Sánchez dinamita Hacienda al preparar nuevas cesiones fiscales para Cataluña
Las dimisiones en cadena en la Agencia Tributaria se han conocido justo después del polémico acuerdo de financiación

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe a la diputada de Junts Míriam Nogueras en Madrid en una imagen de 2023. | EP
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prepara cesiones en materia tributaria a Cataluña para intentar ganarse el apoyo de Junts y ERC a los Presupuestos que quiere presentar para 2027. Una de las señales de que ya se está armando para esta batalla es la realización de «pruebas en programas informáticos» que se están llevando a cabo en la Agencia Tributaria, según aseguran a THE OBJECTIVE fuentes de este organismo dependiente del Ministerio de Hacienda. Este movimiento podría ser una de las causas que ha empujado a la ya ex directora general Soledad Fernández a dejar el cargo, y a otros tres que se plantean irse, como son los responsables de Recursos Humanos, Recaudación e Inspección, junto con el caso Zapatero o la negociación para aplazar una deuda tributaria a Víctor de Aldama.
Las tensiones a las que el Gobierno de Sánchez ha sometido a la Agencia Tributaria han terminado por hacer estallar las costuras de este organismo, cuyos responsables no se quieren ver envueltos en los casos judiciales relacionados con la corrupción, ni en la estrategia política del Ejecutivo. A pesar de que la hasta ahora responsable de la agencia, Soledad Fernández, y el jefe de Inspección, Manuel Trillo, son muy cercanos al PSOE, no ha sido suficiente para anteponer su ideología a las presiones políticas que pueden deteriorar su currículum profesional.
No solo ha dimitido la directora, sino que también tienen previsto abandonar sus responsabilidades la responsable de Recursos Humanos, para ocupar posiblemente una consejería en la Embajada de Estados Unidos; el responsable de Inspección en Ginebra y una tercera, la de Recaudación, Virginia Muñoz, a otra vacante en el exterior. Algunas fuentes consultadas por este periódico ya los dan por dimitidos porque han pedido estas vacantes, aunque fuentes oficiales señalan que la salida de la directora de Recursos Humanos, María Consuelo Sánchez, «hoy por hoy» no se ha materializado.
Desde que saltaron los casos de corrupción del caso Ábalos y las revelaciones sobre el posible trato de favor al comisionista Víctor de Aldama, la situación interna y el malestar en la Agencia Tributaria ya eran evidentes. Una situación que ha terminado por estallar cuando se ha conocido que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero tenía guardadas en una caja fuerte joyas por un valor superior al millón de euros sin declarar a Hacienda, pudiendo cometer un posible delito de fraude fiscal.
La última costura en saltar ha sido la relacionada con las cesiones a Cataluña vinculadas al cupo fiscal. Las fuentes de la Agencia Tributaria consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que «están moviéndose cosas relacionadas con Cataluña, que no son graves todavía», pero «ya se están haciendo pruebas con algunos programas» y «avanzando en cuestiones relacionadas con transferencias de la Agencia Tributaria a la futura agencia que se pueda crear en Cataluña, trabajando en cuestiones concretas». En este sentido, señalan que la ya exdirectora «está viendo lo que está viendo y quizás ha pensado que hay que quitarse de aquí cuanto antes», insistiendo en que «no le gustará quedar como la directora de la Agencia Tributaria que acabó con ella, una inspectora de Hacienda que acabó con su propia organización».
Estas fuentes apuntan a que «han empezado a abrirse cosas y no sabes cómo pueden acabar. Quizás el malestar de la exdirectora puede estar relacionado con estos temas», pero matizan que «es verdad que se están haciendo cosas, pero mientras no pierdas el control, no es un problema, pero lo que no se puede hacer es pasar la información y acceder a las aplicaciones» a la Agencia Tributaria de Cataluña. «Si yo fuera la directora, también me iría», exponen.
Desde la Agencia Tributaria apuntan que estos movimientos pueden estar vinculados con la negociación presupuestaria para favorecer tanto a ERC como a Junts, e incluso a Salvador Illa, «enviando mensajes de que están haciendo algo». Otras fuentes del organismo público coinciden en relacionar estos movimientos en la dirección con las concesiones al Gobierno autonómico catalán, y dudan de que fuese «una casualidad» que estas bajas se hayan conocido justo después de la reunión celebrada el pasado martes entre la Generalitat y el Estado sobre el nuevo sistema de financiación. El encuentro finalizó con un acuerdo que no se detalló en ningún comunicado público, lo que generó malestar en la institución.
Según esta versión, el pacto habría precipitado la filtración de las dimisiones. Al menos dos directores de área optan a ocupar un puesto de consejeros de finanzas en embajadas, y si bien es cierto que presentaron sus candidaturas el pasado 30 de abril, antes de que se produjese la polémica por este encuentro, entre los trabajadores del ente público existe la sospecha de que este fue realmente el «detonante» para comunicar la marcha, puesto que de lo contrario se habría conocido el próximo 30 de julio, momento en el que se anunciarán los ganadores y sustitutos de la plaza en una resolución.
Sin embargo, fuentes oficiales desvinculan esta controversia de los cambios en la cúpula de la agencia, que, según subrayan, estaban ya previstos desde hace meses, pero se mantuvieron en secreto mientras la campaña de recaudación de la renta seguía en marcha. De hecho, la institución no ha hecho públicos estos cambios, sino que se ha «limitado a explicarlo» ante un relato «falso» de dimisiones y crisis en la cúpula. «No tiene nada que ver con ninguna reunión de financiación de hace dos días», insisten, apuntando que esta hipótesis «no encaja con la realidad, porque la directora pidió el relevo hace meses y los dos directores de departamento pidieron también hace meses las plazas de las consejerías, que no están decididas aún».
Las tensiones empezaron ya cuando saltó la noticia de que el encargado de Recaudación podía haber sido el responsable de la prórroga fiscal que se le podría haber concedido al comisionista Víctor de Aldama para devolver una deuda tributaria de 1,7 millones de euros. Las versiones sobre esta prórroga son contradictorias.
Las joyas de Zapatero
Finalmente, la mayor tensión se ha producido con las joyas de José Luis Rodríguez Zapatero, no declaradas a Hacienda, y que tienen un valor de al menos 1,3 millones de euros. El juez que instruye la causa, José Luis Calama, ofreció a la Agencia Tributaria personarse como perjudicada. En estos casos, una vez que entra la petición del juez, tienen que redactarse tres informes: por parte de Aduana, por el contrabando; Inspección, por el delito fiscal; y Abogacía del Estado. Estos informes pueden ser verbales o por escrito. Este jueves, y después de varios días de incertidumbre, la Agencia Tributaria anunció que va a personarse a través de la Abogacía del Estado.
Las fuentes consultadas ven lógico que, si dimite la directora, se vaya gran parte de su equipo, formado, principalmente, por los responsables de Recaudación, Recursos Humanos, Inspección y Aduanas. «No se sabe si primero han decidido irse sus colaboradores y después la directora, o al revés. La clave está en saber por qué y no creemos que haya sido por lo de Zapatero», señalan, sino por un cúmulo de circunstancias que han terminado por forzar la salida de una directora que estas fuentes vinculan con el PSOE, pero que no estaba dispuesta a asumir la responsabilidad de lo que sucede internamente: «Quedarse allí es quedar tocada porque le van a pedir cosas que no puede hacer».

