Sánchez condena el «inaceptable» griterío islamófobo en Cornellá: «No debe repetirse»
«No podemos permitir que una minoría incívica empañe la realidad de España, un país plural y tolerante», denuncia

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | Atilano Garcia (Zuma Press)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, juzgó este miércoles «inaceptable» el griterío racista durante el partido amistoso de fútbol entre las selecciones de España y Egipto en el estadio de Cornellá (Barcelona). «No debe repetirse», pidió.
«No podemos permitir que una minoría incívica empañe la realidad de España, un país plural y tolerante. La selección de fútbol y su afición, también», afirmó Sánchez en un mensaje en redes sociales, condenando así los gritos racistas durante ese encuentro, como «musulmán el que no bote».
El presidente expresó todo su apoyo «a los deportistas que lo sufrieron» y su «aplauso a quienes, con su respeto, nos ayudan a ser un país mejor».
Reacciones políticas tras los cánticos en el estadio
El Gobierno ha insistido en su condena a cualquier manifestación de racismo en el deporte y ha reafirmado su compromiso de impulsar medidas para erradicar este tipo de conductas. Desde el Ejecutivo subrayan que el respeto y la convivencia deben ser principios irrenunciables en los eventos deportivos.
En el mismo sentido, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha calificado lo ocurrido como «lamentable y condenable», alineándose con la crítica generalizada a estos comportamientos.
Varios miembros del Ejecutivo han ido más allá y han vinculado este tipo de actitudes con el clima político actual, advirtiendo de que el silencio ante estos episodios contribuye a normalizarlos. Algunos ministros han señalado directamente a sectores de la derecha por alimentar discursos que, a su juicio, favorecen este tipo de comportamientos.
Por su parte, Podemos ha alertado del riesgo de que la islamofobia se normalice en el espacio público y ha pedido actuar para frenar su avance. Desde la formación han advertido que estos discursos no surgen de forma aislada, sino que encuentran respaldo en determinados ámbitos políticos y mediáticos. En contraste, Vox ha evitado una condena directa de los hechos y ha centrado su discurso en cuestiones relacionadas con la inmigración y la seguridad, restando relevancia a lo ocurrido en el estadio.
