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Política

¿Barcelona 'ens roba'? Alcaldes de Junts crean un movimiento contra el «centralismo» catalán

Critican las políticas del Govern por centrarse en el «área metropolitana» de la Ciudad Condal y excluir al resto

¿Barcelona ‘ens roba’? Alcaldes de Junts crean un movimiento contra el «centralismo» catalán

El grupo de alcaldes y cargos electos que impulsa este cambio. | Impulsem El Penedès

Dos alcaldes catalanes, procedentes del entorno de la extinta Convergència, han impulsado un movimiento contra el «centralismo» de Barcelona. Es decir, contra una serie de políticas que, a su juicio, dan prioridad a la capital catalana y su área metropolitana y se olvidan del resto del territorio. Curiosamente, esta crítica al «centralismo» solía dirigirse al llamado «centralismo madrileño», pero estos ediles observan las mismas dinámicas a nivel autonómico e instan a reformular el «modelo territorial».

Los alcaldes de Cunit y La Granja d’Escarp, Jaume Casañas y Manel Solé, encabezan esta iniciativa. Casañas fue en el pasado dirigente del PDECat —que formaba parte del espacio de los posconvergentes— y en las últimas elecciones concurrió por su cuenta con una candidatura municipal (Impulsem Cunit) que rubricó un convenio electoral con Junts per Catalunya para que sus concejales contabilizaran para este partido en el consejo comarcal y en la diputación. Solé, por su parte, es el candidato del partido Impulsem La Granja d’Escarp que también alcanzó un acuerdo con Junts.

Como informó THE OBJECTIVE, las listas independientes están ganando peso en las elecciones municipales de Cataluña. Algunas lo hacen sin contar con los partidos tradicionales y otras, en cambio, buscan una suerte de candidatura paraguas que aglutine a formaciones como ERC o Junts. En el caso de las candidaturas de Impulsem repartidas por varias localidades, han firmado un acuerdo por las de Carles Puigdemont.

«Barcelunya»

Bajo el lema «Más allá de Barcelunya». Por una Cataluña descentralizada y equilibrada», varios alcaldes y representantes municipales impulsan un encuentro abierto de cargos electos para reclamar un nuevo modelo de gobernanza territorial que ponga fin «a la Cataluña de dos velocidades, marcada por el peso del Área Metropolitana de Barcelona respecto al resto del territorio», explican en su comunicado. El neologismo «Barcelunya» es un juego de palabras (Barcelona y Cataluña) y una manera de subrayar que se percibe a la capital catalana como si fuera lo mismo que la «nación» catalana.

De hecho, aunque invitan a ediles de otros partidos a sumarse, su movimiento tiene un marcado acento nacionalista que busca hacer hincapié en la «nación» catalana y no solo en el área metropolitana. A este respecto, señalan que «no se puede reducir la realidad nacional en el territorio que queda entre los ríos Llobregat y Besòs», en clara referencia a esta área metropolitana. Cabe recordar que Barcelona y alrededores son donde se concentra el grueso poblacional de Cataluña y el PSC es el partido más fuerte.

El cónclave de alcaldes y representantes locales que apoyan la iniciativa está convocado para el próximo 13 de abril (16.00 h), en La Panadella (Hotel Bayona). Sus promotores hacen un llamamiento a sumar esfuerzos para garantizar «un país más equilibrado y cohesionado». También desean que el debate vaya más allá de los partidos políticos e interpele a la ciudadanía. Y reclaman un modelo que garantice a todas las realidades geográficas «el mismo grado de capacidad de decisión y gobernanza, evitando cualquier forma de centralismo político y promoviendo criterios de justicia social y, sobre todo, justicia territorial».

«Descentralización real»

Los dos ediles que lideran la iniciativa son críticos con muchas decisiones que se adoptan a nivel autonómico. Solé denuncia «carencias» como la falta de fibra óptica en algunos municipios o el mal estado de distintas infraestructuras. Por su parte, Casañas, alcalde de Cunit, alerta de que Cataluña no puede continuar «agrietada en dos realidades», con una dinámica marcada por la metrópoli y otra por el resto del país.

Por último, los impulsores del encuentro reclaman al Gobierno de la Generalidad de Cataluña que «avance hacia una descentralización real de la gobernanza», dotando a las veguerías —las divisiones territoriales que agrupan varias comarcas— de competencias y presupuesto propio. Según defienden, este modelo permitiría tomar decisiones desde el territorio y garantizar una verdadera cohesión territorial.

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