Marlaska mantiene a la directora de la Guardia Civil pese a estar imputada en el 'caso Leire'
El juez Santiago Pedraz investiga a Mercedes González y al DAO por delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia

La directora de la Guardia Civil, Mercedes González.
No habrá dimisiones. Fuentes del Ministerio del Interior confirman a THE OBJECTIVE que el ministro, Fernando Grande-Marlaska, mantiene su confianza en la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y en el director adjunto operativo, el teniente general Manuel Llamas, pese a su imputación en el caso Leire Díez. «Seguirán ejerciendo sus funciones como hasta ahora y mostrando la máxima colaboración con la justicia en todo lo que se les requiera», apuntan.
Este jueves el juez Santiago Pedraz ha imputado a González y a Llamas por delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia por presuntamente intentar torpedear los casos de corrupción que investigaba la Unidad Central Operativa (UCO) sobre dirigentes del PSOE y del entorno del presidente Pedro Sánchez, siguiendo supuestas instrucciones de la fontanera de Ferraz. El magistrado ha decidido llamarles en calidad de investigado tras pedirlo la Fiscalía Anticorrupción y la acusación popular, que dirige el Partido Popular. El juez ha dejado fuera de las citaciones al anterior director del Cuerpo, Leonardo Marcos, que no pedía el Ministerio Público pero sí el PP.
Las reuniones entre Leire y González
Los informes de la UCO, incorporados a la causa, revelan tres reuniones de la máxima responsable del Cuerpo con la militante socialista Leire Díez en las inmediaciones de la Dirección General de la Guardia Civil. Los investigadores vinculan estos encuentros, celebrados el 30 de septiembre y el 20 de diciembre de 2024, así como el 2 de abril de 2025, con las informaciones reservadas, el paso previo al expediente disciplinario, que el DAO de la Guardia Civil abrió contra mandos y agentes de la UCO por presuntas filtraciones a la prensa de pesquisas en curso.
El juez cree que esas investigaciones internas fueron en realidad un arma de presión más contra los investigadores. Las agendas de la militante Leire Díez, tal como destaca la Fiscalía Anticorrupción, afloran anotaciones en las que se lee literalmente «armar lo que quiero hacer con la UCO a nivel administrativo» e «investigación interna G.C». Por otro lado, también resultan claves las declaraciones como testigos del exjefe de la UCO, el general Rafael Yuste, y de su superior, el general jefe de Policía Judicial, Alfonso López Malo. Ambos mandos revelaron al juez que el DAO les dio orden de «ponerse de perfil» en los casos de corrupción política en una reunión en la que estaban tratando un informe sobre la causa contra el hermano del presidente, David Sánchez.
En el marco de las informaciones reservadas contra la UCO, según se desprende de los informes judiciales, un instructor llego a pedir un organigrama detallado de quienes eran los agentes que investigaban al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez. Cabe destacar que las tres investigaciones internas se cerraron sin ninguna sanción, excepto en un caso en el que el instructor del mismo pidió que se amonestase a un agente por incluir el mail de Begoña Gómez en un informe sobre su cuñado, David Sánchez.
La defensa del ministro en el Senado
Grande-Marlaska ha mantenido en todo momento la confianza en la directora de la Guardia Civil. En un primer momento, el ministro siempre negó que Mercedes González se hubiese reunido con Leire Díez. Tras los informes de la UCO, matizaron que nunca se reunieron «para hablar de la trama» orquestada por la militante solicita. En el Senado, el pasado martes, el titular ofreció una última versión en la que apunto que la directora le dijo que se había reunido al menos una vez con la fontanera de Ferraz «o con alguien del PSOE».
En su segunda comparecencia en la comisión del caso Koldo, el ministro aseguro que González no le había ofrecido versiones contradictorias y que estaba «convencido de que nadie dependiente del Ministerio del Interior ha actuado en una forma inadecuada», en relación con desacreditar a cargos judiciales y policiales y, en paralelo desestabilizar las causas que seguía la UCO contra el PSOE y el Gobierno.
Ante esto, la máxima responsable del Cuerpo siempre ha negado la mayor. «Nunca participé en ninguna trama o conspiración contra la Unidad Central Operativa ni contra su departamento de delincuencia económica. Ni influenciada por la señora Leire Díez ni por ninguna otra persona», ha manifestó hace unas semanas la directora en la Comisión de Interior de la Cámara Alta. Sobre las reuniones, solo admitió dos, que matizó en realidad «fueron dos cafés».
El aviso interno sobre la trama
El ministro apuntó que tuvo conocimiento de esta «trama» contra la UCO cuando la directora de la Guardia Civil le comentó que el director adjunto operativo (DAO) del cuerpo había recibido una nota de la Jefatura de Información en la que se hacía referencia a la posible existencia de un grupo de personas del que formaría parte Díez. Cabe destacar que la cúpula nunca informó de esta presunta trama a la UCO, sino que fue la propia unidad de élite la que una semana después trasladó esa misma información al DAO, admitiendo este que ya estaban al tanto él y la directora de la Guardia Civil.
Es más, la UCO añadía en esa nota de despacho que esa trama se estaba orquestando con el presunto conocimiento de Mercedes González. Los informes del caso Leire Díez afloran que la directora de la Guardia Civil habló en al menos dos ocasiones con Leire después de ser alertada internamente de la operación que estaba urdiendo contra los investigadores de la unidad anticorrupción. El general Yuste también reveló que nunca tuvo constancia de que la cúpula del Cuerpo diese traslado de esas informaciones a la autoridad fiscal o judicial.

