El hombre de Zapatero en Venezuela, a Plus Ultra: «En su equipo estamos Julio y yo»
Fajardo facilitó a Martínez Sola el contacto del presunto testaferro del presidente del Gobierno para que le ayudara

Fajardo, Zapatero y Martínez Sola. | Imagen generada por IA
Los investigadores consideran a Manuel Aarón Fajardo como el hombre de José Luis Rodríguez Zapatero en Venezuela. Hijo del senador del PSOE por Lanzarote Francisco Manuel Fajardo, él mismo se atribuyó ese papel. «En su equipo estamos él y yo», escribió el 16 de mayo de 2020 por WhatsApp al presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola. Con «él» se refería a Julio Martínez Martínez, presunto testaferro del expresidente del Gobierno, cuyo número de teléfono facilitó al mandamás de la aerolínea a petición del exviceministro chavista Ramón Gordils. El objetivo de la compañía era contactar con el exdirigente socialista para que mediara con el Gobierno español a favor del rescate.
Los mensajes a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE forman parte de las comunicaciones que la agencia norteamericana Homeland Security Investigations (HSI) remitió el pasado marzo a la justicia española. Los chats fueron obtenidos en 2021, durante la Administración del presidente Joe Biden. Zapatero los cuestiona como origen del procedimiento por el que se le investiga en la Audiencia Nacional. Su defensa, que ejerce el abogado Víctor Moreno Catena, pidió la semana pasada la nulidad de la causa por vulneración de derechos fundamentales.
La idea de buscar una solución política que facilitara el rescate de Plus Ultra partió de Rodolfo Reyes, accionista de la aerolínea. El empresario venezolano, sobre el que pesa una orden de arresto internacional, fue quien instó a «tocar puertas» y sugirió «pedir ayuda a Zapatero» en marzo de 2020, un año antes de que el Gobierno de Pedro Sánchez concediera la ayuda pública de 53 millones de euros a favor de la aerolínea. Así lo constatan las comunicaciones obtenidas por la HSI.
El papel de Zapatero
«Tú crees que podemos pedir ayuda a Zapatero… tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas públicas y/o financiamiento», comentó Reyes a Gordils el 30 de marzo de 2020. El embajador de Venezuela en Noruega hasta el pasado octubre le respondió que fuesen recorriendo «la ruta formal» y que él buscaría la manera de llegar a ZP, en alusión al expresidente del Gobierno. El accionista de la compañía trasladó la conversación a Martínez Sola, que admitió la posibilidad de pagar por su mediación: «Como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín».
Reyes informó el 28 de marzo de 2020 a Martínez Sola de que había conseguido acceder a Zapatero y le requirió que contactara con Fajardo, empresario español cuyo contacto le había facilitado Gordils. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama otorga al hijo del senador del PSOE por Lanzarote un papel fundamental en la trama. «Acaba de hacerse el puente con ZP», dijo el empresario venezolano al presidente de Plus Ultra. Lo hizo solo un día más tarde «únicamente» para que le indicara a la hora que le podía llamar.

Fajardo le respondió de inmediato, aunque puso como excusa una reunión para llamarle dos horas más tarde. La cita se alargó, así que el empresario español afincado en Venezuela se demoró con la llamada. Martínez Sola informó a Reyes poco después de que había escrito a Fajardo y que este le había dicho que le llamaría Zapatero. El 30 de abril, el accionista de Plus Ultra relató a Gordils que el presidente de la aerolínea había hablado durante 11 minutos con el expresidente del Gobierno.
Semanas más tarde, el 16 de mayo, el hijo del senador del PSOE volvió a escribir a Martínez Sola para comentarle que le preguntaba «el amigo» (a quien los investigadores identifican con Zapatero) por cómo iban los avales bancarios para salvar la aerolínea, sumida en problemas económicos que dificultaban su viabilidad. El presidente de Plus Ultra relató a Fajardo que los bancos calificaban al sector de riesgo y le pidió «empujar» por el rescate.
Un crédito para Plus Ultra
«Por favor, ponte en contacto con Julio Martínez, no tú, otro Julio, jaja [sic]. Te paso el contacto», escribió Fajardo a Martínez Sola. Tras facilitarle el número de teléfono del presunto testaferro de Zapatero, le insistió: «Él te va ayudando. Habla con él. En el equipo del amigo estamos él y yo». Tan solo nueve días más tarde, el 25 de mayo de 2020, Plus Ultra solicitó ayuda al Banco Santander para lograr un crédito ICO. La petición se realizó a través del vicepresidente de la entidad financiera, Juan Manuel Cendoya, y en nombre del expresidente del Gobierno, como este mismo reconoció ante el juez Calama. No obstante, el préstamo nunca llegó a materializarse.
Plus Ultra solicitó formalmente el rescate el 1 de septiembre de 2020. Tres semanas más tarde, Reyes escribió a Martínez Sola que al día siguiente se vería con el tocayo (como se referían a Julio Martínez Martínez). «Ya le estoy haciendo el tercer grado. Lo que quiero es que hable con la SEPI, él o Zapatero, y saquen, aunque sea de palabra, que nos conceden la ayuda con un 100% de seguridad. Con esa respuesta, que busquen un banco para el crédito puente».
Calama atribuye a Zapatero el liderazgo de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad «es la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». El magistrado cifra entre dos y cuatro millones de euros las comisiones que cobró el entorno del expresidente del Gobierno, que habría pedido a Julio Martínez Martínez crear sociedades offshore para ocultar las transacciones.
Durante su declaración ante el juez del pasado 17 de julio, Zapatero explicó que no habló «con ninguna autoridad política, con ningún funcionario ni con ningún empleado público» sobre la concesión de una ayuda pública a la aerolínea. El expresidente del Gobierno también lo niega: «Jamás he oído hablar de una sociedad offshore». Meses antes, en febrero, Martínez Sola defendió en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado que en el rescate de Plus Ultra «no hubo procedimiento excepcional, ni trato de favor ni injerencias indebidas».
