Los Mossos investigan cánticos islamófobos y xenófobos en el partido España-Egipto
La RFEF pidió por megafonía y a través de los videomarcadores del estadio al descanso que cesaran los cánticos

Lamine Yamal durante el partido contra Egipto. | Felipe Mondino (Europa Press)
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación sobre los cánticos islamófobos y xenófobos que se produjeron este martes en un sector del estadio RCDE Stadium en Cornellà de Llobregat (Barcelona), donde se disputó el partido amistoso de fútbol entre las selecciones de España y Egipto, informan en un mensaje X recogido por Europa Press.
En este sentido, el consejero de Deportes, Berni Álvarez, ha lamentado los comportamientos inaceptables de una parte de la grada: «Hemos pedido a los responsables que se activasen los protocolos y continuaremos trabajando para que el deporte sea un espacio de inclusión, sin odio ni racismo. Somos un país de acogida, respeto y convivencia», ha expresado a través de X.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, también se ha sumado al rechazo de estos hechos y ha asegurado que se comunicó a los organizadores activar los protocolos correspondientes y así se produjo: «El racismo no tiene cabida en ningún sitio. Ante esto, solo hay una respuesta posible: firmeza, rechazo y defensa clara de los valores de respeto y dignidad que definen a Cataluña».
«Musulmán el que no bote»
Desde una zona del fondo de Cornellà donde habitualmente se sitúa la denominada ‘La Curva’ del RCD Espanyol, se entonó en reiteradas ocasiones, a partir del minuto 20, el cántico «musulmán el que no bote», en una conducta ofensiva que empañó el ambiente festivo que se vivía en el recinto por el partido.
Además, durante los prolegómenos del encuentro, parte del público silbó el himno de Egipto, mientras que también se escucharon insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por parte de un grupo reducido de aficionados.
Ante estos hechos, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) pidió por megafonía y a través de los videomarcadores del estadio al descanso que cesaran los cánticos, sin obtener la respuesta esperada por parte de ese sector de la grada, que hacía de motor de otros cada vez más reducidos grupos de aficionados en otros sectores. En sus redes sociales, la RFEF condenó lo sucedido y reiteró su compromiso en la lucha contra el racismo. «La RFEF se suma al mensaje de nuestro fútbol contra el racismo y condena cualquier acto de violencia en los estadios», señaló el organismo.
Pese a estos incidentes, la gran mayoría de los asistentes centraron su atención en animar a la selección española, con un ambiente festivo que incluyó cánticos de apoyo y olas en las gradas en el regreso del combinado nacional a la provincia de Barcelona, en su último test antes de la próxima lista mundialista.
