Agricultores andaluces denuncian un fraude de 71 millones con tomate marroquí importado
La COAG acusa a Marruecos de superar los límites de importación exenta de aranceles, generando pérdidas millonarias

Invernadero de cultivo de tomates. | Josian Bruno / Gfr Media
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha anunciado su intención de llevar a los tribunales el presunto fraude fiscal relacionado con la importación de tomates marroquíes. Según la organización, Marruecos habría excedido sistemáticamente el límite de importación libre de aranceles establecido en el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, lo que ha supuesto un impacto económico negativo tanto para las arcas públicas europeas como para los agricultores andaluces.
Desde 2019, Marruecos habría superado en unas 230.000 toneladas anuales la cuota de 285.000 toneladas permitida sin arancel, según los análisis de COAG. Este exceso habría resultado en una evasión de tasas que asciende a más de 71,7 millones de euros desde la campaña 2019-2020, lo que equivale a cerca de 14 millones de euros anuales.
Andrés Góngora, responsable del sector de frutas y hortalizas de COAG, señaló recientemente que estas cifras reflejan el impacto de unas importaciones descontroladas que afectan directamente a la rentabilidad de los agricultores europeos. Además, destacó que los cálculos no incluyen las importaciones procedentes del Sáhara Occidental, que según los acuerdos internacionales no deberían beneficiarse de las ventajas arancelarias aplicadas a Marruecos.
El papel de la Unión Europea
COAG no solo ha señalado a Marruecos por esta situación, sino también a la UE y a los gobiernos de España y Francia por lo que entienden como pasividad ante un problema estructural. La organización ha solicitado en numerosas ocasiones información detallada sobre las tasas arancelarias liquidadas por las importaciones agrícolas marroquíes, sin obtener respuestas claras por parte de las instituciones implicadas.
«Hemos preguntado a la Comisión Europea por el asunto, pero la institución se remite a que es competencia de cada Estado miembro controlar las tasas arancelarias. Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación nos ha redirigido a los ministerios de Economía y Hacienda, que lo único que nos han dado es el silencio por respuesta», expresa el comunicado de COAG.
La reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, que declara ilegal el acuerdo comercial con Marruecos por incluir productos procedentes del Sáhara Occidental, añade presión para que este problema se aborde de manera urgente. La COAG ha exigido que la UE aplique la sentencia de forma inmediata y no permita un periodo de transición de 12 meses.
Continua competencia
La COAG ha subrayado que las consecuencias del incumplimiento marroquí se han traducido en una creciente competencia desleal para los agricultores europeos, quienes se ven obligados a competir con productos que, al no pagar aranceles, se comercializan a precios más bajos. Esta situación es particularmente preocupante en España, donde los márgenes de ganancia para los productores de tomate han disminuido drásticamente en los últimos años. Agricultores andaluces han explicado a THE OBJECTIVE que se sienten «abandonados» por una política nacional y europea poco proteccionista.
Tendencia al alza en las exportaciones desde Marruecos
La situación denunciada por COAG pone de manifiesto el papel creciente de Marruecos en el mercado global del tomate, el cual preocupa a los agricultores. Según datos recientes, el país norteafricano exportó 701,86 millones de kilos en 2023, consolidándose como uno de los principales actores en el mercado europeo. Sus principales destinos son Francia, que absorbe más del 60% de las exportaciones marroquíes, y Reino Unido.
Marruecos ha conseguido aumentar su competitividad gracias a costes de producción más bajos, un clima favorable durante todo el año y un incremento significativo en la cantidad de sus exportaciones hortofrutícolas. Esta extensa entrada está transformando el panorama comercial, desplazando a España como uno de los líderes históricos del sector. En contraste, las exportaciones españolas han caído un 35,16% en la última década, evidenciando las dificultades de la producción nacional para mantenerse frente a competidores externos.
Futuro incierto para los productores europeos
El dinamismo de las exportaciones marroquíes plantea un reto notable para los productores europeos. Mientras Marruecos consolida su posición en mercados clave como Francia y Reino Unido, España se enfrenta a la urgente necesidad de redireccionar su estrategia para no seguir perdiendo cuota de mercado. Sin embargo, según los agricultores, estos movimientos deben ir dados de la mano de actuaciones políticas eficaces.
La COAG ha reclamado que es necesario reforzar los mecanismos de control arancelario y mejorar la competitividad de los agricultores locales a través de inversiones en innovación y sostenibilidad. Además, insiste en la necesidad de que la UE revise sus políticas comerciales para garantizar condiciones equitativas entre los productores europeos y los importadores de terceros países. Las denuncias y acciones legales de COAG pretenden no solo reparar el daño económico generado con este presunto fraude, sino también llevar al centro de la agenda europea este debate crucial para miles de familias.