Indra retoma la adquisición de Sainsel (Navantia) con las bendiciones del Gobierno
El fabricante de consolas de buques de guerra le daría acceso a más contratos internacionales

Ángel Simón y Josep Maria Recasens, presidente y CEO de Indra.
Ángel Simón, el nuevo presidente de Indra, quiere seguir creciendo con adquisiciones para crear el «campeón nacional» de Defensa. Al margen de si sale adelante finalmente la compra de Escribano, ahora ha puesto sus ojos en un viejo objetivo de la compañía con el visto bueno de Moncloa: Sainsel, la unidad de consolas de Navantia, según fuentes al tanto de la situación.
Indra ya posee el 49% de Sainsel, mientras que el 51% restante fue adquirido por Navantia en 2006. Esta compañía tiene tres áreas de negocio: consolas navales de mando y control, simulación naval y sistemas navales civiles. Según las fuentes citadas, se trata de la parte más puntera de Navantia y también la única rentable, ya que la de construcción y mantenimiento de buques es deficitaria estructuralmente.
De esta forma, Indra podrá presentarse a concursos internacionales con su área más prestigiosa a nivel internacional, la de radares, más las consolas de Sainsel. «Así Indra tendrá dos cosas en las que es buena, tendrá base para que le licencien sistemas de combate para hacer buques para cualquier país en una UTE. Hasta ahora solo tenía radares; ahora tendrá radares y consolas», explica una de las fuentes.
Por tanto, la adquisición de Sainsel tiene todo el sentido estratégico para Indra, y el Gobierno de Pedro Sánchez ya ha dado su visto bueno a la operación, siempre según las fuentes. Esta adquisición formaba parte ya del primer plan de crear el citado campeón nacional de defensa durante el Gobierno de Mariano Rajoy; plan que diseñó el entonces ministro de Defensa, Pedro Morenés.
Indra, Sainsel e ITP
Aquel plan consistía en la fusión de Indra, Sainsel e ITP Aero, y justificó que la SEPI recomprara el 20,1% de Indra a Bankia en 2013. Sin embargo, el entonces presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, se negó a entrar en ITP, lo que le costó el puesto; fue sustituido por Marc Murtra, actual presidente de Telefónica.
Finalmente, Rolls-Royce vendió ITP al fondo Bain por 1.700 millones en 2021, con participaciones menores para SAPA (accionista también de Indra) y JB Capital (Javier Botín). El Ejecutivo de Sánchez con Margarita Robles en Defensa desempolvó el proyecto del campeón nacional, que llevó a que la SEPI aumentara en 2022 su participación en Indra hasta el 28% actual. Indra, a su vez, adquirió el 9,5% de ITP en 2023.
Como es sabido, el proyecto se aceleró por el aumento del gasto militar de los países de la OTAN impuesto por Donald Trump. Y se cruzó por medio la fusión con la empresa del anterior presidente de Indra, Ángel Escribano (EM&E), dentro de ese conglomerado de defensa. Como también es de dominio público, el Gobierno vetó la fusión y forzó la dimisión de Escribano. Aunque su sustituto, Ángel Simón, es partidario de retomarla, las exigencias de Moncloa hacen difícil que salga adelante, como ha informado THE OBJECTIVE.
Aumento de participación en ITP
Mientras tanto, Simón quiere seguir haciendo adquisiciones, y de ahí que se retome la operación de Sainsel. Asimismo, estaría interesado en alcanzar el control de ITP, si bien ahí el precio sería mucho más alto: el propio fondo Bain ha valorado la empresa vasca de motores de aviación en más de 5.000 millones.
Por último, el aumento de participación de Indra en ITP puede verse favorecido por la reciente compra por parte de Bain del 51% de Everllence —otro gran fabricante de motores industriales— a Volkswagen por 7.400 millones.
