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España

Sorpresa en el Senado por las revelaciones voluntarias del comisario del 'Delcygate'

El jefe superior de la Policía en Canarias reveló que se reunía con el testaferro de Zapatero en el aeropuerto de Barajas

Sorpresa en el Senado por las revelaciones  voluntarias del comisario del ‘Delcygate’

El comisario de Policía Jesús María Gómez Martín durante la comparecencia. | Fernando Sánchez (EP)

La comparecencia en la comisión de investigación del caso SEPI del comisario del Delcygate dejó a más de un senador sorprendido el pasado lunes en la Cámara alta, pese a que la declaración del actual jefe de la Policía de Canarias se preveía tensa por las explicaciones que debía dar. Por un lado, de las comisiones que habría recibido por evitar los controles de aduanas en el aeropuerto a dos magnates imputados en el caso Plus Ultra, según la UDEF. Por otro, de la denuncia interna de 2022 por parte de un subordinado suyo en Barajas sobre las irregularidades que cometía cuando era jefe del puesto fronterizo. Lo que nadie esperaba es que el mando policial desvelase tantos detalles sobre la desconocida y estrecha relación que mantenía con el presunto testaferro de Zapatero, Julio Martínez Martínez, también conocido como Julito.

Sorprendió además que revelase «cuatro o cinco» encuentros entre ambos en el despacho del comisario en Barajas sin necesidad de que le preguntaran al respecto. Ocurrió durante el turno del senador José Antonio Monago. El portavoz del PP le preguntó si conocía la compañía Plus Ultra, a lo que el compareciente respondió que sí y que conocía también a su presidente, Julio Martínez. «¿Julio Martínez Sola?», le interpeló Monago. «A ver, hay dos Julios Martínez. Hay uno conocido, que es el del señor Zapatero, y otro que es el presidente de Plus Ultra, que luego entre ellos dos se conocen», se enredó el compareciente, visiblemente nervioso.

Fue ahí cuando el PP incidió en si conocía a Julito, el presunto testaferro del expresidente del Gobierno. «Sí que lo conozco. Esporádicamente, sí», respondió. «¿Y de qué lo conoce?», replicó el senador popular. En ese momento, el comisario no dio respuesta a esa pregunta, sino que precisó directamente las reuniones que habría mantenido con él. «Pues alguna vez que acompañaba o coincidía con el presidente [Zapatero] en algún viaje a Venezuela, pues le gustaba pasarse por el despacho, se tomaba un café conmigo y luego se iba. Pero vamos, que ha sido una cosa muy puntual. Lo habrá hecho cuatro o cinco veces», confesó el policía, sin llegar a precisar por qué habían llegado a ese grado de confianza entre ambos.

La excepción con Julio Martínez

Perplejo, el portavoz del PP le reprochó cómo era posible que recibiese a un amigo del expresidente del Gobierno en su despacho, cuando, según había explicado el compareciente previamente, solo debían tener un trato preferente en Barajas personas relevantes, bien «por orden de sus superiores o si tenían algún tipo de autoridad por el tipo de puesto que ostentaban». «¿Le da ese trato al señor Julio Martínez y no al presidente? No lo entiendo. El señor Zapatero es relevante. ¿Cuáles son entonces las excepciones?», insistió Monago a Gómez Martín. Previamente, el mando había negado que el exlíder socialista hubiese estado en su despacho.

«Yo al presidente no lo veía. Julio pasaba por el despacho a saludarme porque me lo habían presentado, como muchísima gente que pasaba por el despacho a saludarme, porque si ahora me permite —refiriéndose al senador—, para su información, el comisario de Barajas tiene la responsabilidad institucional de contactar con mucha gente. Conocer a directivos de AENA, a presidentes de aerolíneas… que en ese momento uno no puede presuponer si están cometiendo algún ilícito», manifestó Gómez Martín.

Finalmente, tras intentar precisar que los encuentros entre ambos eran «esporádicos» de «10 o 15 minutos», el jefe superior de la Policía de Canarias contestó a la primera pregunta y explicó que conoció a Julio Martínez Martínez a través «del de Plus Ultra», haciendo referencia a Julio Martínez Sola. Ambos están ahora imputados en el caso que investiga la Audiencia Nacional sobre el rescate millonario de la aerolínea venezolana. «Decía cuatro tonterías y se marchaba. No tengo la sensación de haberle priorizado. No cometí ningún comportamiento inapropiado», declaró en la Cámara alta.

La maniobra del comisario en el Senado

Las revelaciones voluntarias del comisario del Delcygate —estuvo al frente del dispositivo policial la noche que la exvicepresidenta venezolana llegó a Barajas pese a tener prohibido pisar suelo europeo— han levantado ciertas suspicacias entre los senadores, habida cuenta de que no encajaban en la batería de preguntas que le estaba formulando el PP en ese momento. Estas mismas fuentes ven en esa confesión una «maniobra preparada» del comisario de cara a futuros informes de la UDEF. Pesquisas que afloren un contacto más estrecho entre el amigo de Zapatero y el mando policial. De esta manera, el comisario «seguiría blindado en su puesto» tras haber dicho la verdad en sede parlamentaria.

Por ahora, los investigadores apuntan en sus informes que Jesús Martín pudo obtener hasta 7.000 euros por hacer favores a dos miembros de la presunta trama Zapatero: el empresario venezolano Danilo Díazgranados y Miguel Palomero, abogado de Plus Ultra. Una serie de gratificaciones que habría logrado tras borrar la ficha policial del hijo de Díazgranados, Kiko Díazgranados, detenido por portar un pasaporte falso, además de colaborar con negocios ilícitos de la trama en el aeropuerto madrileño de Cuatro Vientos. «No he recibido 7.000, 70.000 ni 700 millones de euros. No entiendo qué sentido tiene que hubiese recibido ese dinero», defendió el lunes.

El chat Danilo

La sospecha sobre el mando policial, que no consta como investigado en la causa, se basa en unos chats que fueron intervenidos por los investigadores en el registro del despacho del abogado Miguel Palomero el 24 de octubre de 2024. Los agentes descubrieron un chat denominado «Danilo España», donde se desgranan mensajes que, a juicio de la Fiscalía, «ponen de relieve peticiones de favores y presuntas gratificaciones que abarcan al menos desde junio de 2019 a marzo de 2020» al comisario del Delcygate.

Anticorrupción sostiene que se ha detectado «una relación tan próxima como extrañamente justificable» entre el comisario del Delcygate y Díazgranados y su familia. La UDEF recoge en su informe una conversación entre Palomero y el bróker chavista que tuvo lugar el 4 de noviembre de 2020. En ella, el abogado le relataba que «la reunión de [entonces] con el comisario fue muy fructífera» y que acababa de contarle un asunto a su hijo menor, Francisco Alfonso Diazgranados, conocido como Kiko.

Posteriormente, en otra conversación del 6 de marzo de 2020, Palomero comentó a su interlocutor que «si [le parecía], [iba] a sacar los 7.000 euros para el amigo». El bróker venezolano desconocía de qué amigo se trataba, así que el abogado le tuvo que refrescar la memoria: «Para Jesús el comisario». Horas más tarde, el letrado de Plus Ultra volvió a escribirle para contarle que estaba «comiendo con Leo y Jesús el comisario». «Siii, dale lo de Jesús», contestó Díazgranados, uno de los operadores financieros de confianza de Hugo Chávez. El comisario, que admitió conocer a los dos interlocutores del chat, negó haber recibido dinero y «no [entendió]» por qué le mencionaron.

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