Las hijas de Zapatero guardaban información sobre planes de alimentos en Nicaragua
La investigación contra el expresidente se originó por una red de blanqueo del programa de abastecimiento de Venezuela

José Luis Rodríguez Zapatero y sus hijas. | Ilustración de Alejandra Svriz
El 19 de mayo quedará para siempre en la memoria de la familia de José Luis Rodríguez Zapatero. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional registró ese día el despacho del expresidente del Gobierno y la sede de la agencia de comunicación de sus hijas, Alba y Laura Rodríguez Espinosa. En Whathefav, los agentes se incautaron, entre otras cosas, de dos contratos con Huawei, de un plan estratégico que podría aludir a una empresa dedicada a la extracción de coltán y documentos relacionados con el Programa Mundial de Alimentos en Nicaragua. Los investigadores indagan si guarda alguna relación con los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), el programa para distribuir alimentos subsidiados que creó el Gobierno de Venezuela en 2016 y que originó las pesquisas.
El Programa Mundial de Alimentos en Nicaragua se creó en la década de los años setenta y está centrado en garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de la niñez y de las comunidades vulnerables, especialmente en el Corredor Seco. Su objetivo principal es fortalecer los programas nacionales de protección social a través de la distribución de alimentos en un país donde el 25% de la población vive en condiciones de pobreza, uno de los mayores porcentajes de América Latina. La web oficial señala que el plan asegura la merienda nutritiva de 144.000 estudiantes en 2.000 centros educativos de 47 municipios.
La UDEF examina los documentos incautados en el despacho de las hijas de Zapatero. Quiere saber qué papel desempeñaba Whathefav en el Programa Mundial de Alimentos en Nicaragua. Especialmente, después de que otro programa similar en Venezuela desencadenara una investigación internacional que acabó arrastrando al expresidente del Gobierno.
Las operaciones de Zapatero
Francia y Suiza remitieron a España información de una sofisticada organización criminal diseñada para blanquear grandes cantidades de dinero a través de una red de sociedades pantalla, intermediarios financieros y circuitos internacionales que conectaba América Latina con Europa y paraísos fiscales. Las autoridades galas y helvéticas encontraron indicios de que empresarios venezolanos, muchos de ellos afincados en nuestro país, podrían estar desviando fondos públicos de los CLAP, el programa de distribución de alimentos subvencionados que creó Nicolás Maduro.
Los indicios también apuntaban a la venta de oro del Banco de Venezuela a través de una sociedad de Emiratos Árabes, Noor Capital. Para ello utilizaban sociedades interpuestas. Las escuchas telefónicas intervenidas en Estados Unidos a un directivo de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, arrojaron el nombre de Zapatero, con el que habían contactado a través de su entorno para, presuntamente, favorecer el rescate de 53 millones de euros que recibió la aerolínea del Gobierno de Pedro Sánchez en marzo de 2021.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama atribuye a Zapatero el rol de líder de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad «es la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». El magistrado, que ha imputado al expresidente del Gobierno, le imputa delitos de integración en organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. El exdirigente socialista está citado a declarar los próximos 17 y 18 de junio, ya que se pospuso la fecha inicial.
Calama considera que la trama de Zapatero utilizó sociedades instrumentales, documentación simulada y canales financieros opacos «para ejercer influencias ilícitas, ocultar el origen y destino de los fondos y obtener beneficios económicos». El juez considera que el entorno del expresidente del Gobierno pudo cobrar entre dos y cuatro millones de euros en comisiones. Los pagos bajo sospecha partieron de tres empresas, siendo el epicentro Análisis Relevante, la consultora de su presunto testaferro Julio Martínez Martínez, que abonó casi medio millón al exdirigente socialista y otros 240.000 a sus hijas vía Whathefav.
Petróleo, oro y divisas
La trama también operó en otras lides. Calama sostiene que Zapatero tenía una «intervención directa» en operaciones internacionales «de alto valor económico». Entre esas operaciones se insertan las relativas a productos petrolíferos, de oro, acciones y divisas. La red tenía contactos con autoridades y operadores económicos de diversos países. La documentación a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE revela que, para acceder a la compraventa de crudo en Venezuela, era necesario solicitarlo a la red presuntamente liderada por Zapatero mediante la preceptiva carta de intenciones.
Las conversaciones intervenidas señalan también a la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la que denominan la Dama, como la persona que controla la asignación de los buques de petróleo. Los interlocutores incluso apuntan a compras de crudo de «una empresa que depende del Partido Comunista Chino», lo que revela la implicación o participación de actores de relevancia estatal en la operativa del negocio, reforzando la conclusión de que la actividad descrita trasciende el ámbito propio de una transacción mercantil ordinaria.
