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Sociedad

El Papa invita a miles de jóvenes a «no tener miedo» en una emotiva Vigilia de Oración

León XIV les pide que no teman «expresar lo que sentís», «formar una familia» y una «vocación religiosa»

El Papa invita a miles de jóvenes a «no tener miedo» en una emotiva Vigilia de Oración

El papa este sábado en la Vigilia de Oración con jóvenes | Gabriel Luengas (EP)

El papa León XIV ha pedido a los jóvenes que «no tengan miedo» en una emotiva Vigilia de Oración celebrada este sábado, en el que ha sido el primer acto multitudinario del Santo Padre en España. Cientos de miles de personas, medio millón según la Delegación del Gobierno, se han reunido en la Plaza de Lima y en el Paseo de la Castellana para participar en un acto que ha fusionado la espiritualidad y la música religiosa. León XIV ha lanzado un mensaje central en torno a la idea de «no tener miedo» a una «vocación a la vida religiosa», «a expresar lo que sentís» y a«formar una familia».

En un momento en el que la religiosidad y el acercamiento de los jóvenes a la fe está en auge en España, el Papa ha querido tener este encuentro que ha girado en torno a una Adoración eucarística, como eje central del acto. Al mismo, le han precedido una serie de actuaciones musicales, así como el muiscal Godspell de Antonio Banderas para ambientar la llegada del Papa, pasadas las siete y media de la tarde, mientras sonaba el himno de su visita «Alzad la mirada».

La primera parte del acto ha sido un coloquio con un grupo de jóvenes que han interpelado al Papa sobre diferentes cuestiones que le preocupan. La primera ha sido María, de la Parroquia de Jesús y María de Madrid, que ha querido saber qué santos, además de San Agustín, han sido referentes en su vida; y María José, inmigrante procedente de Perú, que le pidió que narrara alguna experiencia de su estancia en ese país «que guarda como un tesoro».

León XIV, en su respuesta a la primera cuestión, se refirió a San Juan Crisóstomo, Tomás de Villanueva y a Toribio de Mogrovejo. El Papa, aprovechando su narrativa sobre la vida de estos religiosos, les invitó, por primera vez, a que «no tengáis miedo jamás de pensar en una vocación a la vida sacerdotal, a la vida religiosa o a otros servicios que cuesten».

El segundo turno de preguntas se la hicieron Miriam, de la Parroquia Santa Teresa de Jesús, que le pidió consejeros para que les ayudara a «reconocer la voz de Dios entre otras muchas voces; y Manu, de la Parroquia del Buen Suceso, que le pidió que le dijera «cómo podemos nosotros, también buscadores, acompañarlos en su proceso de descubrimiento de la belleza de la fe».

«Las redes nos engañan»

El Santo Padre afirmó que «para reconocer la voz de Dios puede ayudarnos, ante todo el silencio, que favorece la atención y el recogimiento» y advirtió de que, «al librarnos del estruendo de mil voces, reconocemos que algunas engañan nuestros deseos, otras nos compran sin alimentarnos, otras hablan por interés». En este sentido, afirmó que «en el silencio comprendemos que las ideologías pasan, mientras la verdad permanece».

El Santo Padre insistió en que «algunas veces vamos con audífonos, con la música, con la distracción y no sabemos estar en silencio» y advirtió de que «muchas voces, muchas cosas en las redes nos engañan, nos cuentan mentiras, buscad siempre la verdad». Por segunda vez, León XIV se refería a no tener miedo, en esta ocasión a «expresar lo que sentís en el corazón» y afirmó que «la oración es una voz libre, no habla para rendir cuentas».

Finalmente, María, universitaria de Juventud Obrera Cristiana, y Fernando, catequista de una parroquia del sur de Madrid, le preguntaron sobre «cómo podemos vivir los jóvenes cristianos comprometidos con esta sociedad» y «cuál es la misión concreta que usted nos pide a los jóvenes de la Iglesia». León XIV les ha pedido «ser juntos sal de la tierra y luz del mundo» y que «ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad entera». El Santo Padre, al identificar Fernando como recién casado, bendijo a todas las parejas que van a contraer matrimonio y pidió a los jóvenes no «tener miedo al matrimonio» ni «a formar familias».

Tras este coloquio, el Papa se retiró del escenario para vestirse con los ornamentos de la Vigilia de Oración y acompañar al Santísimo expuesto ante el altar. Un impresionante silencio acompañó este emotivo momento de oración en el que se dio lectura al Evangelio y se formularon algunas peticiones, intercaladas con música y canciones de Hakuna, como ‘El único Rey’. Finalmente, una lluvia de fuegos artificiales cerró el acto.

A la Vigilia de Oración asistieron el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, acompañado de su mujer y de una parte de la Corporación municipal; la ministra de Igualdad, Ana Redondo; la embajadora de España ante el Vaticano, Isabel Celaá; así como una amplia representación de los cardenales y obispos españoles.

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