The Objective
Sociedad

León XIV, ante el Gobierno, patronal y sindicatos, pide respeto en el diálogo social

Encuentro del Papa con el mundo de la cultura, la educación, la empresa y el deporte en el Movistar Arena

León XIV, ante el Gobierno, patronal y sindicatos, pide respeto en el diálogo social

El Papa León en el Movistar Arena. | EFE

El papa León XIV ha pedido este domingo que se «cuide el lenguaje que se utiliza», porque «la comunicación nunca es neutral», durante su intervención en el encuentro «Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte». A su llegada, el Pontífice se ha emocionado con el aplauso de siete minutos que le tributó un pabellón abarrotado. El Santo Padre ha admitido que «la comunicación nunca es neutral» y que «toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza en la posibilidad de construir algo genuinamente humano». Además, ha apostado por un «diálogo social» basado en la «escucha, diálogo y respeto».

Este encuentro ha contado con la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la vicepresidenta tercera y ministra de Transformación Ecológica, Sara Aagesen; y la ministra de Educación, Milagros Tolón.

El Santo Padre ha apostado por un «diálogo social que podemos comparar con el arte de tejer redes, que implica encuentro, escucha, diálogo y respeto». Asimismo, ha interpelado sobre «qué es lo que hoy sembramos, qué es lo que florece y qué se marchita silenciosamente en nuestra sociedad; qué valores estamos preservando y cuáles estamos dejando morir».

A juicio de León XIV, «tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana», reclamando que «la universidad no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad»; que la actividad empresarial «no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses»; que el arte «no tenga como fin solo a las élites», que el deporte «no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio»; y que «el progreso tecnológico tome en cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz».

Tras asistir a las interpretaciones artísticas que se interpretaron ante el Pontífice lanzó una pregunta «que nos interpela a todos» como es «qué herencia estamos dejando al futuro y, por ende, qué tipo de comunidad estamos construyendo». En este sentido, cree que «todavía necesitamos aprender a custodiar el alma de aquello que esta genera» y ha añadido que la Iglesia Católica «consciente tanto de sus aciertos como de sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo».

El Santo Padre ha puesto en valor la aportación de la Iglesia Católica a Europa, al afirmar que «cabe preguntarse con honestidad si el mundo -y en particular Europa- a la que tanto amamos- sería ella misma sin la huella de la fe». León XIV admitió que la Iglesia Católica «a veces camina contracorriente». León XIV se dirigió al mundo del deporte y aseguró que los deportistas «nos enseñan a perder sin odiar, a ganar sin humillar o a levantarse después de caer.

«Dignidad de la persona»

Finalmente, el Papa invitó a los asistentes a «ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada en donde el tiempo se impregne de eternidad, la cultura custodie la memoria y favorezca el diálogo, la educación promueva la búsqueda de la verdad con espíritu crítico, el arte despierte asombro y genere emociones nobles, la empresa reconozca la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza».

Como antesala al discurso del Papa, tomaron la palabra representantes de los sectores sociales que daban sentido al encuentro. Uno de los más emotivos ha sido el de Antonio Banderas, que ha recordado cómo se inició en el camino de la fe con la Semana Santa de Málaga y aseguró que «he sido víctima del hechizo de Dios».

Por parte del sector empresarial, han tomado la palabra el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi; de Cepyme, Ángela de Miguel; así como los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de Comisiones Obreras, Unai Sordo. Cuando inició su intervención éste último, algunos asistentes iniciaron una pitada, pero una parte del público pidió silencio.

En representación del deporte, defendieron sus valores las deportistas olímpicas Carolina María y Teresa Perales.

Publicidad