Zapatero montó una comida con un cargo de Telefónica para que diera contratos a sus hijas
Las agendas del expresidente del Gobierno revelan reuniones para pedir acuerdos con Whathefav

José Luis Rodríguez Zapatero y sus hijas. | Ilustración de Alejandra Svriz.
Las agendas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero revelan que el líder socialista organizó un almuerzo el 14 de febrero de 2024 en el restaurante Olmo de Madrid. A la cita acudieron sus dos hijas, Alba y Laura Rodríguez, y José Cerdán, en ese momento consejero delegado de Telefónica Tech. El motivo del encuentro fue el interés de Zapatero en que la multinacional cerrase un acuerdo comercial con la empresa de sus hijas, Whathefav, según ha podido saber THE OBJECTIVE.
Un año después de aquella comida, la reestructuración ejecutada por el nuevo presidente de Telefónica, Marc Murtra, cambió por completo el organigrama. La compañía destituyó a José Cerdán —responsable de Telefónica Tech y una de las grandes apuestas de la etapa de José María Álvarez-Pallete— y a Sergio Oslé, presidente de Movistar+. La operación de Zapatero fracasó, pues no consta ningún contrato de la operadora con la empresa de Alba y Laura.
Esta no fue la primera gestión de Zapatero para que la teleco contratara a la pequeña mercantil de sus hijas, que apenas cuenta con estructura ni trabajadores. Tras estallar el caso Plus Ultra, el expresidente comenzó a tener una gran «preocupación» por el hecho de que las informaciones publicadas dañaran los ingresos de sus hijas. El exlíder socialista calificó la situación en privado de «crisis reputacional sin precedentes».
En el último año, la cartera de clientes de Whathefav ha sufrido un deterioro severo. La firma de las hijas de Zapatero y sus redactores especializados en esports (videojuegos) ha desaparecido por completo de los medios. A esta lista de bajas se suma la multinacional china Huawei, que canceló sus servicios en cuanto la Comisión Europea abrió una investigación por tráfico de influencias.
Zapatero, el intermediario
Y es que el expresidente solicitaba a empresas que contratasen a sus hijas, según la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, para cobrar a través de esta mercantil que haría la función presuntamente de empresa que canaliza los fondos. De hecho, Zapatero ya reconoció en el Senado que él mismo exigió a la firma Análisis Relevante, propiedad de su presunto testaferro Julio Martínez Martínez, que contratase como agencia de marketing al despacho de sus hijas.
Los cobros ascendieron a unos 200.000 euros procedentes de Análisis Relevante, una consultora salpicada por la investigación judicial. La labor real de las hijas de Zapatero consistía en coger informes ya redactados por un tercero (Sergio Sánchez, que solo cobró 18.000 euros por elaborarlos), darles un formato de diseño concreto y reenviarlos a los clientes de la consultora. Tras desvelar este diario el mecanismo, el socio de Zapatero modificó de urgencia el accionariado de Análisis Relevante.
Recientemente, con la vía de Análisis Relevante quemada, Zapatero ha intentado repetir la jugada tocando la puerta de Telefónica, concretamente de Movistar+. Aunque el mercado de los esports está en retroceso tras el bum de la pandemia, es el único sector en el que las hijas de Zapatero pueden acreditar experiencia por sus trabajos previos con Huawei.
Ahora el enlace en la compañía es Javier de Paz, presidente del consejo de administración de Telefónica Audiovisual Digital (Movistar+). De Paz es amigo íntimo de Zapatero y estuvo implicado en los inicios de la consultora Análisis Relevante en las mismas fechas en que la aerolínea Plus Ultra recibió el rescate público de la SEPI.
