Vox abre un expediente a Espinosa de los Monteros para expulsarle del partido
El fundador y exportavoz parlamentario lo ha confirmado este jueves en X, sellando su ruptura definitiva con Abascal

Iván Espinosa de los Monteros, durante un acto de Economía Forum. | Richard Zubelzu (Zuma Press / ContactoPhoto)
La crisis interna de Vox ha llegado a un punto que ya no tiene marcha atrás. La dirección nacional ha abierto un expediente disciplinario contra Iván Espinosa de los Monteros, exportavoz en el Congreso y uno de los fundadores del partido, con un objetivo claro: echarlo.
La noticia la ha hecho pública el propio afectado. Este jueves, a primera hora, Espinosa de los Monteros, presidente de Atenea, lo ha publicado en X sin rodeos. La ruptura con Santiago Abascal, por tanto, ya es total.
El expediente no ha caído del cielo. Viene de lejos. La fractura entre Espinosa de los Monteros y la cúpula de Vox lleva años gestándose, y lo que ha terminado de encender la mecha ha sido un manifiesto que él mismo impulsó el pasado 18 de marzo. Lo firmaron exdirigentes, exdiputados y cuadros medios que llevan tiempo mirando hacia otro lado cuando les preguntan por la sede de la calle Bambú. En el documento exigían, sin eufemismos, un congreso extraordinario. Su argumento: el partido necesita «democratizarse» y abandonar lo que definen como una «deriva excluyente» impuesta desde arriba.
El Comité de Garantías ha respondido como suelen responder estas cosas. Con un expediente.
El punto de ruptura, si hay que buscar uno concreto, se remonta a agosto de 2023. Espinosa de los Monteros anunció entonces que no recogería su acta de diputado. La excusa oficial fueron «motivos personales y familiares». Nadie se lo creyó del todo. Lo que había pasado en realidad era una batalla interna que él había perdido. El sector más liberal-conservador que representaba quedó arrinconado frente al ala identitaria y proteccionista, la que encarnan Jorge Buxadé e Ignacio Garriga. Desde aquel momento, los perfiles afines a Espinosa han ido saliendo del partido de uno en uno. Sin ruido. Pero sin parar.
El frente crítico de Vox, cada vez más amplio
Lo suyo, en todo caso, es solo la parte visible. Detrás hay un frente crítico bastante más amplio y con nombres que pesan mucho en la historia del partido. Javier Ortega Smith, por ejemplo. El exsecretario general y actual portavoz en el Ayuntamiento de Madrid lleva tiempo fuera del poder orgánico real, y en los últimos meses ha ido soltando críticas —veladas, pero críticas— sobre la falta de debate interno. Su sintonía con los firmantes del manifiesto no es casual.
A ese bloque se suman también Juan García-Gallardo y José Ángel Antelo. El exvicepresidente del Gobierno murciano y exlíder autonómico del partido lleva tiempo representando el hartazgo de las estructuras provinciales ante lo que muchos describen como un partido cada vez más manejado desde Madrid hacia abajo. Sin consultar. Sin escuchar.
Por su parte, fue Ignacio Garriga el que anunció la apertura de un expediente al exvicepresidente de Castilla y León, indicando que «seguramente» se le expulsará del partido, aunque matizó que la decisión la debe tomar un órgano independiente.
Expedientes a los críticos
La suma de todos ellos —más otros históricos que fueron apartados de las listas o que se fueron denunciando lo mismo— ha acabado conformando algo que la dirección de Abascal ya no puede ignorar. Y ha elegido su respuesta: el expediente. La vía disciplinaria. Cortar por lo sano.
Que se expulse a uno de los fundadores más reconocibles del partido tiene un precedente en Vox, el caso de Javier Ortega Smith. La dirección lo venderá como una cuestión de lealtad y disciplina. Los críticos lo llamarán purga. Probablemente ambas cosas sean verdad a la vez, que es lo que suele pasar en estas situaciones.
Lo que queda por resolver es lo más interesante. Si el bloque crítico decide dar la pelea dentro de un partido donde cada vez tienen menos espacio. O si, llegados a este punto, optan por hacer las maletas y montar algo nuevo en ese rincón de la derecha española que ahora mismo está bastante revuelto.
