The Objective
Esperanza Aguirre

Milei, profesor de Economía

«Desde la Presidencia de la República Argentina, ha puesto en práctica los valores y los métodos del liberalismo más estricto para conseguir la eficiencia económica»

Opinión
Milei, profesor de Economía

El presidente de Argentina, Javier Milei. | Foto de Gage Skidmore | Ilustración de Alejandra Svriz

El presidente de la República Argentina, Javier Milei, recibió el pasado viernes la Medalla de Honor de la Universidad CEU San Pablo. Y aprovechó esa oportunidad para, de forma coloquial y cercana, contar muchos detalles de su trayectoria intelectual y política. Una trayectoria que merece mucho la pena conocer, fundamentalmente porque no se parece en nada a la de la mayoría de los políticos actuales.

Milei es un profesor de Economía y eso se le nota en cuanto empieza a hablar. En el CEU explicó cómo, en los 25 años que se ha dedicado a estudiar y a enseñar economía, sus ideas fueron evolucionando, sobre todo en la línea de reconocer, cada vez con más claridad, la importancia que el capitalismo de libre empresa ha tenido en la eliminación de la pobreza en el mundo. Como estudioso de la economía, ha comprobado que, gracias al capitalismo, el 95% de la población del mundo ha salido de la extrema pobreza desde 1800 (con la Revolución Industrial) hasta ahora. Así de claro.

Y como estudioso de la economía, al ver los resultados tan espectaculares del capitalismo a la hora de impulsar la riqueza y la prosperidad de todos, no podía comprender por qué el capitalismo tiene tan mala fama y por qué en todos los países, incluidos los que no se declaran directamente socialistas, creen que el mercado requiere regulación. Ahí recordó su lectura de los artículos del economista norteamericano, teórico del anarcocapitalismo, Murray Rothbard, y cómo, al terminar, se dijo a sí mismo: «Todo lo que he venido enseñando hasta ahora es falso».

También contó cómo decidió meterse en política, hace apenas seis años. Explicó que él criticaba a los políticos desde la comodidad de la tribuna (los medios de comunicación), como el público de los partidos de fútbol, que en Argentina llena los estadios de cánticos, gritos y banderas, pero por más que griten, el balón no se mueve, porque «el que hace los goles es Messi». Por lo tanto, al cumplir 50 años en el año 2020, decidió involucrarse en política, lo que le llevó a obtener dos diputados en 2021 y a ser presidente de la nación en 2023.

También habló de su experiencia —a la que llamó «silla eléctrica»— como presidente de la República Argentina. Y hasta explicó lo que tiene pensado hacer cuando abandone la política para dedicarse a seguir estudiando y difundiendo sus ideas.

«El presidente se manifestó en contra del relativismo, es decir, que en política no vale todo para ganar y mucho menos mentir»

A lo largo de su intervención, que fue especialmente amena e interesante, desgranó una serie de ideas y principios que deberían tener en cuenta todos los políticos. Sobre todo, los que no son seguidores de ese socialismo del siglo XXI, que es el nombre detrás del que se esconde el totalitarismo comunista de raíces marxistas y que ya nadie tiene dudas de que es la ideología del sanchismo que nos gobierna.

Para empezar, Milei quiso dejar claro que su próximo libro se llamará La moral como política de Estado porque para él en política hay que atenerse a una serie de principios.

Los primeros son los valores éticos y morales. Por eso se manifestó totalmente en contra del relativismo, es decir, que en política no vale todo para ganar y mucho menos mentir. Y no sólo eso, porque no basta con conseguir el poder, hay que ejercerlo en todo momento de forma legítima, y deja de ser legítimo el poder cuando se desprecian esos tres valores esenciales que no son negociables: la vida, la libertad y la propiedad. Y cuando el derecho positivo se opone al derecho natural.

Como es lógico, el núcleo de su intervención lo dedicó a demostrar cómo, desde la Presidencia de la República, ha puesto en práctica los valores y los métodos del liberalismo más estricto para conseguir la eficiencia económica. Empezando por reconocer que el capitalismo de libre empresa es lo que llama «divina maquinaria del paraíso».

«Argentina crece al 5% anual y 14 millones de argentinos han dejado de ser pobres»

Cuando Milei se enfrenta a la Presidencia de la República, que ganó con el lema «no hay plata», se encuentra con una situación (a la que llamó «silla eléctrica») de déficit, deuda e inflación, que parecían imposibles de mejorar. Y sin embargo, lo hizo. ¿Cómo? Sin atentar a los principios y valores que para él no son negociables: él habla de no usar algunas «herramientas de la caja» que son inmorales. ¿Cuáles? Aquellas que hasta entonces se usaron para reducir el déficit:

1) La emisión de moneda, para él es una estafa porque produce la inflación.

2) El aumento de la deuda: él opina que es inmoral con las palabras: «Nosotros damos la fiesta y la pagan nuestros nietos».

3) Subir los impuestos, que para él son un robo.

Lo ha hecho únicamente bajando el gasto público, usando la famosa motosierra. Ha reducido los ministerios a un tercio. Ha conseguido bajar 50.000.000.000 de dólares el gasto público, lo que representa un 30% menos de gasto. Y, además, ya ha suprimido 16.000 regulaciones.

El resultado es que Argentina crece al 5% anual, que la inflación, que era del 1% diario, ahora es del 2,1% mensual y que 14 millones de argentinos han dejado de ser pobres.

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