Telefónica ultima en Reino Unido la primera gran compra de su plan estratégico
Virgin Media O2 (VMO2) prepara la adquisición de Netomnia por unos 2.300 millones de euros

El logo de Telefónica en su sede de Madrid. | EP
Virgin Media O2 (VMO2), propiedad de Telefónica y Liberty Global, junto a InfraVia Capital ultiman la adquisición de Netomnia, el cuarto operador de red de banda ancha más grande de Reino Unido. Según informa el diario británico ‘Financial Times’ la operación estaría valorada en unos 2.000 millones de libras esterlinas, en torno a 2.300 millones de euros. Sería la primera gran adquisición de la operadora española tras la presentación de su plan estratégico, Transform & Grow, en noviembre del año pasado y podría convertirse en un aliciente para su valoración bursátil, a la baja desde el anuncio de la nueva hoja de ruta.
Telefónica consolidaría su posición en Reino Unido, reforzando su apuesta en uno de sus mercados estratégicos: España, Alemania, Reino Unido y Brasil. Se trataría además de un paso decisivo en el mercado en el mercado de banda ancha de Reino Unido, ya que aseguraría una alternativa potente en el mercado mayorista de fibra. La compra permitiría ganar tamaño, eficiencia y competitividad en el despliegue de fibra óptica, un sector donde la escala es clave para invertir de manera sostenible en redes de nueva generación.
Una primera integración con la que la compañía quiere ganar terreno de cara al mercado de la Unión Europea. Esta semana, el presidente de Telefónica, Marc Murtra, volvió a recordar que la operadora quiere crecer y ganar tamaño para ser protagonista y actor principal de las consolidaciones que vienen en el mercado europeo. Y es por ello que pidió una vez más a Bruselas que facilite estas operaciones con menos barreras y menos condiciones (remedies) para llevarlas a cabo.
Telefónica en Reino Unido
Sin embargo, los últimos mensajes que llegan desde Bruselas ponen paños fríos a movimientos en los mercados regulados por la Comisión Europea. Esto pone freno —o al menos retrasa varios meses— la integración que sería la joya de la corona, es decir la compra en España de Vodafone (Zegona), un movimiento valorado entre 5.000 y 10.000 millones de euros.
Es verdad que desde que Reino Unido abandonó el club comunitario sus decisiones de competencia han ido por libre y no están coordinadas con la Unión Europea. De hecho, siempre han sido mucho más flexibles. No obstante, en el actual escenario la tramitación de esta adquisición de Netomnia podría ser un elemento a tomar en cuenta por el regulador para replicar operaciones similares en el continente.
La información publicada por el ‘Financial Times’ apunta que la compra de Netomnia se realizará a través de Nexfibre, una ‘joint venture’ al 50% de la que Telefónica Infra y Liberty poseen la mitad (25% cada una), mientras que el otro 50% es propiedad de InfraVia Capital Partners. En este contexto, la adquisición servirá para reducir la brecha con el operador de fibra de British Telecom (BT), Openreach, que lidera el mercado en el país.
Refuerzo de Nexfibre
Nexfibre ofrece acceso mayorista de fibra hasta el hogar a los proveedores de servicios de telecomunicaciones —con VMO2 como cliente principal— y en marzo de 2025 su cobertura era de 2,3 millones de unidades inmobiliarias, si bien el objetivo es alcanzar los 5 millones. Por su parte, Netomnia, fundada en 2019 y propiedad de los inversores Advencap, DigitalBridge y Soho Square Capital, tiene una cobertura de unos tres millones de hogares. Esta operación, que podría anunciarse esta misma semana, también supondrá el primer paso en la consolidación de los proveedores alternativos en el Reino Unido.
Las operadoras de telecomunicaciones europeas llevan un par de años advirtiendo de la necesidad de flexibilizar la norma. A principios de año, los presidentes y consejeros delegados de Orange, Deutsche Telekom, Vodafone, TIM y Telefónica se reunieron con la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, y la vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera. Creen necesario eliminar los remedies (activos que hay que ceder a terceros para mantener la competencia) para no debilitar a las partes fusionadas, pues consideran que estas operaciones mantienen la competencia gracias a sus inversiones futuras.
Lucha en Bruselas
En el entendido de que Bruselas difícilmente ceda a estas demandas, al menos piden certidumbre en cuanto a los requisitos para fusionarse y conocer antes —y no después de que se acuerde la fusión— el alcance de las limitaciones que podría establecer el regulador. Y es aquí donde se juega actualmente el partido. Se trata de dar certezas al proceso para que las telecos sepan a qué atenerse e incorporen este riesgo cuando se estén negociando las operaciones.
Parte de la Comisión Europea está por esta labor, pero todavía hay que convencer a Estados miembros díscolos. Alemania, Francia y España están alineados con las grandes operadoras, pero los países de Europa del Este quieren proteger a sus compañías locales, precisamente las que buscan abrirse paso en las grandes economías. Por ello todo el trabajo diplomático que ahora se está haciendo en Bruselas es fundamental para lograr que la Review of the Merger Guidelines, actualmente en discusión, logre dar algún tipo de certeza durante este 2026.
