El juez Pedraz imputa a la directora de la Guardia Civil y a su DAO en el 'caso Leire'
La Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares habían solicitado la medida a la Audiencia Nacional

La directora general de la Guardia Civil y al DAO.
El juez Santiago Pedraz imputa a la directora de la Guardia Civil y a su director adjunto operativo (DAO) por el caso Leire. Mercedes González y Manuel Llamas tendrán que declarar en la Audiencia Nacional el próximo 16 de julio por sus presunta colaboración en las maniobras para desestabilizar causas judiciales que afectan al Gobierno, según la providencia a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. El magistrado les llama en calidad de investigado tras pedirlo la Fiscalía Anticorrupción y la acusación popular, que dirige el PP. El Gobierno mantiene el apoyo a González y descarta su relevo.
En la providencia, Pedraz explica que imputa a la directora de la Guardia Civil y a su número dos al existir indicios de responsabilidad en la comisión de delito continuado de prevaricación administrativa y contra la administración de justicia. González y Llamas están en el punto de mira por abrir investigaciones internas contra miembros de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que investigaban causas sensibles contra el Gobierno. El magistrado también rechaza imputar al anterior director del Cuerpo, Leonardo Marcos, como pedía la acusación popular.
González reconoció hace unas semanas dos encuentros con la exmilitante socialista Leire Díez, a la que Pedraz considera la líder de una trama que intentaba desestabilizar causas judiciales que afectan al Gobierno y al PSOE. Sin embargo, los informes de la UCO acreditan hasta tres encuentros en las inmediaciones de la sede de la Dirección General. La denominada fontanera del PSOE llegó a instarle a abrir investigaciones internas contra agentes de la unidad de élite.
Investigaciones internas
Anticorrupción les atribuye dos delitos, prevaricación y obstrucción a la justicia. La acusación popular considera «acreditado» a partir de las pesquisas de la UCO que entre González y Leire Díez «existió una relación personal y reiterada, previa al nombramiento de la primera, que continuó tras su toma de posesión como directora general el 17 de septiembre de 2024, materializándose en, al menos, tres reuniones presenciales y múltiples contactos por mensajería instantánea».
Fuentes del Gobierno señalan que, a pesar de su imputación, la confianza en la directora de la Guardia Civil sigue intacta. Mantiene que González no hizo nada incorrecto ni cometió ilegalidad alguna al verse con Leire Díez porque en esos encuentros no se habló de entorpecer ninguna investigación ni nada parecido. La misma tesis que ha sostenido en las últimas semanas el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que al inicio de la investigación afirmó que su subordinada nunca se había visto con la fontanera del PSOE.
Las acusaciones contra la máxima responsable del Cuerpo y su mano derecha también se sustentan en las declaraciones que el exjefe de la UCO, el general Rafael Yuste, y el que fuera su superior, el general jefe de Policía Judicial, Alfonso López Malo, hicieron como testigos en el marco de la causa. Estos altos mandos revelaron presiones directas del DAO sobre casos que investigaba la unidad anticorrupción.
Como avanzó este diario, González activó el borrado automático del chat que tenía con Leire Díez tras la llamada telefónica que mantuvieron el 11 de mayo del año pasado. La UCO ha revelado que antes de esa maniobra ya se habían reunido al menos en tres ocasiones en las inmediaciones de la sede de la Dirección General.
El apoyo de Marlaska
La conversación telefónica se produjo a primera hora de la mañana a través de WhatsApp, según el sumario del caso Leire Díez. A las 9.16 de ese 11 de mayo se registraron en los chats de la fontanera del PSOE y de la directora de la Guardia Civil dos mensajes automáticos. El primero de ellos decía que todos los mensajes y llamadas estaban cifrados «de extremo a extremo» y que nadie ajeno podría leerlos ni escucharlos. Los investigadores advierten de numerosas llamadas y mensajes entre ellas.
También confirman tres reuniones entre la fontanera del PSOE y González desde que fue designada directora de la Guardia Civil a mediados de septiembre de 2024 (ya ocupó el cargo entre marzo y junio de 2023). Esta última reconoció dos encuentros con Leire Díez, a la que conocía de su época como delegada del Gobierno en Madrid. Las citas habrían tenido lugar en una cafetería cercana a la Dirección General y, según su versión, no se trataron temas del Instituto Armado. Los contactos habría acabado cuando la exmilitante socialista le preguntó por la posibilidad de restituir al comandante Rubén Villalba, investigado en el caso Koldo.
El primer encuentro se produjo apenas dos semanas después de su nombramiento, el 20 de septiembre. La UCO sitúa a Leire Díez a apenas 280 metros de la Dirección General de la Guardia Civil gracias a la geolocalización de su teléfono móvil. La exmilitante socialista anotó la reunión en su agenda días antes. Además, informó a un miembro del sindicato Jucil, al que explicó: «Tengo que hablar con Mercedes. No hay confianza con Marlaska», el ministro del Interior.
La UCO no descarta que le transmitiera la actividad que desarrollaba, aunque los investigadores sostienen que el objetivo principal de la cita era mantener un diálogo relacionado con la equiparación salarial. La segunda reunión que tuvieron en persona Leire Díez y González se produjo el 20 de diciembre de 2024. Los investigadores señalan que desde el 10 de ese mes se observaron las primeras evidencias de que la exmilitante socialista estaba haciendo llegar a la directora de la Guardia Civil «información derivada de la actividad aparentemente delictiva».
Reuniones con Leire Díez
De hecho, es justo en esa fecha cuando el director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, ordenó incoar el primero de los tres expedientes que quiso abrir, sin éxito, a los miembros de la UCO. Los agentes llegan a esa conclusión a través del contenido de una reunión que congregó a Leire Díez, al empresario Javier Pérez Dolset y al abogado Jacobo Teijelo con el capitán de la Guardia Civil Juan Sánchez Yepes, también investigado por su papel en la trama. Tras conocer la situación del mando, la fontanera del PSOE le tranquiliza diciéndole que «mi siguiente conversación va a ser con la directora de la Guardia Civil […], es de mi confianza».
Ese segundo encuentro con González no le salió gratis a Leire Díez, que tuvo que pagar una multa por mal estacionamiento. El último encuentro conocido se produjo el 2 de abril del año pasado, días después de que la fontanera del PSOE se viese en dos ocasiones con el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba para ofrecerle gestionar su rehabilitación a cambio de información sensible sobre los «elementos subversivos» del Cuerpo.
El 3 de abril, un día después de la última reunión con González, Leire Díez contó a través de WhatsApp al abogado Ismael Oliver que «no estuvo mal la reunión con la directora de la Guardia Civil». «Voy a ver si sigo alimentando esa vía», añadió. El letrado también ha sido imputado por Pedraz tras descubrirse que percibió 27.225 euros de la trama que buscaba «proteger» los intereses del partido y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

