más en concreto, pide que se sustituya el marco MREL por una estructura de resolución más sencilla basada en los estándares TLAC acordados internacionalmente para los requisitos de capacidad de absorción de pérdidas. Asimismo, reivindica que se optimice el ratio de apalancamiento, incluyendo la eliminación de capas de supervisión adicionales, además de que se cree un foro bancario central de la UE entre las autoridades competentes para ayudar a evaluar el impacto operativo y la demanda de capital que sus decisiones suponen para las entidades.
