The Objective
Esperanza Aguirre

La ley de nietos

«Sánchez sabe que, si consigue dar el pasaporte español a esos 2,5 millones de ciudadanos extranjeros, su caída de votos en España la tendrá amortizada»

Opinión
La ley de nietos

Ilustración de Alejandra Svriz

No es ningún juicio temerario decir que las mentiras y las trampas son herramientas fundamentales de Sánchez y de ese Partido Sanchista que ha creado, no sólo a su imagen y semejanza, sino para que esté siempre a su servicio. Lo hemos visto desde sus trapicheos para manipular la urna en el Comité Federal del PSOE hasta sus solemnes declaraciones de que no sabía nada de lo que hacían sus brazos derechos, esos que han estado y están en la cárcel por presuntos delitos de corrupción.

Y es que las mentiras y las trampas son herramientas fundamentales de los partidos del socialismo del siglo XXI, que no son otra cosa que comunistas de toda la vida, entre los que se encuentra el P. S. (no es lo que creen, me refiero al Partido Sanchista), que ya tiene poco que ver con aquel que, bendecido por Willy Brandt y otros socialdemócratas europeos, puso en marcha Felipe González. Ahora este P. S. es otro más de los que, como los del Grupo de Puebla, quieren hacerse con el poder en sus respectivos países, para no abandonarlo jamás. Y así imponer un régimen totalitario, que ya no se atreven a llamar dictadura del proletariado, pero que es eso mismo.

El modelo más claro de lo que esos partidos neocomunistas pretenden y ejecutan nos lo ofrece la dictadura bolivariana de Venezuela. Una dictadura que siempre se mostró íntimamente unida al Podemos de Pablo Iglesias y, por supuesto, al patriarca del sanchismo, Rodríguez Zapatero. Conocer bien la trayectoria de ese comunismo chavista es muy importante para saber por dónde van a ir Sánchez y los suyos, entre los que ocupan un lugar especial y fundamental, sus juristas de cámara, Félix Bolaños, Marlaska y Margarita Robles, que son los encargados de maquillar como legales las mentiras y trampas de P. S. (éste no es el partido) y su P. S. (éste sí es su partido).

El régimen chavista llegó al poder, tal y como dicta la estrategia del neocomunismo, de forma democrática. Pero, una vez en él -y ahí lleva más de 28 años- ya se ha encargado de manipular todos los procesos electorales y hasta de cambiar, con todo descaro y el aval de Zapatero, el resultado de todas las elecciones.

El sanchismo llegó al poder de forma democrática, bien es verdad que apoyándose en mentiras constantes de su líder, que juraba no aliarse con los enemigos de España. Pero ahora, cuando barrunta que en las próximas elecciones ya no le servirán las mentiras y que los españoles ya han aprendido que sus aliados lo que quieren es acabar con España, para seguir los mandamientos de ese neocomunismo bolivariano está diseñando una trampa colosal: el vuelco demoscópico, a través de la que podemos llamar ley de nietos.

«Ya más de un millón han solicitado la nacionalidad en nuestros consulados de esos países»

Ahora se entiende perfectamente la Disposición Adicional que incluyó en su siniestra y totalitaria Ley de Memoria Democrática por la que se concede la nacionalidad española a hijos y nietos de exiliados tras la Guerra Civil, aunque no hayan pisado nunca suelo español y ni siquiera sepan de dónde vienen sus ancestros.

Resulta que, con esa ley en la mano, puede haber unos dos millones y medio de ciudadanos de otros países —con especial abundancia en Hispanoamérica— que podrían convertirse en ciudadanos españoles. De hecho, ya más de un millón han solicitado la nacionalidad en nuestros consulados de esos países, y a más de medio millón se les ha concedido ya la nacionalidad española, lo que significa que pueden votar en las elecciones generales.

Tener dos pasaportes ha sido siempre un lujo. Y que te regalen el segundo, cuando no has tenido que hacer nada para conseguirlo, es un justificado motivo para estar agradecido al que te lo regala.

Así podemos comprender la arrogancia con que Sánchez, a pesar de verse asediado por casos infinitos de corrupción cada vez más escandalosos, proclama que llegará a 2027 y que, aunque las encuestas le son terriblemente desfavorables, seguirá después.

«Hasta el 2027 llegará porque cada día hace más suyos los objetivos de sus socios»

Él sabe lo que dice. Hasta el 2027 llegará porque sus socios (los comunistas sin disimulo, los independentistas, los golpistas y los filoterroristas) están felices con él, no sólo porque les concede lo que le piden, sino porque cada día hace más suyos los objetivos de esos socios. Por eso, es impensable que le dejen caer.

Pero es que, además, él también sabe que, si consigue dar el pasaporte español a esos dos millones y medio de ciudadanos extranjeros, que, así, podrán votar en nuestras elecciones, su caída de votos en España la tendrá absolutamente amortizada, con el agravante de que podrán elegir la circunscripción en la que quieren votar.

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