La UCO trabaja a destajo para sacar nuevos informes tras la llegada de su nuevo jefe
La semana pasada los agentes organizaron una despedida informal para su anterior mando, el general Rafael Yuste

El coronel Merino Castro. | THE OBJECTIVE
Los retrasos en algunos de los informes más esperados del llamado caso Koldo habían empezado a generar murmullos en los pasillos judiciales. Tanto en la Audiencia Nacional como en el Tribunal Supremo se comentaba desde hace semanas que varios documentos clave elaborados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil no terminaban de ver la luz. Se trata de informes de gran calado dentro de la investigación sobre la trama de presunta corrupción vinculada al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su antiguo asesor Koldo García. La inquietud no era menor. La UCO había protagonizado meses atrás uno de los episodios más contundentes de la investigación con varios informes que apuntaban directamente al entorno de Ábalos. Aquellos documentos terminaron derivando en un hecho sin precedentes recientes: el ingreso en prisión provisional de un diputado en activo. Desde entonces, sin embargo, la maquinaria parecía haberse ralentizado.
Ese frenazo coincidió temporalmente con un cambio relevante en la cúpula de la unidad investigadora. En diciembre, el coronel Pedro Merino Castro asumió el mando de la UCO tras la salida de Rafael Yuste, que fue ascendido a general de brigada. El relevo generó especulaciones en algunos ámbitos judiciales y políticos, donde se preguntaban si la llegada del nuevo responsable podía haber afectado al ritmo de las investigaciones más sensibles. Fuentes policiales consultadas por THE OBJECTIVE rechazan de plano esa hipótesis. Según explican, la actividad dentro de la unidad no se ha detenido en ningún momento y los equipos encargados de las principales líneas de investigación continúan trabajando «a destajo» para cerrar nuevos informes que podrían tener una gran trascendencia judicial y política en las próximas semanas.
De hecho, en las últimas semanas los agentes ya han remitido a la autoridad judicial un informe relativo a la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, una de las figuras que han aparecido en la investigación por su papel en el ministerio durante la etapa de Ábalos al frente del departamento. Ese documento no era el único que estaba pendiente de finalización. Entre los informes más esperados figura uno de carácter patrimonial que afecta al secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Los investigadores llevan meses analizando movimientos económicos, sociedades y posibles vínculos financieros con personas o empresas relacionadas con la trama investigada. Este informe, explican fuentes conocedoras del procedimiento, es especialmente sensible porque podría arrojar luz sobre la dimensión política del caso.
Pero hay otro documento aún más delicado desde el punto de vista jurídico. Se trata del informe encargado por la Audiencia Nacional sobre presuntos pagos en metálico dentro del PSOE. Los investigadores tratan de determinar si existieron entregas de dinero fuera de los canales oficiales que pudieran constituir un sistema irregular de financiación, tal y como adelantó este periódico en septiembre. Este análisis es considerado determinante porque podría abrir la puerta a una consecuencia judicial de gran alcance: la imputación del propio partido como persona jurídica por un presunto delito de financiación ilegal. En ese escenario, la investigación ya no se limitaría a responsabilidades individuales, sino que podría afectar directamente a la organización política.
La elaboración de estos informes requiere un trabajo minucioso. Los agentes deben cruzar datos bancarios, analizar documentación societaria, estudiar comunicaciones y revisar contratos públicos vinculados a la trama. Se trata de un proceso complejo que suele prolongarse durante meses y que exige la colaboración de distintos equipos dentro de la UCO. Según las fuentes consultadas, la llegada de Merino a la jefatura no ha alterado el funcionamiento de estos grupos de trabajo. Al contrario, aseguran que la dinámica interna de la unidad continúa con normalidad y que los investigadores mantienen el mismo ritmo de actividad que antes del relevo.
La fiesta de despedida de Yuste
De hecho, la semana pasada se produjo un gesto que refleja esa normalidad dentro de la unidad. Los agentes organizaron una despedida informal para su anterior jefe, el general Yuste, en la que participaron miembros de distintos equipos de la UCO. Fue un encuentro de carácter interno y distendido que simbolizó el cierre de una etapa sin que ello supusiera cambios en las investigaciones en curso. En paralelo, el oficial que dirige operativamente la investigación del caso Koldo continúa en su puesto. El teniente coronel Antonio Balas, uno de los mandos con mayor experiencia en la unidad, sigue al frente de la instrucción. Su continuidad resulta clave para mantener la estabilidad del equipo investigador. No está previsto que Balas ascienda hasta el próximo mes de agosto, lo que garantiza que al menos durante los próximos meses seguirá dirigiendo los trabajos relacionados con la causa. Su permanencia al frente del caso era una de las incógnitas que se planteaban en los círculos judiciales, dado que un eventual ascenso podría haber supuesto su traslado a otro destino.
Mientras tanto, la presión sobre la investigación sigue siendo elevada. El caso Koldo se ha convertido en uno de los procedimientos más sensibles para el Gobierno y para el PSOE, ya que las pesquisas apuntan a posibles irregularidades en la adjudicación de contratos públicos durante la pandemia y a una red de intermediación que habría operado en el entorno del Ministerio de Transportes. Los informes de la UCO han sido hasta ahora la principal columna vertebral de la causa. Los jueces instructores se han apoyado en estos documentos para adoptar decisiones clave, desde imputaciones hasta registros y medidas cautelares. Fuentes policiales insisten en que los próximos documentos están ya muy avanzados y que su remisión podría producirse en un plazo relativamente breve. Si esas previsiones se cumplen, el caso Koldo podría experimentar un nuevo impulso procesal en las próximas semanas. En los despachos judiciales son conscientes de que la investigación se encuentra en un momento clave.
