Andrea Mateos

La barbarie no admite un silencio neutral

Nuestra sociedad, en un sentido globalizado, está cada vez más brutalmente dividida en sus extremos más radicales.

Opinión

La barbarie no admite un silencio neutral

Nuestra sociedad, en un sentido globalizado, está cada vez más brutalmente dividida en sus extremos más radicales.

Me aborrece leer a menudo en las redes sociales a gente que, sin apoyar -¡sólo faltaba!-, justifican o no condenan la barbarie. Señores, el terrorismo no entiende de imparcialidad. Sólo admite una única posición y es combatirlo, luchar para erradicarlo, aunque sea verbalmente. Ni siquiera permite un silencio neutral. No se trata de uno de esos debates sociales donde se puede estar a favor o en contra.

Nuestra sociedad, en un sentido globalizado, está cada vez más brutalmente dividida en sus extremos más radicales. No hay más que leer la desoladora prensa. Pero es tan malo el radical que defiende a ultranza sus ideas sin importarle las del resto, cayendo en el descortés foso del desacato, como el que, por vaya usted a saber, decide no tomar partido ante el salvajismo y no lo sanciona. Incluso a veces nos hemos encontrado personajes con un discurso público que pretende metamorfosear la violencia en algo racional y argumentativo.

Señores, cuando se viola el principal derecho democrático que es el derecho a la vida, entre otros tantos como el de la integridad de la persona, se rompen todos los demás derechos que nacen de ella: la vida. ¿Qué mente gélida ha de tener un ser para privar a otro de su libertad?

El ser humano no es un sujeto pasivo y una actitud neutral puede ser tremendamente parcial. Y es que hay asuntos, como el terrorismo, donde no existe la ecuanimidad. Porque a veces la verdad no equidista a igual distancia de todos sus puntos, no es un círculo concéntrico. “Sum cuique tributere”, establece uno de los principios por los que se rige la justicia, que no es más que dar a cada uno lo suyo. Porque todas las personas somos iguales, pero dejamos de serlo ante la atrocidad.

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