MyTO

De qué va esto

«El 23-J nos jugamos mucho más que las políticas económicas o sociales. Nos jugamos la Constitución, es decir, la convivencia pacífica entre los españoles»

Opinión

Ilustración de Erich Gordon.

  • Joaquín Leguina. Villanueva de Villaescusa (1941). Nací en el año del hambre, pero lo hice en la tahona de mi abuela Pilar. Estudié el bachillerato con los curas escolapios en Santander y la licenciatura en CC. Económicas en Bilbao. Después fui becado en la Sorbona, donde obtuve dos master y un doctorado. También me doctoré en la Complutense. Más tarde saqué la oposición a Estadístico Facultativo del INE (hoy Estadístico Superior) y como tal trabajé para la CEPAL en Chile, donde me pilló el golpe de Estado de Pinochet.
    He sido profesor en la Complutense y concejal en el Ayuntamiento de Madrid. Y diputado nacional. Ah, se me olvidaba (hace ya tanto tiempo), también he sido presidente de la Comunidad de Madrid durante doce años. He escrito novelas, relatos, ensayos y cientos de artículos en variados periódicos y revistas.

Por primera vez en democracia, las elecciones del 23 de julio no van a girar en torno a cuestiones económicas y sociales. Entonces, ¿de qué va a ir esto?

Pues alrededor de algo más relevante: ¿qué va a pasar con España y su Constitución? Y eso, ¿por qué? Porque durante estos últimos años Sánchez y sus pandilleros han tocado el hueso sobre el cual se construyó la nueva democracia española, a saber: la revancha ha querido sustituir a la reconciliación nacional, que tuvo su expresión primera con la Ley de Amnistía y luego con la Constitución. Una Constitución que proclamó que la soberanía reside en el pueblo y que España es la patria común e indivisible de todos los españoles. Pues bien, bajo el paraguas del sanchismo hay partidos —lo diré con las palabras del profesor Roberto Blanco Valdés— «que aspiran, por las buenas o por las malas, a destruir la unidad del Estado, para lo que exigen referendos de autodeterminación en los territorios que lo soliciten, cosa que la Constitución no sólo no reconoce, sino que rechaza expresamente y son también los que desde el Gobierno bipartito y su mayoría parlamentaria han levantado la bandera de la república en contra de una monarquía que califican de ilegítima (pese a haber sido refrendada por el pueblo) e incompatible con el sistema democrático» (1) .

Lo que está sobre la mesa es cambiar la Constitución, sin reformarla, de la mano de Sánchez y de sus amigos, cubiertos por un Tribunal Constitucional en manos de personas que de juristas defensores de la Constitución tienen menos de lo que yo tengo de obispo. Hoy por hoy, los separatistas son parte esencial de la mayoría parlamentario-gubernamental. Así que cuando convocaron en Cataluña dos referendos ilegales y cuando, tras el segundo, proclamaron la esperpéntica independencia de Cataluña, lo que suponía, entre otras cosas, cambiar la Constitución sin reformarla. Una burla que se convertiría en un auténtico esperpento cuando, con la pretendida finalidad de pacificar el conflicto catalán, se abrió una mesa de negociación entre el Gobierno de España y la Generalidad. Y previamente se indultó a los golpistas para luego eliminar el delito de sedición y rebajar el de malversación.

«Este Tribunal Constitucional en manos de Conde Pumpido y sus masajistas no creo que esté dispuesto a defender la Constitución»

Y es que el control de constitucionalidad que nuestro Tribunal Constitucional tiene atribuido es también un elemento esencial para la defensa de la convivencia. Pero es que este Tribunal Constitucional en manos de Conde Pumpido y sus masajistas no creo que esté dispuesto a defender la Constitución, que es defendernos a todos los españoles.

Imaginemos que Sánchez vuelve a formar otro Gobierno Frankenstein y de acuerdo con los separatistas catalanes y vascos se aprueba una ley autorizando referendos de independencia. Si esa ley fuera recurrida ante el Tribunal Constitucional, ¿alguien puede pensar que dicho Tribunal iba a cambiar una sola coma de esa ley destructora de la unidad de España? Yo no creo que Conde Pumpido y sus mariachis la fueran a echar abajo, con el consiguiente suicidio político para España. Y es que se ha llegado a tal extremo que pensar que cualquier persona puesta por Sánchez en la judicatura o en el Banco de España y hasta en el Tribunal de Cuentas vaya a cumplir con las obligaciones de su cargo es estar en las nubes. Sánchez carece de cualquier respeto institucional y los que él promociona se comportan como unos paniaguados a sus órdenes.

Son estas y otras cuantas razones por las cuales el próximo 23 de julio nos jugamos mucho más que las políticas económicas o las políticas sociales. Nos jugamos la Constitución, es decir, la convivencia pacífica entre los españoles.

(1) Claves de Razón Práctica. Nº 288. Mayo-junio 2023.

21 comentarios
  1. poliEtica

    No seré yo quien enmiende al autor, de alta credibilidad.

    El tema que trata es fundamental y a la zaga le sigue otro, el de la territorialidad; ambos por encima de asuntos del Estado del Bienstar, ya que éste podría funcionar bien con otro modelo de constitución o de territorialidad.

    Aparte de cómo esté, ahora, conformado el consritucional, hay que ayudar a la justicia a ser imparcial pues el Bipartidismo la rodea, la ciñe y no la suelta.

    En cuanto a la territorialidad, tiene que ver con los desequilibrios y con la solidaridad del Estado.

    Para disminuir sus «imperfecciones» unos dirán de eliminar competencias , y otros proponer el modelo Federal.

    (Debate de enormes consecuencias y paralizante que no disminuye el paro juvenil)

    Arreglarlo es democratizar la Ley Electoral, que genera desigualdad en el valor del voto.

    Y más importante: disminuir el Cainismo que evita acuerdos cuando el país los necesita.

    Ahora nos vamos a radicalizar a la derecha; y en periodos de 6 u 8 años volveremos a cambiar a la Izquierda
    (vaivén mareante improductivo).

    En su contra y afrontando reformas liberalismo es pacto, trabajo, instituciones no politizadas, poblacion libre de injerencias y responsablemente dueña de si.

  2. PresuntoImplicado

    Otro tipejo revenido es asqueroso facha que miente sin parar. Venga a hablar de la Constitución, que si está en peligro, que vienen los separatistas, que viene la ETA… Como la economía va bien a pesar de ustedes, y este gobierno ha lanzado medidas sociales, amenazamos con la rotura de España, que no falla nunca porque hay mucho subnormal que no tiene para comer y piensa que ese ente llamado «España» es como el maná, que lo va a alimentar.

    Una España que no sea una España social se la pueden meter ustedes por el culo.

  3. Parofu

    En general, su comentario me parece sincero, apesar de seguir siendo socialista.
    De seguir siendo socialista, porque algunas veces no se sabe si sube o si baja, según que comentarios hace.
    Pero como este comentario hace referencia a una posible destrucción , le ha faltado comentar, que lo justo para el país, seria que no se vote al PSOE.

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