Estupor en la Agencia Tributaria tras la salida de su directora general y otros dos responsables
Los jefes de Recaudación e Inspección planean abandonar el organismo para incorporarse a misiones diplomáticas

La directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández. | EP
La cúpula de la Agencia Tributaria va a ser renovada significativamente tras las salidas de varios de sus máximos responsables. Las tres bajas que se han conocido este miércoles han sorprendido «muchísimo» a los trabajadores del organismo público, que creen que este triple movimiento «no parece una casualidad». La AEAT queda ahora en una situación de incertidumbre a la espera de que se conozcan los próximos nombramientos.
Estas salidas en el organismo se han conocido cerca de tres meses después de que Arcadi España relevase a María Jesús Montero como ministro de Hacienda, en pleno escándalo por el caso Zapatero y la gestión de la fiscalidad por parte de la agencia estatal de las joyas del expresidente en el marco de la investigación judicial. Las fuentes oficiales desvinculan este asunto de las salidas y enfatizan que «en la Agencia Tributaria no se ha producido ninguna dimisión ni existe ninguna crisis».
A la inesperada marcha de la directora general, Soledad Fernández, que ha solicitado trasladarse a otro organismo público, se añade la de dos directores de Área que planean dejar el organismo para proseguir su carrera en el ámbito diplomático. Según han confirmado fuentes de Hacienda a THE OBJECTIVE, se trata de Virginia Muñoz, al frente de Recaudación, y Manuel Trillo, que dirige el departamento de Inspección Financiera y Tributaria.
Muñoz y Trillo, ambos juristas e inspectores de Hacienda, se presentaron a un concurso de plazas de consejeros de finanzas en embajadas españolas el pasado 30 de abril, un proceso que está pendiente de resolución. El nuevo destino de los todavía directores de Área de la Agencia Tributaria no ha trascendido. Otras fuentes indican que se trata de un puesto «muy bien pagado» y con un nombramiento a dedo que tiene una duración de tres años.
Las Consejerías de Finanzas en el Exterior ejercen las competencias de Hacienda en tributos, aduanas, presupuestos, contabilidad, control, contratación pública, gestión catastral y del patrimonio del Estado. Estos entes están constituidos en las embajadas de Bruselas, Washington, París, Panamá, Ginebra, Londres, Brasilia y Pekín.
Muñoz es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, tiene un máster en Dirección Pública y forma parte del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado desde 2005. A lo largo de su carrera, ha desempeñado varias responsabilidades en Canarias, Ciudad Real y Madrid, y dirigía el Departamento de Recaudación desde julio de 2022.
Por su parte, Trillo es licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, inspector de Hacienda del Estado e interventor y auditor del Estado en excedencia. Ha ocupado responsabilidades en la Escuela de Hacienda Pública, ha trabajado en varias universidades públicas y ha pasado por varios puestos en la Agencia Tributaria, entre ellos el de delegado especial de Madrid o subdirector general de Planificación y Coordinación del Departamento de Gestión Tributaria. Se encargaba del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria desde febrero de 2024.
«La directora de la Agencia Tributaria, tras realizar un gran trabajo durante cuatro años al frente de la AEAT, pidió hace ya meses un relevo y se consensuó posponer cualquier cambio a la finalización de la actual campaña de renta, que acabó ayer», señalan. Además, detallan que el relevo que se producirá próximamente llega en un momento en que se consideran cumplidos o ultimados los elementos clave del plan estratégico 2024-2027 que se puso en marcha en el primer tramo de su etapa al frente de la Agencia Tributaria.
Recuerdan que este plan prevé medidas como la aplicación de un nuevo modelo de información y asistencia orientado a que el contribuyente pueda elegir cómo y cuándo quiere ser atendido, la simplificación y clarificación de millones de documentos de la Agencia que reciben periódicamente los contribuyentes, o el impulso de un modelo preventivo basado en el cumplimiento voluntario que da información al contribuyente y le ayuda con avisos para evitar errores, al tiempo que se reducen las sanciones si los acaba cometiendo. Asimismo, se incluye un refuerzo de efectivos para controlar las formas complejas y graves de fraude fiscal.
