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Política

Euforia en el PP con la victoria de Mañueco: «Sí se puede frenar a Vox, lo hemos demostrado»

Cargos ‘populares’ valoran el resultado de Castilla y León como «un revulsivo» para afrontar las elecciones andaluzas

Euforia en el PP con la victoria de Mañueco: «Sí se puede frenar a Vox, lo hemos demostrado»

Alfonso Fernández Mañueco es recibido este lunes en la sede del PP en Madrid por los miembros de la Junta Directiva Nacional. | PP

El Partido Popular vivió este lunes en un ambiente de euforia la reunión de la Junta Directiva Nacional, tras la victoria de Alfonso Fernández Mañueco en las elecciones autonómicas de Castilla y León. La mayoría de los dirigentes populares destacaron lo que consideran un mal resultado de Vox, subrayando que ha sido un «revulsivo» y que «sí se puede frenar a Vox», aseguraron a THE OBJECTIVE fuentes populares. Aunque hasta este lunes a última hora no había ninguna cita con la formación de Abascal para empezar a negociar los gobiernos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, los populares dan por hecho que la situación ha dado un giro de 180 grados y que al final habrá gobiernos.

Dirigentes del Partido Popular se liberaron este lunes de la gran losa que pesaba sobre esta formación política en relación a Vox. El dilema de cómo hay que combatirlos, qué hay que hacer para intentar frenarlos y que no sigan creciendo, ha quedado resuelto tras las elecciones de Castilla y León. Mientras que el PP ha crecido más de cuatro puntos y dos procuradores, Vox solo ha crecido uno, cuando sus expectativas eran muy superiores, y se ha quedado en el 18 por ciento de los votos, cuando incluso llegaron a soñar con subir al veinte.

Ya lo decían algunos cargos del PP: solo hay que hacer ver al electorado que no quieren gobernar, que no son útiles para echar a Pedro Sánchez de La Moncloa, que no quieren responsabilidades para no quemarse en la gestión. Esta ha sido la estrategia seguida por la dirección nacional del PP, cuando empezó a detectar que Vox empezaba a caer tras negarse a apoyar a María Guardiola en la primera sesión de investidura.

Con la moral alta se concentraron este lunes en el hall de la sede de la calle Génova 13 los miembros de la Junta Directiva Nacional para recibir a Alfonso Fernández Mañueco. «Qué alivio», «qué alegría», «es un revulsivo enorme» eran algunas de las manifestaciones que se podían escuchar entre los cuadros dirigentes del PP, que admitían su desconcierto ante la imposibilidad, hasta ahora, de frenar a Vox. Pero en una noche todo cambió, y algunos, con cierta ironía, afirmaban: «Sí se puede frenar a Vox», imitando el eslogan que llevó a Podemos a formar parte del Gobierno de Pedro Sánchez.

La tensión acumulada durante años se soltó el domingo por la noche, y se reflejaba en la sonrisa de María Guardiola, la candidata del PP en Extremadura y presidenta de la región, que ha sufrido con toda su dureza la embestida de la formación de Abascal. «Está tranquila y confiada», señalan fuentes de los populares, después de hablar con ella en la sede nacional del PP; «ve claro que ahora su situación puede cambiar». Un cambio que también puede afectar a Andalucía, cuya mayoría absoluta de Juanma Moreno no estaba tan segura, y ahora parece ser que sí.

Dirigentes del PP en Castilla y León aseguraban que «tampoco el campo es de Vox, como se decía», al constatar que en muchos pueblos muy ligados a la agricultura también ha ganado el Partido Popular. Asimismo, en ciudades como Burgos, los populares han conseguido arrebatarle la hegemonía al PSOE. «Mantener el resultado era un éxito y veíamos a Vox muy fuerte», comenta un cargo de Castilla y León: «Estoy muy sorprendida porque pensaba que Vox en las zonas rurales nos iba a sacudir y lo que he visto es que hemos conseguido tener peso específico en los pueblos, que en muchos el PP sigue siendo fuerza mayoritaria».

La clave, para las fuentes consultadas por este periódico, ha estado en «lo que le han hecho a María (Guardiola) en Extremadura la gente no lo entiende, y sí quieren que Vox sea condicionante, porque consideran que hay políticas en las que hemos fallado y quieren que nos condicionen esas políticas, pero no que las bloqueen». A su juicio, «la gran aspiración de los votantes del PP es que nos entendamos»; Vox se ha estancado porque «ha dejado de ser un partido útil».

Un barón regional expresa su «alivio» por el resultado en Castilla y León: lo más importante es que «se ha demostrado que Vox tiene techo, no sabíamos hasta dónde llegaba porque en otros países parece que no lo tiene y alcanza todo, y aquí ya vemos que tiene un límite».

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