El Tribunal Supremo ha condenado al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años de prisión. La sentencia ha sido posible tras acreditarse en el juicio hasta diez hechos probados en relación a cómo Ábalos adjudicó contratos de mascarillas durante la pandemia a cambio de beneficios personales.
Esos beneficios fueron, por ejemplo, pagos de dinero en efectivo, chalés en la playa o el enchufe de varias de sus ‘amiguitas’ en diversas empresas públicas. Seguramente usted ya se haya perdido entre tanto escándalo y tanta corrupción, pero lo cierto es que la condena de Ábalos ha sido posible gracias al enorme trabajo de un grupo de valientes periodistas que durante los últimos años han ido desvelando las cuestiones que ahora han quedado confirmadas en sede judicial.
Todo empezó el 14 de abril de 2020, cuando en el periódico que yo dirigía entonces, Vozpópuli, desvelamos el primero de los contratos adjudicados a una sociedad fantasma vinculada a Aldama. Los días siguientes fuimos destapando innumerables detalles que apuntaban en la misma dirección: el Gobierno estaba favoreciendo sin motivo aparente a una empresa desconocida y totalmente ajena al sector sanitario.
Nadie nos hizo entonces mucho caso, pero seguimos con la mosca detrás de la oreja. Cuando nos vinimos a THE OBJECTIVE, en el otoño de 2021, pusimos sobre la mesa informaciones escandalosas sobre Ábalos a raíz de su salida fulminante del Gobierno. Y tirando del hilo, poco a poco fuimos desvelando a todas y cada una de sus ‘amiguitas’ hasta llegar a las terribles imágenes de las cajas con dinero en efectivo que guardaba el ministro en su despacho.
Los tres testimonios clave que han servido para condenar a Ábalos en el Supremo los han aportado tres mujeres destapadas por THE OBJECTIVE: Jésica Rodríguez, Claudia Montes y Carmen Pano. Ellas han protagonizado durante estos años innumerables exclusivas de este periódico que ahora se han visto ratificadas en los tribunales.
Para eso está la prensa. Para publicar lo que algunos no quieren que salga a la luz y desenmascarar a aquellos que abusan de su poder. En definitiva, ser útiles a la sociedad destapando información que permita perseguir a los corruptos y tener un país más limpio.
Por eso, en THE OBJECTIVE, a pesar de todos los ataques que hemos sufrido, estamos muy orgullosos del enorme granito de arena que hemos puesto en este asunto. Y en otros muchos casos que se están investigando actualmente en los tribunales y de los que les hablaré otro día.
Quiero aprovechar este vídeo para agradecer y felicitar a todos y cada uno de los periodistas que han dado lo mejor de sí mismos para que pudiéramos conocer toda la verdad. Y, por supuesto, les garantizo que en esta casa vamos a seguir haciendo nuestro trabajo moleste a quien moleste.





