El empresario que quiere convencer a los CEO de que cuidar el planeta genera más negocio
Nacho Rivera dirige The Overview Effect, una compañía con una única premisa: su único cliente es la Tierra
Cuando el astronauta Ron Garan contempló la Tierra desde el espacio, experimentó lo que se conoce como el efecto perspectiva: un cambio cognitivo radical en cómo se ve la vida. Comprendió que todo lo que somos cabe en un pequeño punto azul suspendido en el universo. Años después, esa misma idea inspiró a Nacho Rivera para crear The Overview Effect, una compañía que parte de una premisa tan provocadora como reveladora: su único cliente es el planeta Tierra. No se trata de una frase de marketing, sino de una forma distinta de entender la empresa. Su objetivo es ayudar a las organizaciones a demostrar que generar impacto positivo y obtener beneficios económicos no son conceptos enfrentados, sino dos caras de la misma moneda.
«Cuando una empresa integra de verdad el impacto social y medioambiental en su estrategia, acaba generando más valor», explica. Ese valor llega en forma de clientes más fieles, empleados más comprometidos, inversores más confiados y organizaciones mucho más preparadas para afrontar los cambios del mercado. Su trabajo consiste precisamente en provocar ese cambio de mirada dentro de los consejos de administración. No llegan para redactar memorias de sostenibilidad ni para diseñar campañas de comunicación. Llegan para replantear modelos de negocio.
Uno de los ejemplos que comparte durante la entrevista es el proyecto desarrollado junto a Acciona. La empresa invertía enormes recursos en elaborar una memoria de sostenibilidad que apenas leía nadie. La solución fue crear Acciona Atlas, una plataforma interactiva capaz de convertir miles de datos ambientales y sociales en una herramienta útil para la toma de decisiones. La sostenibilidad dejaba así de ser un documento para convertirse en un activo estratégico.
Pero quizá el caso que mejor resume su filosofía sea el de Tony’s Chocolonely, una empresa holandesa nacida con un propósito muy concreto: acabar con la esclavitud infantil en la producción mundial de cacao.
No venden un chocolate «más sostenible». Han transformado toda la cadena de suministro para pagar un precio justo a los agricultores y garantizar un cacao libre de explotación. Hoy facturan cientos de millones de euros y, además, han abierto su modelo para que incluso otras empresas puedan replicarlo. «Ahí está la verdadera innovación», afirma Rivera. «No en cambiar el discurso, sino en cambiar el producto».
Rivera responde con contundencia ante la frase de que «hay que salvar el planeta»: «La detesto.» Y explica por qué: «La Tierra lleva aquí más de 4.500 millones de años y seguirá existiendo cuando nosotros desaparezcamos. El problema no es salvar el planeta; el problema es salvar nuestra capacidad para seguir viviendo en él».
Su reflexión cambia por completo cómo se aborda la sostenibilidad. Durante la conversación también se enfrenta a uno de los grandes desafíos actuales: la creciente polarización política alrededor del cambio climático. Para Rivera, convertir la sostenibilidad en un asunto ideológico solo dificulta avanzar. Defiende que los límites físicos del planeta no dependen del color político de quien gobierne y reclama separar los datos científicos del debate partidista.
También reconoce que el propio sector ha cometido errores y que debe aprender a comunicar mejor para recuperar la confianza de quienes hoy observan estas cuestiones con escepticismo. Pese a todo, se muestra optimista.
Recuerda que hace apenas una década hablar de emisiones, impacto o criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) en un comité de dirección era algo excepcional. Hoy, en cambio, forman parte de las conversaciones estratégicas de miles de empresas. El reto, asegura, ya no es convencer de que la sostenibilidad importa.
El verdadero reto es demostrar que puede convertirse en una ventaja competitiva. La entrevista concluye con una pregunta que resume toda la conversación. Si pudiera provocar en cualquier directivo el mismo cambio de perspectiva que experimentan los astronautas al contemplar la Tierra desde el espacio, ¿qué le gustaría que vieran?
Su respuesta es sencilla: que comprendieran que generar impacto positivo crea valor económico y que cuidar el planeta no es un coste añadido, sino una oportunidad para construir empresas mejores. Porque, al final, quizá el verdadero efecto perspectiva no consista en mirar la Tierra desde el espacio, sino en aprender a mirar los negocios desde una perspectiva completamente diferente.
The Positive es el espacio que THE OBJECTIVE reserva a las noticias menos habituales en los medios, aquellas que subrayan las bondades del ingenio humano, la fuerza de la innovación y el empeño de cientos de emprendedores por mejorar la sociedad y el planeta.
