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Economía

El Gobierno paga a Indra 22 millones por un 'videojuego' para entrenar militares

La plataforma adiestrará a los soldados en guerra híbrida —física y digital— con el foco en la ciberseguridad

El Gobierno paga a Indra 22 millones por un ‘videojuego’ para entrenar militares

Escenario virtual de ciberguerra.

El Ministerio de Defensa ha adjudicado a Indra un contrato de 22,1 millones de euros para el desarrollo del Cyber Range Clasificado o Entorno de Ciberseguridad Clasificado (CCR), una plataforma de simulación equivalente a un videojuego con la que las Fuerzas Armadas españolas quieren entrenar a sus militares frente a ciberataques. La adjudicación se formalizó el pasado 19 de junio y corresponde a la segunda fase de un programa que el Gobierno había puesto en marcha a finales del año pasado. Permite trabajar tácticas y estrategias sin necesidad de exponer a los soldados y efectivos a sistemas reales. No se puede pasar por alto que las vulneraciones sufridas en el ciberespacio tienen consecuencias directas en el terreno físico (y muchas veces concreto). Esta adjudicación se alinea con el objetivo de la OTAN de poder realizar operaciones en el ciberespacio en 2030.

El objetivo del CCR es crear un entorno virtual en el que se puedan recrear escenarios de guerra híbrida —física y digital— para que los militares practiquen cómo detectar, responder y contener un ciberataque real, al igual que lo hace un piloto de combate cuyo entrenamiento se realiza en un simulador de vuelo antes de ponerse a los mandos de un caza real. El contrato tiene un valor estimado de 22,1 millones de euros sin impuestos y tenía un presupuesto base de licitación de 26,7 millones con IVA incluido. Forma parte de un acuerdo marco más amplio que ya venía desarrollando la compañía pública española desde el «Contrato Basado 1» (CB1), en el que se sentaron las bases teóricas del proyecto. Ahora, en este «Contrato Basado 2», Indra debe convertir ese diseño conceptual en herramientas de software funcionales, en un ‘videojuego’. El uso de esta palabra no es gratuito. Responde a los requerimientos de la adjudicación, que exige para esta fase del desarrollo «un escenario jugable en todos los niveles».

Entre los objetivos fijados en el pliego destaca la creación de un «módulo orquestador», el corazón técnico de la plataforma, capaz de desplegar automáticamente máquinas virtuales y otros elementos necesarios para diseñar un escenario de entrenamiento completo. A esto se suma un módulo de preparación de ejercicios que se integrará con herramientas ya utilizadas por el Mando Conjunto del Ciberespacio y la OTAN, como sistemas de mensajería, videoconferencia o gestión logística. El contrato también contempla el desarrollo de una primera versión funcional de la herramienta de simulación, que permitirá que los elementos virtuales de un ejercicio interactúen entre sí de forma coherente, así como un módulo de análisis operacional para revisar, una vez terminado cada ejercicio, qué decisiones se tomaron y cómo podrían mejorarse. Uno de los apartados más llamativos es la incorporación de un chatbot con inteligencia artificial que servirá de apoyo a la decisión, respondiendo preguntas sobre activos, amenazas o documentación durante el desarrollo de los ejercicios.

Parte de un programa de 58 millones

Este contrato no es un proyecto aislado, sino una pieza más del Programa Especial de Modernización (PEM) del Cyber Range del Ministerio de Defensa. Fue aprobado por el Consejo de Ministros a finales de 2025 con un valor estimado de casi 58 millones de euros y un marco temporal de dos años. La solución en la que se apoya Indra es HyCoB (Hybrid Cyber Operations BattleLab), una herramienta en la que la compañía lleva trabajando más de una década y que, según sus responsables, está diseñada para formar simultáneamente a hasta 3.000 efectivos en escenarios multidominio.

El proyecto se enmarca en la instalación del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE) en Madrid, y responde a un objetivo marcado por la OTAN: que los países aliados sean capaces de conducir operaciones militares en el ciberespacio de forma plena en el horizonte de 2030. Desde la Alianza se considera el ciberespacio como el quinto dominio de las operaciones militares, junto a tierra, mar, aire y espacio, y España quiere posicionarse como un actor de referencia en esta materia dentro de Europa.

La adjudicación se suma a una larga lista de contratos que Indra ha ido acumulando con el Ministerio de Defensa en los últimos meses, en un contexto de aumento generalizado del gasto militar europeo. Solo el pasado diciembre, la compañía se hizo con hasta siete programas de defensa en un único día, entre ellos el propio acuerdo marco del Cyber Range, además de proyectos de guerra electrónica, ciberdefensa ofensiva y fabricación de drones.

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