El 'testaferro' de Zapatero abandona su ático, sede de la empresa clave de la trama
Julio Martínez Martínez se ha mudado a Alicante tras dejar su vivienda en la milla de oro de Madrid

Julio Martínez. | EFE
Julito Martínez Martínez, Julito, el presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, ya no reside en Madrid. Según ha podido saber THE OBJECTIVE en exclusiva de fuentes solventes, el investigado ha desalojado de manera fulminante su ático en plena milla de oro madrileña este mismo fin de semana. Sin hacer ruido, de forma sorpresiva y con absoluta nocturnidad, Martínez ha despejado por completo la vivienda en la que residía en régimen de alquiler en el barrio de Salamanca. Un movimiento de huida que no es baladí: el inmueble no solo era su residencia habitual, sino que operaba formalmente como la sede social de Análisis Relevante, la empresa mercantil utilizada presuntamente para canalizar la comisión de la aerolínea Plus Ultra a Zapatero a cambio de su intermediación en el polémico rescate público, según los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional.
Las fuentes consultadas por este periódico aseguran que el presunto testaferro organizó el traslado durante el fin de semana para llevarse todos los muebles, que eran de su propiedad. El desenlace definitivo de la salida se ejecutó el pasado martes, cuando Martínez dejó las llaves del piso directamente al portero de la finca con la instrucción de que se las entregara a los legítimos propietarios. Una salida que se ha hecho sin avisar previamente a la propiedad y con dos meses de antelación respecto a la fecha en la que vencía legalmente el contrato de arrendamiento. Las mismas fuentes confirman a este diario el destino definitivo del investigado: Martínez se ha mudado a Alicante, su ciudad natal y el lugar donde reside actualmente su entorno familiar, buscando poner distancia al foco mediático en Madrid.
Una salida anticipada tras la negativa de renovación
Esta huida precipitada se produce tras la noticia publicada en exclusiva por este periódico, que adelantaba que Julito Martínez se vería obligado a abandonar el inmueble después de que los propietarios han decidido no renovar su contrato de arrendamiento. Según los datos obtenidos por TO, el contrato de alquiler del inmueble, situado específicamente en el número 35 de la céntrica calle Diego de León, tenía fijada su fecha de vencimiento para el próximo mes de septiembre. La propiedad ya había decidido no prolongar bajo ningún concepto la relación contractual. La vivienda, ubicada en una de las zonas más cotizadas y exclusivas del barrio de Salamanca, fue arrendada inicialmente en 2021. Desde ese momento, el ático cumplió una doble función: sirvió como la residencia privada del presunto testaferro y, en paralelo, albergó el domicilio social de la mercantil bajo sospecha en la instrucción judicial. Con la marcha de Martínez a Alicante este fin de semana, se anticipa drásticamente el final de un contrato que los dueños ansiaban extinguir debido a la enorme presión mediática y policial derivada de las actividades de su inquilino.
El ático de Diego de León 35 quedó situado de manera irreversible en el centro del foco mediático y policial el 11 de diciembre de 2025 cuando, en el marco de una macrooperación coordinada contra la trama Plus Ultra, agentes de la UDEF irrumpieron con una orden judicial de entrada y registro en la vivienda de Martínez. La actuación policial se saldó con la detención del presunto testaferro de Zapatero. Durante el minucioso registro del inmueble, los investigadores de la Policía Nacional lograron localizar una importante cantidad de dinero en efectivo que se encontraba minuciosamente distribuida en los escondites más insospechados de la vivienda. En total, los agentes de la UDEF requisaron 286.070 euros en metálico.
Los informes policiales que constan en la causa detallan que el dinero apareció repartido por diversas estancias: en el interior de una bolsa de viaje, dentro de una bolsa de papel oculta en el cuarto de baño, en una caja de vasos, en una bolsa de palos de golf, detrás de un radiador de la calefacción y hasta en una bolsa con adornos navideños. Este hallazgo masivo de billetes ocultos reforzó de forma definitiva las tesis de los investigadores sobre la existencia de circuitos financieros y movimientos económicos completamente opacos vinculados a la operativa internacional bajo análisis. Los informes de la UDEF sitúan a Julito Martínez como una pieza indispensable en el entramado económico, atribuyéndole labores de intermediación y gestión patrimonial destinadas a enmascarar la verdadera titularidad o el destino final de fondos vinculados a los negocios de Zapatero.
Se da la circunstancia de que en esa misma dirección postal figuraba de forma oficial el domicilio social de la firma Análisis Relevante, una estructura societaria creada y controlada por Martínez. Las pesquisas de la Policía Nacional apuntan de manera directa a que esta mercantil fue concebida y utilizada con el único propósito de instrumentar y canalizar los flujos de dinero correspondientes a las presuntas comisiones ilegales que la aerolínea Plus Ultra habría abonado a José Luis Rodríguez Zapatero por sus gestiones de intermediación ante el Gobierno para asegurar el rescate financiero de la compañía.
El día que la UCO y la UDEF coincidieron en la calle Diego de León
La salida de Julito Martínez de Diego de León 35 clausura de manera definitiva un enclave que, además, escondía una asombrosa coincidencia inmobiliaria destapada en su día por THE OBJECTIVE. Este diario desveló que las cloacas del PSOE y el entorno de Zapatero operaron simultáneamente desde dos pisos francos situados a apenas 30 metros de distancia, los cuales pertenecían, por un azar contractual, a dos hermanas de la misma familia. Mientras el presunto testaferro de Zapatero controlaba el ático del número 35 de la calle Diego de León, el piso del número 36 de la misma vía madrileña era utilizado por Vicente Fernández Guerrero, expresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), para mantener las reuniones de las cloacas del PSOE.

Las pesquisas de la Guardia Civil sostienen que el piso alquilado por Fernández Guerrero en el 36 funcionó como un auténtico centro logístico y de operaciones de la trama SEPI. En ese piso se habrían mantenido reuniones de alto nivel en las que participaban miembros del PSOE como el ex secretario de Organización del partido, Santos Cerdán, junto a Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset.
La documentación incorporada al sumario judicial señala que desde ese piso franco de la trama de la SEPI se impulsaron de manera coordinada iniciativas para solicitar mordidas a empresas a cambio de adjudicaciones. El 11 de diciembre de 2025, el despliegue policial tomó por completo la calle Diego de León con la ejecución simultánea de los dos registros. Mientras los efectivos de la UCO de la Guardia Civil iban al número 36 para desmantelar el centro de operaciones vinculado a la trama de la SEPI, los agentes de la UDEF de la Policía Nacional hacían lo propio apenas a unos metros de distancia, en el número 35, deteniendo a Julito Martínez en su ático.
