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Castilla y León

Siete agresiones en tan solo una semana dentro de la prisión de León

El aumento de población reclusa en la cárcel de Mansilla de las Mulas ha crecido un 32% en menos de un año

Siete agresiones en tan solo una semana dentro de la prisión de León

Centro Penitenciario de Villahierro (León). | Guardia Civil

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertado al subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, de la «preocupante escalada de violencia» en el centro penitenciario leonés de Villahierro, tras la agresión a siete funcionarios en tres incidentes ocurridos la pasada semana.

Cinco de los agredidos resultaron heridos y dos de ellos fueron trasladados al hospital, aunque «sin gravedad», señala la central a través de un comunicado.

El pasado sábado, 21 de febrero, en el módulo 14, un interno atacó a cuatro funcionarios utilizando un palo de escoba roto como arma. Los empleados necesitaron asistencia médica en el mismo centro y uno tuvo que ser evacuado al hospital. Este suceso se suma a otras dos agresiones producidas el miércoles 18 de febrero. Por la mañana, a un funcionario en el módulo 2; y por la tarde, a otros dos en el módulo 4, que recibieron golpes al intervenir en una pelea entre reclusos. Uno de estos también fue llevado al hospital.

CSIF subraya que estos incidentes no constituyen «episodios aislados, sino que son el síntoma de un grave deterioro sistémico de la seguridad». «Esta vulnerabilidad es consecuencia directa de la insuficiencia de plantilla y de la carencia de recursos técnicos necesarios para salvaguardar la integridad de los empleados, quedando en una situación de total exposición», denuncia el sindicato independiente.

Además, el aumento de la población reclusa en la cárcel de Mansilla de las Mulas es otra razón, ya que en menos de un año ha crecido un 32% han añadido. CSIF advierte de que esta «escalada de violencia» coincide con la reciente incorporación de una nueva dirección, cuyas decisiones están «debilitando la autoridad» de los funcionarios, y «muestran una preocupante falta de interés por la seguridad y el bienestar de sus trabajadores».

Según CSIF, esa actitud de la dirección deja a los funcionarios desprotegidos frente a situaciones de riesgo, lo que a su juicio propicia «un clima de desamparo creciente». «El descontento es generalizado ante una cúpula directiva que parece haber olvidado el cuidado de su activo más valioso, sus trabajadores», han explicado.

Ante estos hechos, CSIF exige medidas «urgentes que garanticen la seguridad en el centro, refuercen la plantilla y los recursos disponibles, y restablezcan la autoridad en el servicio interior». Asimismo, CSIF ha reiterado su «histórica reivindicación» de que los funcionarios de prisiones sean reconocidos como agentes de la autoridad, algo que ya existe en Cataluña y que «resulta clave para reforzar la protección jurídica de los trabajadores y prevenir agresiones».

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