Julio Martínez creó en el chalé de Zapatero una sociedad que cobró de Plus Ultra
El empresario cambió el domicilio de Voli Analítica S.L. y ASP Rentas S.L. al concluir el último informe para la aerolínea

José Luis Rodríguez Zapatero. | Ilustración de Alejandra Svriz
El presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, Julio Martínez Martínez, conocido en su entorno como Julito, constituyó dos de sus sociedades en el chalé vacacional del expresidente del Gobierno, situado en la urbanización El Mirador de Vera (Almería), según ha podido saber en exclusiva THE OBJECTIVE. Se trata de un dato de especial relevancia para los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, que investigan el rescate de la aerolínea Plus Ultra, vinculada a capital chavista.
No parece tratarse de una coincidencia. Este elemento refuerza la hipótesis sobre el papel de Julito Martínez como supuesto «hombre de paja» del exlíder socialista. Ambos se conocieron a principios de 2012, poco después de que Zapatero abandonara el Palacio de la Moncloa. A partir de entonces, iniciaron una relación continuada que derivó en frecuentes desplazamientos a Venezuela. Durante esos viajes, según las mismas fuentes, el empresario habría cerrado diversas operaciones con el respaldo y la intermediación directa del expresidente, aprovechando tanto su agenda internacional como su relación privilegiada con el régimen chavista.
En ese mismo periodo, y de forma aparentemente casual, Zapatero vendió su vivienda vacacional, un chalé de 250 metros cuadrados con seis dormitorios y cuatro baños, por un importe de 345.000 euros. La propiedad se encontraba dentro del exclusivo complejo residencial El Mirador de Vera, donde los propietarios disfrutan de zonas comunes como piscinas y pistas deportivas.
Tras pasar a manos de un tercero, años más tarde, Julio Martínez constituyó dos sociedades que domicilió en esa misma dirección. Entre las hipótesis que manejan los investigadores, sospechan que el exmandatario podría no haberse desprendido realmente del inmueble, sino que lo habría puesto a nombre de un tercero para dejar de figurar como titular. Este hecho ha suscitado diversas interpretaciones: o bien Zapatero ocultó la propiedad del inmueble a través de terceros para evitar sospechas, o bien optó por venderlo en un momento desfavorable del mercado inmobiliario, posiblemente asumiendo pérdidas durante la crisis económica.
Con todo, existe un hecho objetivo: el presunto testaferro de Zapatero fundó la empresa Voli Analítica SL en 2018, siete años después de la venta del chalé por parte del expresidente, y estableció su domicilio social en la calle Tortuga Boba número 12, dirección que había sido la residencia vacacional de la familia Zapatero-Espinosa. Inicialmente, el administrador de la sociedad era el hermano de Julito, Manuel Martínez Martínez, cargo que ocupó hasta el 30 de marzo de 2021. En esa fecha cesó en sus funciones y fue sustituido por el propio Julio Martínez. Este relevo coincidió temporalmente con el mes en el que el Gobierno aprobó el rescate de 53 millones de euros a Plus Ultra, una operación que actualmente está siendo analizada por la UDEF. Tal y como adelantó THE OBJECTIVE, en dicha operación habría mediado el propio Zapatero ante el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos. Este último negó los hechos en un primer momento, aunque posteriormente, y ya desde prisión, confirmó esa intervención.
La empresa cobró de Plus Ultra
La mercantil Voli Analítica SL, cuyo objeto social consiste en «la intermediación en el transporte aéreo de mercancías y pasajeros, actuando como bróker de vuelos comerciales, de carga, de pasaje y de aviación en general, incluidos vuelos privados», se constituyó con un capital social de 200.000 euros. Cabe destacar que esta sociedad percibió 99.000 euros de Plus Ultra en concepto de servicios de consultoría. En otras palabras, la aerolínea venezolana abonó dicha cantidad a una empresa vinculada a Julio Martínez, domiciliada en una vivienda que había pertenecido al expresidente del Gobierno. El pago mencionado forma parte de un total de 458.000 euros (sin IVA) que Plus Ultra abonó entre 2020 y 2025 a distintas sociedades vinculadas a Julio Martínez. Así, Análisis Relevante S.L., la empresa que pagó 198.000 euros a las hijas de Zapatero, facturó 249.000 euros a la aerolínea. Por su parte, IOT Domotic Europe SL ingresó 110.799 euros procedentes de la misma compañía.
No fue esta la única sociedad constituida por el presunto testaferro en la antigua vivienda del expresidente. En ese mismo domicilio también tuvo su sede social ASP Rentas SL, una firma creada con un capital de 10.000 euros y dedicada a la explotación de bienes inmuebles, tanto rústicos como urbanos, así como a la gestión urbanística, promoción y construcción.
Esta sociedad fue fundada en 2010 en Mérida (Badajoz), aunque en 2016 pasó a manos de la familia de Julio Martínez. En concreto, su hermano Rafael Martínez fue nombrado administrador único y trasladó la sede a un polígono industrial en Alicante, donde el grupo familiar contaba con otras empresas. Un año después, la administración pasó a otro de los hermanos, Manuel Martínez. Posteriormente, en 2018, se modificó nuevamente el domicilio social, trasladándolo al antiguo chalé de Zapatero en Vera. Finalmente, en 2020, Julio Martínez asumió el cargo de administrador.

En enero de 2024, Julio Martínez decidió cambiar el domicilio social de Voli Analítica SL y ASP Rentas SL, que hasta entonces figuraban en la urbanización Residencial Mirador de Vera (calle Tortuga Boba, 12), trasladándolas al polígono industrial de Elda (Alicante), localidad de origen del empresario. Llama la atención que esta modificación coincidiera en el tiempo con la finalización del último trabajo atribuido a Sergio Sánchez, actual directivo de Telefónica y presunto redactor material de los informes de consultoría elaborados por Análisis Relevante S.L. Dicha empresa, también vinculada a Julio Martínez, no solo recibió fondos de Plus Ultra, sino que, además, habría canalizado pagos hacia la familia del expresidente. En concreto, los informes elaborados por Sánchez habrían servido como justificación formal de los servicios prestados, aunque las investigaciones en curso tratan de esclarecer la naturaleza real de dichas actividades.
Todos estos elementos parecen perfilar un entramado societario complejo, con múltiples conexiones familiares y empresariales, en el que confluyen intereses económicos, relaciones personales y decisiones estratégicas que ahora están siendo objeto de escrutinio por parte de las autoridades. La coincidencia de domicilios sociales, los cambios en la administración de las sociedades y los flujos económicos procedentes de Plus Ultra constituyen piezas clave dentro de una investigación que sigue abierta y cuyo alcance definitivo está aún por determinar.

