Melchor Miralles

Mezcla explosiva

Los bárbaros resuelven lo suyo llevándose por delante al más débil. Y con una mezcla explosiva de ideología, fanatismo y creencias de por medio.

Opinión

Mezcla explosiva
Melchor Miralles

Melchor Miralles

Periodista, productor de televisión y cine y escritor. Le gusta leer, viajar, comer, o sea, un disfrutón de la vida.

Los bárbaros resuelven lo suyo llevándose por delante al más débil. Y con una mezcla explosiva de ideología, fanatismo y creencias de por medio.

La imagen puede recordar a una melé de rugby, pero a lo bestia. Porque lo es. Bestia. Compatriotas, hermanos, quizá familiares, con los rostros desencajados, en la pelea, en la calle. Y como siempre, una bandera en medio. Rusos nacionalistas radicales próximos al Gobierno pro-occidental de Kiev frente a tártaros y cosacos prorrusos. Al límite de la guerra civil.

Lo dijo el ajedrecista Garry Kasparov en el diario «El Mundo». Es probable que Putin practique una venganza por su fracaso en Ucrania, incuestionable. Estos personajes son así. Y se retroalimentan. La OTAN apoya la soberanía de Ucrania, pero no sabemos hasta dónde está dispuesta a llegar eso a lo que llamamos la comunidad internacional en este asunto. Uno más a lo largo del planeta en el que los bárbaros resuelven lo suyo llevándose por delante al más débil. Y con una mezcla explosiva de ideología, fanatismo y creencias de por medio.

Baz Ratner ha captado una imagen soberbia. Fría. Cercana. Viva. Sobre el horror. No hace falta que salpique la sangre para horrorizarte. El sin sentido se impone con toda su crudeza, una vez más. Recomiendo el ya famoso vídeo que circula por Youtube «Soy ucraniana», en el que una joven, tan bella como desolada, reclama al mundo que nos nos olvidemos de ellos y explica, con naturalidad, que están en la calle porque quieren ser libres. Y plantea el problema que tenemos todos. El de que estamos gobernados por idiotas, esos idiotas de los que hablaban los griegos. Allí «idiotes» eran los que no se ocupaban de los asuntos públicos porque estaban dedicados a lo suyo, a buscar su propio beneficio. Ahora, los idiotas, en tantos sitios, están en la política. Pero como dice la ucraniana, y como decimos muchos, trabajan para ellos, para cuidar lo suyo, olvidando lo nuestro. Y así nos va. Mal. Muy mal.

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