El PNV entra en Aena: peleará por tasas más bajas que en el resto de España
Las aerolíneas han criticado abiertamente el reciente aumento de los cánones aprobado por el Gobierno

Avión en un aeropuerto.
El PNV tendrá poder de influencia en las decisiones de Aena, el gestor aeroportuario español. Lo hará a través de una Comisión Bilateral de gestión para los aeropuertos vascos que acaba crear junto al Gobierno central.
El objetivo del PNV será, como está en su naturaleza, favorecer los intereses del País Vasco. Con el debate de las tasas sobre la mesa -se dispararán un 6,44% al acabar el año-, la formación política es consciente de la necesidad de relajar este peaje estatal para impulsar los vuelos a la región y, por extensión, el turismo en el País Vasco.
Parte de este objetivo solo se consigue reduciendo los precios de los billetes, algo que es más sencillo si las tasas a pagar se reducen. No hay que olvidar que este tipo de cánones al final son repercutidos por las aerolíneas a los pasajeros.
Sin embargo, desde Aena tratan de poner freno a estas y otras aspiraciones. Ayer el gestor aeroportuario lanzaba un comunicado en el que subrayaba su independencia funcional, coincidiendo con la creación de la Comisión Bilateral.
Aena se debe en gran medida a sus propietarios. El 49% de los accionistas son en gran medida fondos y otras empresas de inversión, mientras el 51% restante pertenece al Estado.
En la nota de prensa, el organismo reclama «respeto» al sistema aeroportuario y al accionariado, avisando de que tomará las «decisiones necesarias» para defender sus intereses.
Aena trata de marcar territorio
El gestor aeroportuario ha informado este martes de que el acuerdo entre el Gobierno español y el autonómico del País Vasco sobre la gestión de infraestructuras aeroportuarias en dicho territorio «no supone una modificación de la red de aeropuertos de interés general ni del modelo empresarial de Aena», al tiempo que ha recordado que la participación de las CC.AA. contemplada en la Ley 18/2014 tiene «carácter consultivo y no decisorio».
En la nota de prensa remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Aena ha insistido en la fortaleza y ventajas del sistema aeroportuario actual de España; en la importancia de la gestión integrada de la red de aeropuertos; en los derechos legales que asisten a todos sus accionistas y, sobre todo, en la «especial y sólida protección» que la legislación vigente y la estructura accionarial de Aena proporcionan al sistema aeroportuario y a la empresa, para los que la compañía ha reclamado «respeto».
Aena ha indicado que perseverará en su labor de seguimiento de las novedades y que, si fuera preciso, adoptará «las decisiones necesarias en defensa de la aplicación de la legalidad vigente, del interés societario de Aena y de los derechos de la sociedad y de todos sus accionistas», tanto públicos como privados.
La subida de tasas
La subida de tasas aeroportuarias de Aena marca un punto de inflexión tras casi una década de contención. En 2026, aumentarán un 6,44% de media, elevando el ingreso máximo por pasajero hasta unos 11 euros.
Este incremento responde principalmente al encarecimiento de costes estructurales -como energía, salarios o servicios- y a la necesidad de actualizar unos precios que habían permanecido congelados o incluso a la baja durante años. Las aerolíneas se han mostrado mayoritariamente en desacuerdo con el aumento.
El sector considera que el incremento es injustificado en un contexto en el que el gestor aeroportuario registra beneficios récord y se registra una fuerte recuperación del tráfico aéreo. A través de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), las compañías no solo se oponen a las subidas, sino que defienden justo lo contrario: una bajada media anual del 4,9% entre 2027 y 2031, al considerar que las previsiones de costes e inversión de Aena están infladas y distorsionan el cálculo de tarifas.
El sector advierte además de que el encarecimiento tendrá consecuencias directas: pérdida de competitividad turística, presión sobre los precios de los billetes y posibles ajustes de capacidad, especialmente en aeropuertos regionales.
Sin embargo, Aena ya anticipa nuevas subidas en el próximo ciclo regulatorio (2027-2031), con incrementos medios cercanos al 3,8% anual, destinados a financiar un ambicioso plan inversor de casi 13.000 millones de euros para ampliar capacidad, modernizar infraestructuras y adaptarse al crecimiento del tráfico aéreo.
El encarecimiento de tasas -que pagan las aerolíneas por el uso de pistas, terminales o servicios- tiene impacto indirecto en el precio de los billetes, lo que ha provocado el rechazo del sector aéreo, que reclama incluso bajadas tarifarias.
