El juez, al exDAO sobre la agresión sexual: «El sonido de la cremallera se oye nítidamente»
El titular reprochó en ciertos momentos al investigado que su versión no se sostenía respecto a lo que sí probaba el audio

El exDAO, a la salida de su declaración del juzgado. | EP
La declaración del ex director adjunto operativo de la Policía (DAO) José Ángel González por la presunta agresión sexual a una subordinada estuvo marcada el pasado martes por algunos momentos de tensión entre el investigado y el juez David Yehiel Maman. Según revelan fuentes jurídicas a THE OBJECTIVE, el titular del Juzgado de la Mujer número 8 de Madrid reprochó al ex jefe policial en varias ocasiones que su versión no se sostenía respecto a lo que relataba sobre la supuesta violación y lo que sí probaba, en cambio, el audio que grabó la víctima de los presuntos hechos delictivos.
En un momento del interrogatorio, que se extendió durante más de una hora, las partes preguntaron al exDAO sobre el ruido de una cremallera que se escucha en el audio, instantes antes de que se produzca la supuesta violación con penetración. González aclaró que ese sonido correspondía en realidad a «la cremallera de su riñonera». Inmediatamente, el juez le recriminó que se trataba de la cremallera de su pantalón y pidió que se reprodujese la grabación para escucharlo. «No me cuadra lo que dice con lo que oigo. El sonido de la cremallera se oye nítidamente», le advirtió el instructor al investigado, relatan fuentes presenciales en la vista.
Odio y pretensiones laborales
Durante sus declaraciones ante el juzgado, ambas partes dieron una versión totalmente opuesta de lo sucedido el 23 de abril del año pasado. Mientras la inspectora ratificó la violación y dio todo tipo de detalles al contestar a más de 300 preguntas de todas las partes, el antiguo número dos de la Policía Nacional negó los hechos y evitó responder al abogado de la víctima, Jorge Piedrafita. La defensa del exDAO enmarca este capítulo en un episodio de celos de la agente, con la que mantuvo una relación sentimental en el pasado. González Jiménez aseguró que la inspectora se querelló contra él «por odio» y por negarle sus pretensiones laborales.
«Lo único que veo aquí es maldad, ruindad y odio. Odio por no haber conseguido las pretensiones que ella quería, profesionales y personales. Como se pueden imaginar, me han destrozado la vida personal, familiar y profesional por algo que no he hecho en absoluto. Muchos de ustedes me han juzgado y condenado sin ninguna prueba, porque la prueba principal es el audio y esperemos que los hechos se puedan esclarecer», expresó González ante los medios de comunicación. La defensa del exDAO reiteró que el audio no prueba la presunta violación. «Si la gente conociese el contenido, cambiaría radicalmente de opinión», precisó el letrado José Carlos Velasco a la salida del juzgado.
«Sus gestos decían lo contrario»
A lo largo del interrogatorio, el ex jefe policial llegó a calificar a la víctima de «histérica» e «interesada», precisan fuentes jurídicas. «Se puso como una loca, fuera de sí, era muy ambiciosa», habría justificado González ante el juez. El exDAO señaló que tuvieron una relación sexual consentida en todo momento y que, aunque en el audio se escucha la negativa hasta en tres ocasiones de la víctima, «sus gestos decían lo contrario» y fue ella quien le provocó. «Fueron todo besos y abrazos», añadió. La querella relata que el mando policial se valió de su posición de superioridad laboral para obligarle a mantener relaciones sexuales. «Oye, que soy el DAO», llega a decirle supuestamente en la grabación.
Respecto a esto último, el mando explicó al juez que «un DAO no puede dar órdenes a una agente». Una afirmación que causó cierta estupefacción en la sala. El acoso y las presiones que la víctima recibió posteriormente para que no denunciase los hechos tampoco existieron para el exDAO. Tras tildarla de «loca» por la «trampa» en su vivienda, justificó que igualmente «quería saber cómo estaba» por la relación de confianza que habían mantenido en el pasado. Una incongruencia que también llamó la atención del juez instructor, según fuentes jurídicas.
La implicación de más mandos
En la querella, la inspectora relata un acoso continuado durante los tres meses siguientes a la agresión sexual mediante llamadas telefónicas tanto de González Jiménez como de su mano derecha, el comisario Óscar San Juan, que supuestamente llegó a ofrecerle un puesto a cambio de comprar su silencio. El Ministerio del Interior decidió cesarlo a las pocas horas de que trascendiese la investigación judicial. Al día siguiente de la supuesta violación, el ex director adjunto operativo le llamó en 17 ocasiones. Le siguieron cientos de ellas hasta que en julio de 2025 la denunciante, superada por la situación, decide pedir la baja laboral en la Subdirección General de Recursos Humanos.
La inspectora ha pedido que el exasesor del que fuera máximo mando uniformado de la Policía declare como testigo en el proceso. De hecho, su defensa baraja pedir su cambio de condición a investigado tras la declaración. Sin embargo, advierten las mismas fuentes, el juez instructor ha acotado por ahora las declaraciones en torno a los hechos entre el presunto agresor y la víctima. De hecho, tal como publica THE OBJECTIVE este miércoles, el juzgado estaría barajando derivar el resto de delitos que incluye la querella, los ilícitos de coacciones y malversación de caudales públicos, a otro juzgado. El abogado Jorge Piedrafita ha advertido que si el juez decide no investigarlo, interpondrá la correspondiente denuncia para que lo haga otra plaza judicial.
Sin medidas cautelares
El juez rechazó adoptar medidas cautelares contra el ex director adjunto operativo (DAO) José Ángel González Jiménez por la supuesta agresión sexual contra una subordinada. El abogado de la víctima, Jorge Piedrafita, recurrirá la decisión. El letrado reclamó prohibir al investigado comunicarse con su clienta, habida cuenta de que es lo único que no puede evitar la escolta que acompaña a la víctima durante las 24 horas del día. La Fiscalía, en cambio, no lo vio necesario al considerar que ya no existe una relación laboral ni de subordinación.
El caso DAO ha abierto una de las mayores crisis institucionales a las que se ha enfrentado la Policía. El escándalo ha puesto en evidencia el mal funcionamiento de los canales internos para denunciar casos de acoso contra mandos. Este martes, la víctima volvió a insistir en que ella recurrió a la vía judicial «porque no se fiaba» de los protocolos del Cuerpo. El Ministerio del Interior intentó cerrar el capítulo el jueves pasado con el nombramiento del nuevo jefe operativo, el comisario principal José Luis Santafé, hasta ahora jefe superior de Baleares. Durante su discurso, aseguró que en la Policía «se investigará todo a fondo, sin ninguna traba».

