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Sociedad

Los inmigrantes agradecen a León XIV su cariño: «Venimos con sueños sencillos»

El Papa asegura que Dios no conoce fronteras ni hace distinciones en su visita al centro de acogida de Las Raíces

Los inmigrantes agradecen a León XIV su cariño: «Venimos con sueños sencillos»

León XIV durante su visita a Las Raíces. | Alejandro J. Rosa (EP)

En el antiguo campamento militar de Las Raíces hace un frío que pela. El complejo, ubicado en La Laguna (Tenerife), se convirtió en un centro de acogida hace cinco años. Unos 700 inmigrantes esperan su oportunidad batallando contra la monotonía. La permanencia suele rondar los tres meses, pero los días aquí caen como árboles cansados. Duermen en carpas repletas de literas. No se separa por nacionalidad, sino por estricto orden de llegada. Todos son varones, la mayoría musulmanes, pero eso no ha impedido que recibieran este viernes a León XIV con una «felicidad» que contrasta con sus ojos tristes. Han alzado las manos (lema de la visita papal) para grabar con sus móviles al Pontífice mientras le agradecían haberles dardo visibilidad. Les ha respondido que «todos, de algún modo, somos migrantes».

«Venimos con sueños sencillos: trabajar y que nos miren con respeto y cariño», ha asegurado Theodor Faye. León XVI ha recordado que «el amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad». Con esta visita, el Papa cumple el deseo de su predecesor Francisco, que anunció que visitaría Canarias tras reactivarse la ruta atlántica, considerada la más peligrosa del mundo. En lo que va de año han llegado a Canarias 3.184 inmigrantes, un 72% menos que el año anterior. El récord histórico se registró en 2024, cuando arribaron 46.843 personas.

Faye ha sido uno de los inmigrantes que ha ofrecido su testimonio ante León XIV: «El camino es difícil, hay miedo y tristeza». También lo ha hecho Bousso Diouf, que reside en Casa de Madre, una antigua cárcel transformada en un Centro de Atención, Emergencias y Derivación (CAED). La mujer, que iba acompañada de su hija, uno de los niños a los que ha bendecido, ha recordado que nadie abandona sus raíces por decisión propia cuando puede vivir en paz. Para ella, Tenerife fue «el primer lugar de esperanza tras un largo camino de sufrimiento».

León XIV y las fronteras

«Todos, de algún modo, somos inmigrantes, todos somos peregrinos en camino a la patria celestial. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano para todos, aportando lo que esté al alcance de cada uno», ha pedido León XIV. Ha aprovechado para agradecer la colaboración del Gobierno y de los voluntarios, que «devuelven la esperanza y dignifica a tantas personas». También ha reivindicado «la necesidad de no olvidar los orígenes».

El asunto de la inmigración ha sido un tema recurrente de la visita del Pontífice a España. Se ha intensificado en Canarias, donde nunca antes había estado un Papa. En su primer día en el archipiélago exigió responsabilidad a los políticos. Les reclamó cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración porque Europa «no puede acostumbrarse a que el mar sea un cementerio sin lápidas».

«Solo pedimos que las fronteras no se conviertan en muros de indiferencia, que no se nos mire como simples números, sino como personas con sueños, familias y esperanzas», ha insistido Diouf en su discurso. León XIV ha recogido el testigo: «Viendo sus rostros, escuchando sus testimonios, pienso también en sus corazones, heridos por tantas dificultades y también consolados por el amor recibido gracias a otros corazones abiertos, generosos y misericordiosos. El amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad».

La expectación de la visita del Papa solo ha sido eclipsada por la niebla de primera hora de la mañana. Los aviones la atravesaban con un estrepitoso ruido y luego desaparecían, como los cientos de miles de inmigrantes que perecen antes de llegar a Canarias; 30.000 en los últimos cinco años. «Nosotros tuvimos más suerte», han reconocido Faye y Diouf. Las Raíces es un paraje rodeado de eucaliptos donde se levanta un mar de plásticos con baños portátiles. La mayoría de sus residentes proceden de Gambia y Senegal y calzan chanclas a pesar del frío de las primeras horas.

La imagen de la inmigración

El centro depende del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Se creó en 2021 sobre un antiguo campamento militar para atender el aumento de llegadas a las islas. El complejo fue diseñado para la primera acogida y atención humanitaria de inmigrantes. Pero su apertura no estuvo exenta de polémica por una pelea entre marroquíes y subsaharianos. Las Raíces se ubica junto al aeropuerto de Los Rodeos, escenario de la mayor tragedia de la aviación en España. La niebla provocó que dos aviones chocaran en la pista y murieran 583 personas aquel 27 de marzo de 1977.

León XIV pide que la niebla no impida ver el drama de la inmigración. La ministra de Inclusión, Elma Saiz, presente en la visita, ha destacado que los españoles fuimos antes emigrantes y reivindicado que todos lo hemos sido en algún momento de nuestra vida: «Cuando nacemos o cambiamos de ciudad o trabajo». Ismaelle, de 28 años, espera salir pronto de Las Raíces. No porque esté mal, sino porque espera trabajar pronto para ayudar a su familia. Llegó hace un mes desde Gambia y, aunque no se quiere quedar en España, está agradecido. En su opinión, la visita del Papa servirá para «cambiar la imagen de la inmigración».

El Papa saluda durante su visita a La Laguna. | Foto: Vatican Media

Otro gambino, Mustapha, resalta el frío que pasa en este lugar, aunque destacan el abrigo que les ofrecen los 600 trabajadores del centro, que gestiona Accem. «Estoy muy feliz de haberle conocido. Si no lo hago, no hubiese dormido esta noche», ha revelado su compatriota Mohamed Lamine, de 26 años. Su viaje fue largo y peligroso: «Pasé mucho miedo». Ahora solo aspira a conseguir los documentos para trabajar y ayudar a su familia. El mismo sueño de Fammara, de 17 años, que se subió al cayuco cuando murió su padre para ofrecerle un futuro mejor a los suyos.

Tras visitar Las Raíces, el Papa ha presidido un acto en San Cristóbal de La Laguna, donde ha repetido el gesto viral de six-seven. Ante su atenta mirada, Hakim, un marroquí de 24 años, ha narrado que intentó llegar a Canarias en dos ocasiones. En la primera murieron 20 personas: «Volví a casa y mi padre me abrazó llorando». León XIV ha incidido en la cuestión desde al balcón del Ayuntamiento, donde ha señalado a peruanos, colombianos y españoles, «pero todos de Tenerife». A continuación ha hecho a pie, saludando a los fieles, parte del recorrido.

Su último parada en Canarias ha sido una misa en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde ha vuelto a mencionar a su predecesor, el papa Francisco. Con la Virgen de la Candelaria como testigo, León XVI ha lanzado un mensaje contra aquellos que especulan con la desesperación. Ha finalizado su homilía pidiendo a los congregados que «presten atención a los adolescentes y a los jóvenes, a los ricos y a los pobres, a los residentes y a los huéspedes: todos ellos necesitan ser reconocidos con una mirada que ve más allá de las apariencias y reconoce la profundidad de sus corazones inquietos».

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