Anita Sevillano, instructora de pilates: «Si te molestan los rollitos que se asoman por la espalda, deja de matarte a cardio y fortalece los músculos que te mantienen erguida»
Para conseguir cambios reales tienes que dejar de seguir esas rutinas tan intensas y comenzar a realizar lo siguiente

Anita Sevillano | Instagram
Esos pequeños pliegues que aparecen por la espalda en la zona del sujetador o al ponerse ropa ahora en verano suelen ser muy incomodos y desagradables para la mayoría de mujeres. En cuanto se ven, la primera reacción que suele tener la gente es ponerse a dieta o pasar horas haciendo ejercicios como el cardio con el objetivo de bajar esa grasa de más y, por lo tanto, hacer que esos «rollitos» desaparezcan. Sin embargo, la experta en pilates y yoga Anita Sevillano se ha encargado de desmontar este mito a través de un video en su cuenta de Instagram, asegurando que la clave no está en machacarse con el cardio ni obsesionarse con bajar de peso, sino en tener una buena postura. Según explica la entrenadora, cuando solo nos enfocamos en perder peso, la espalda se queda sin «tono muscular». Esto hace que los hombros se caigan, el pecho se hunda y aparezca la flacidez. Da igual lo mucho que camines o las restricciones que hagas con la comida; si no activas y fortaleces «los músculos profundos de la espalda», esos rollos no se llegarán a ir y tu postura se seguirá viendo encorvada.
Una vez comiences a hacerlos y la espalda se vea más fuerte, no solo notarás cambios a nivel estético, sino que también serán notables a nivel interno gracias a las mejoras de salud que creará en tu cuerpo el hecho de tener una mejor postura. Para lograrlo, la instructora propone sustituir las largas jornadas de gimnasio por una rutina muy sencilla de tres ejercicios clave que puedes hacer hasta en el suelo:
1. La natación en el suelo
Para hacer el ejercicio de la «natación» en el suelo, que es genial para ganar estabilidad y fortalecer toda la parte trasera del cuerpo desde los hombros hasta los glúteos, solo tienes que tumbarte boca abajo e ir levantando a la vez, «y de forma suave», un brazo y la pierna del lado contrario, alternando los lados para conseguir una espalda sana y resistente.

2. Remo a cuatro patas
Para hacer el remo a cuatro patas, que sirve para fortalecer la parte media de la espalda y quitarle debilidad, tienes que ponerte a gatas en el suelo, agarrar una mancuerna con una mano y llevarla hacia atrás; el truco para que funcione bien es que hagas la fuerza con la zona de los omóplatos, imaginando que quieres juntarlos, en lugar de tirar solo con el brazo, y luego repitas lo mismo cambiando de lado.
3. Elevaciones en «T» e «Y»
Para hacer las elevaciones en «T» e «Y», que son ideales para mover mejor los hombros, definir la zona y lograr una postura elegante y recta, tienes que tumbarte boca abajo en el suelo con la frente apoyada y, desde ahí, levantar los brazos dibujando primero una letra «T» con tu cuerpo y luego una «Y», recordando que ser constante con estos movimientos es el secreto para colocar bien tu cuerpo, despedirte de la flacidez y proteger tu columna de futuros dolores o lesiones.
